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Los policías peruanos ganarán puntos si pasan por el polígrafo

El primer ministro anuncia que la prueba servirá para el ascenso en la institución

Un agente peruano se somete a una prueba de polígrafo.

El polígrafo, la herramienta de medición de respuestas corporales conocida popularmente por su uso en los realities, será en adelante un "mecanismo de transparencia" en la Policía Nacional de Perú, anunció el primer ministro Fernando Zavala: “Los que dejen que se utilice el polígrafo van a tener puntos extra para seguir subiendo en el escalafón”, dijo la noche del domingo.

¿Por qué los agentes habrían de someterse al detector de mentiras, cuando -desde su invención en 1938 en Estados Unidos- su uso principal es entre los sospechosos de infringir la ley?

El actual presidente, Pedro Pablo Kuczynski, planteó como promesa de campaña electoral a inicios de 2015 resolver los problemas de delincuencia, dado que durante el quinquenio del presidente Ollanta Humala, las cifras de delitos patrimoniales (robos y hurtos) se incrementaron. Poco tiempo después del cambio de gobierno -que ocurrió a fines de julio-, el ministro de Interior, Carlos Basombrío, enfrentó un caso delicado: una denuncia sobre policías que, reclutando o engañando a delincuentes amateurs, montaban operaciones de captura, o de rescates de supuestos secuestros, y asesinaban a los malhechores rendidos: el objetivo, lograr puntos para los ascensos.

La Encuesta Nacional de Hogares del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI, oficial) de mayo a octubre, coloca a la Policía Nacional en el puesto 11 de confianza en las instituciones, entre un total de 20 entidades públicas y privadas.

Delitos de policías

En 2013, la División Antidrogas de la Policía Nacional detectó una modalidad de tráfico que consistía en colocar paquetes de cocaína en las maletas ya chequeadas por pasajeros con destino a México; pero pocos meses después, en abril de 2014, cayeron tres suboficiales de la Policía que, en el aeropuerto de Lima, actuaban en complicidad con los narcotraficantes. Pese a que fueron removidos, algunos de los reemplazantes también pasaron a las filas del narco.

También los policías se suman a las bandas de crimen organizado que operan en las ciudades de la costa del país. En junio del año pasado, agentes capturaron a 17 miembros de un grupo de sicarios y extorsionadores denominados ‘Los malditos de Esperanza Alta’. Uno de ellos, el suboficial de policía Héctor Díaz, se encargaba de anticipar a los delincuentes las operaciones de la Policía contra ellos.

Víctimas de la inseguridad ciudadana

Según el Latinobarómetro, desde 2011 Perú considera la inseguridad ciudadana como el principal problema del país, desplazando al desempleo y las dificultades económicas. En 2013, la encuestadora GfK reveló que un 77% de los peruanos consideraba la delincuencia como el principal problema nacional. En diciembre último, consultados por Ipsos Perú, un 36% de peruanos desaprobaba la gestión del presidente Pedro Pablo Kuczynski, y de ellos, el 38% indicó que el mandatario “no se preocupa en mejorar la seguridad ciudadana”.

Por otro lado, el INEI indicó que entre abril y septiembre de 2016, un 11% de personas que no denunció los delitos de los que fue víctima prefirió no hacerlo porque desconfía de la Policía Nacional.

Ante este panorama, el ministro Zavala destacó la noche del domingo en una entrevista por televisión que el Gobierno ha “reformulado” la Policía Nacional con otro tipo de meritocracia, en el que se premia a quienes quieren trabajar de cara a los ciudadanos, en las comisarías o en la zona de lucha contra el narcotráfico -el Valle de los ríos Apurímac y Ene- en vez de ocupar puestos administrativos.

“Tenemos varios mecanismos de transparencia. Uno que me gusta es que vamos a utilizar el polígrafo, que no se usaba. También hemos creado sistemas donde pueda haber policías encubiertos que nos ayuden a identificar malos policías, y penalidades a los que dan la coima (soborno)”, añadió el presidente del Consejo de Ministros.

El polígrafo registra los cambios fisiológicos (presión arterial, pulso, transpiración, respiración) en tres partes del cuerpo: los dedos, el brazo y el tórax, y transmite la información a un ordenador.

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