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Israel aprueba 566 viviendas en Jerusalén Este tras la toma de posesión de Trump

Netanyahu aplaza la la ley de anexión de una gran colonia en Cisjordania

Zona de expansión de la colonia de Ramot en Jerusalén Este.
Zona de expansión de la colonia de Ramot en Jerusalén Este. REUTERS

El Ayuntamiento de Jerusalén ha aprobado este domingo la construcción de 566 viviendas en la parte este de la ciudad, anexionada por Israel tras la guerra de 1967. El anuncio de la ampliación de tres asentamientos judíos –Pisgat Zeev, Ramot y Ramot Shlomo– se produce tras la toma posesión de Donald Trump como presidente de Estados Unidos. La alcaldía ya había intentado autorizar las nuevas urbanizaciones a finales de diciembre, pero el primer ministro, Benjamín Netanyahu, pidió que se aplazara la decisión hasta la finalización del mandato en la Casa Blanca de Barack Obama, cuya Administración se mostró contraria a la expansión de las colonias en territorios palestinos ocupados.

“Las reglas del juego han cambiado con la llegada de Donald Trump a la presidencia”, declaró a France Presse el vicealcalde de Jerusalén, Meir Turjeman. “Ya no tenemos las manos atadas como en la era de Barack Obama y ahora podemos construir”, agregó el responsable municipal, quien anticipó que los servicios de urbanismo están estudiando planes para erigir otros 11.000 alojamientos en Jerusalén Este. En 2.014 fueron autorizadas 775 viviendas en asentamientos en la parte oriental de la ciudad, y en 2015 solo hubo otras 395. En 2016 se aprobaron unas 500 casas hasta la elección de Trump el 8 de noviembre, y desde ese momento hasta el final del año más de un millar recibieron los permisos municipales.

“La decisión israelí es una afrenta al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, especialmente después de la resolución 2334 [aprobada el 23 de diciembre pasado con la abstención de EE UU y el voto favorable del resto de los Estados miembros] que declara la ilegalidad de los asentamientos”, advirtió un portavoz del presidente palestino, Mahmud Abbas, citado por Efe.

El partido Hogar Judío, que representa a ala más nacionalista y favorable a la colonización dentro de la coalición de Gobierno, tenía previsto presentar este mismo domingo un proyecto de ley para la anexión a Israel de Maale Adumin, una de las tres principales colonias de Cisjordania, con más de 35.000 habitantes. La incorporación de este asentamiento y de los terrenos conocidos como polígono E1 amenazan con comprometer la continuidad territorial entre el norte y el sur de un futuro Estado de Palestina. Netanyahu logró convencer a Hogar Judío que aplazara la presentación del proyecto de ley hasta que el Gabinete pueda coordinar la decisión con la nueva Administración en Washington. Fuentes de la Oficina del Primer Ministro citadas por la Radio del Ejército aseguraron que altos cargos del equipo de Trump han enviado mensajes al Gobierno de Netanyahu para que no adopte medidas unilaterales.

El primer ministro israelí tiene previsto viajar a Estados Unidos a comienzos de febrero, donde será recibido por el nuevo presidente republicano, considerado más favorable a la política de colonización del Estado judío y quien durante la campaña electoral anunció que trasladaría desde Tel Aviv a Jerusalén la Embajada de EE UU. La comunidad internacional no reconoce a Jerusalén como capital de Israel, y todos los Estados han establecido la sede de sus legaciones diplomáticas en Tel Aviv.

Pacto nuclear con Irán

Netanyahu ha anunciado este domingo antes del inicio de la reunión semanal del Gobierno que iba a mantener por la tarde una conversación telefónica con Trump sobre el conflicto isarelo-palestino, la situación en Siria y el acuerdo nuclear con Irán. “Detener la amenaza iraní, y sobre todo la amenaza que supone el mal acuerdo nuclear que fue firmando con Irán, sigue siendo uno de los principales objetivos de Israel”, advirtió el jefe de Gobierno. Intentaba salir al paso de las informaciones aparecidas en la prensa israelí sobre la recomendación de altos cargos de los servicios de inteligencia israelí para que Netanyahu no presione a Trump y fuerce la revocación del pacto con Teherán, ya que puede desencadenar tensiones con las demás potencias que, como Rusia y China, lo han suscrito también. “Voy a hablar [con Trump] sobre los medios para afrontar la amenaza de un régimen iraní que llama a la destrucción de Israel”, ha adelantado el líder del Likud en un vídeo difundido a través de su cuenta en Facebook.