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El Papa pide a las madres dar el pecho “sin miedo” en público

Francisco preside por cuarta vez en su pontificado el sacramento del bautismo

El papa Francisco, durante la tradicional ceremonia del sacramento del bautismo. EFE / VÍDEO: QUALITY

El papa Francisco celebró este domingo el bautizo de 28 bebés, 13 niñas y 15 niños, dentro de la Capilla Sixtina y, cuando algunos de ellos comenzaron a llorar, interrumpió su homilía para animar a las madres a amamantar a sus hijos en público “sin miedo, con toda la normalidad”, también en el lugar donde se celebra el cónclave, obra maestra de Miguel Ángel.

Se trata de la cuarta ocasión que el Papa bautiza en una ceremonia conjunta a un gran número de bebés, la mayoría de ellos hijos de trabajadores vaticanos, para conmemorar el Día del Bautizo del Señor, una celebración católica que recuerda el bautizo de Jesús en el río Jordán. La ceremonia se desarrolló siguiendo el esquema habitual y con los tradicionales consejos para educar a los niños en la tradición católica.

Lo curioso de la celebración fue que, justo después de que el Papa pidiera educar en la fe a los pequeños, un niño comenzó a llorar, y a sus llantos se sumaron los de los demás bebés. Entonces Francisco interrumpió su homilía para hacer una reflexión. Sonriente, bromeó afirmando que “ya ha comenzado el concierto” y justificó los lloros en un tono cariñoso. “Es porque los niños se encuentran en un lugar que no conocen, se han despertado posiblemente antes de lo que hacen normalmente. Comienza uno a llorar, da la nota —dijo con una carcajada— y después los otros lo imitan, y algunos lloran simplemente porque ha llorado el otro. Jesús hizo lo mismo. A mí me gusta pensar que la primera prédica de Jesús fue un llanto”, dijo Francisco.

Este mensaje, que las familias recibieron agradecidas y con una sonrisa, continuó: “Además, como la ceremonia es un poco larga, alguno llora de hambre. Si es así, ustedes, madres, amamántenlos, sin miedo, con toda la normalidad, como la Virgen amamantaba a Jesús”.

Con la misma normalidad que pidió en el comportamiento de las madres con sus hijos —aunque ninguna de ellas dio el pecho a su bebé— y que ya había defendido en otras ocasiones, el Papa continúo con la ceremonia. Tras pronunciar estas palabras dirigidas a las madres, prosiguió: “no se olviden, han adquirido el compromiso de la fe y de hacerla crecer para que sea un ejemplo para todos nosotros, obispos, sacerdotes, todos”. Aseguró que la fe "no es recitar el Credo los domingos en misa, no es solo esto. La fe es creer lo que es la verdad: Dios Padre que nos dio a su Hijo y el Espíritu que nos vivifica: la fe también es encomendarse a Dios, y esto ustedes se lo deben enseñar a ellos con su ejemplo, con su vida. Porque la fe es luz”.

El Papa celebrará otro bautizo dentro de muy pocos días en el que, de nuevo, animará a las familias a “caminar por la vía de la fe y dar testimonio de la fe”, como hizo este domingo. El próximo 14 de enero, en la Casa de Santa Marta del Vaticano, Bergoglio bautizará a los ocho niños que nacieron en las localidades de Amatrice y Accumoli después del terremoto que golpeó el centro de Italia el pasado 24 de agosto y que dejó 299 muertos y centenares de heridos

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