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De la pantalla a candidato presidencial en Chile

El senador Alejandro Guillier, antigua figura televisiva, es el aspirante de centroizquierda con mayores opciones de llegar a La Moneda en 2018

Alejandro Guillier, el pasado septiembre.
Alejandro Guillier, el pasado septiembre. reuters

El fenómeno ha estallado en solo 60 días. El senador chileno Alejandro Guillier, de 63 años, se ha transformado en el candidato de centroizquierda con mayores opciones de triunfar en las elecciones de noviembre de 2017, de acuerdo a las encuestas. En los sondeos supera por lejos a dirigentes con historia y peso político de su sector, como el expresidente Ricardo Lagos y el exsecretario general de la OEA José Miguel Insulza. Pero recientemente los estudios de opinión han comenzado a mostrar que también le pisa los talones al exmandatario de derecha Sebastián Piñera, que hasta ahora se mantiene como el favorito. Periodista de profesión, que por mucho tiempo fue la figura más creíble de la televisión local, en la adelantada carrera presidencial chilena Guillier avanza con la bandera de la aparente distancia de la política tradicional.

En la década de los 90 y 2000 fue figura de telediarios y programas de actualidad y desde esa plataforma saltó a la política en marzo de 2014, cuando debutó como senador. Es parlamentario por la región de Antofagasta, a unos 1.300 kilómetros al norte de Santiago de Chile, lo que representa cierta novedad en un país centralista como Chile. Con un escenario político descompuesto, donde la ciudadanía desconfía de las instituciones democráticas y de sus representantes, a Guillier le ha venido bien no militar formalmente en ningún partido. Aunque es cercano al Partido Radical, una colectividad antigua y pequeña que forma parte de la coalición oficialista Nueva Mayoría, el senador intenta fortalecer su imagen independiente.

“Cuando el ciudadano siente que las decisiones se toman lejos de él, muy en las cúpulas y en las elites, se siente molesto”, señaló la semana pasada, cuando los sondeos reflejaron nuevamente el aumento de su respaldo ciudadano.

En la última encuesta de Adimark, Piñera obtiene la mayor cantidad de preferencias, con un 20%. El senador Guillier alcanza un 15%, con un aumento de 10% en los últimos 30 días. “Si sigue subiendo a esa tasa, va a pillar a Piñera en un mes”, indicó el presidente del Adimark, Roberto Méndez. Los números encendieron las luces de alerta en la derecha, donde se teme que el fenómeno Guillier siga creciendo a 11 meses de las elecciones: a diferencias de la mayoría de los candidatos, el periodista no es tan conocido en todos los segmentos de la población —como en las zonas rurales y entre los más jóvenes— y por lo tanto tiene mucho espacio todavía para crecer. En ciertos sectores del oficialismo también preocupa su alza: de acuerdo al mismo estudio, Lagos obtiene el tercer lugar con el 5% de las preferencias, mientras que Insulza apenas tiene un 1%.

La principal fortaleza de Guillier se halla en la imagen de ponderación y credibilidad que proyecta. Igual que en otros sondeos, un 45% de los encuestados por Adimark señala tener mucha confianza en él, superando por 10 puntos a Piñera. Como es un dirigente nuevo en política, la ciudadanía parece no relacionarlo con los bloques tradicionales, con los escándalos que se han destapado en los últimos años por los cruces de política y dinero ni tampoco con la transición a la democracia, criticada por una porción de los chilenos. Pero Guillier es fundamentalmente un socialdemócrata que apostaría por continuar con las reformas de Michelle Bachelet, aunque con correcciones y gradualidad.

Hasta ahora, sin embargo, todavía sigue siendo una incógnita su ideario político. El Partido Radical le elaboró un programa de Gobierno, pero el candidato todavía es criticado por la falta de contenido, tanto desde el oficialismo como desde la oposición.

El panorama político en la centroizquierda sigue líquido y no resulta evidente la fórmula que elegirán los partidos para elegir a su candidato a La Moneda, pero en principio el sector realizaría una primaria legal en julio, donde se definirá el abanderado que competirá con el postulante de la derecha en noviembre. Guillier es fuerte en las encuestas, lo que lo convierte en una figura seductora para una parte de su bloque que lo observa como la única tabla de salvación para no perder el poder. Pero sin mucha experiencia, el senador tiene enfrente a figuras fuertes como Lagos, que no parece dispuesto a claudicar en su camino de regreso a la presidencia.