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El marine John Kelly, nombrado secretario de seguridad interna por Trump

Especialista en América Latina, será el tercer general de la nueva Administración

Donald Trump y el general retirado John Kelly, en el campo de golf Trump International Golf Club en Bedminster Township, Nueva Jersey, el 20 de noviembre.
Donald Trump y el general retirado John Kelly, en el campo de golf Trump International Golf Club en Bedminster Township, Nueva Jersey, el 20 de noviembre. EFE

El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes formalmente el nombramiento del general jubilado John Kelly, un veterano militar con 45 años de experiencia para dirigir el Departamento de Seguridad Nacional. El equipo de transición de Trump aseguró en un comunicado que Kelly "encabezará la urgente misión de detener la inmigración ilegal y asegurar nuestras fronteras", así como "dinamizará la seguridad en el transporte y mejorará los vínculos entre la Inteligencia de Estados Unidos y la policía.

Para el futuro presidente, el general es "la persona adecuada para encabezar la misión urgente de frenar la inmigración ilegal y garantizar la seguridad de nuestras fronteras (...) mejorar la coordinación entre nuestras agencias de Inteligencia y seguridad", ha añadido. En su opinión, con Kelly al frente del departamento "los estadounidenses tendrán a un líder comprometido con nuestra seguridad así como a una persona que trabajará mano a mano" con los cuerpos y fuerzas de seguridad.

En un comunicado, Kelly ha incidido en que los ciudadanos votaron en las elecciones de noviembre a favor de "detener el terrorismo, recuperar la soberanía en nuestras fronteras y acabar con lo políticamente correcto que durante demasiado tiempo ha dictado nuestro enfoque de seguridad nacional". "Afrontaré esas cuestiones con seriedad y con un profundo respeto de nuestras leyes y la Constitución", ha asegurado Kelly.

John Kelly fue hasta el pasado enero el jefe del Comando Sur de EE UU, que supervisa un área que abarca toda América Latina al sur de México y el Caribe. Durante su mandato, participó en la respuesta de la Administración Obama a la crisis causada por la ola de menores inmigrantes en el verano de 2014. En sus discursos, llamó la atención sobre el peligro de que grupos terroristas usasen las rutas de los traficantes de seres humanos “con la intención de causar grave daño a [los] ciudadanos [de Estados Unidos] o incluso traer armas de destrucción masiva en Estados Unidos”.

Kelly opina que EE UU comete el error de dar por hecho que el llamado Hemisferio Occidental es una región más o menos estable y que no representa un peligro para EE UU, a diferencia de Oriente Próximo o Asia. "Los tentáculos de las redes globales implicadas en el tráfico de narcóticos y de armas, en el contrabando de seres humanos, y en otros tipos de actividad ilegal, se extienden por América Latina y el Caribe, y hasta Estados Unidos, y, sin embargo, continuamos subestimando la amenaza del crimen organizado transnacional, lo que pone en riesgo nuestra seguridad y la de nuestros socios", afirmó en 2015.

Nacido en Boston en 1950, también fue responsable de la prisión de Guantánamo. Defendió que en la cárcel, situada en una base naval en Cuba, se respetaban los derechos humanos, y se opuso a los planes de la Casa Blanca para cerrarla. "No hay inocentes allí", dijo. El general retirado también discrepó de Obama por la inclusión de mujeres en posiciones de combate de las fuerzas armadas.

Kelly será el encargado de poner en práctica parte de la política migratoria del presidente Trump. La construcción del muro en la frontera con México y la deportación masiva de inmigrantes sin papeles —dos promesas clave de Trump en campaña— quedarán bajo su responsabilidad.

El nombramiento de Kelly refuerza el carácter militar de la Administración Trump. Su hijo, también marine, murió en Afganistán en 2010. No es insólito que generales retirados ostenten cargos relevantes, pero es menos habitual que haya tantos en una sola administración. Los tres generales nombrados hasta ahora ocuparán cargos decisivos en la estructura de la seguridad nacional. En la Administración Obama, los tres eran civiles.

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