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“Algunos servicios secretos apoyan a los golpistas”

Mevlüt Çavusoglu, ministro de Exteriores de Turquía, reclama a Europa que cumpla sus compromisos en el pacto migratorio y que tome una decisión en firme sobre el futuro de la relación

El ministro turco de Exteriores, Mevlut Cavusoglu, durante la entrevista. EL PAÍS

Tras el intento de golpe de Estado de julio de 2016, alrededor de 40.000 personas han sido detenidas y unas 125.000 han sido despedidas o suspendidas de sus puestos de trabajo en Turquía por presunta vinculación con la trama golpista. La comisión de Venecia del Consejo de Europa, un respetado órgano de juristas, considera que la represión ha violado el derecho internacional y la Constitución turca. Organizaciones de defensa del derecho a la información califican a Turquía como la mayor cárcel de periodistas del mundo. Y Selhattin Demirtas, líder político que logró que el partido prokurdo HDP entrara en el Parlamento turco con un 13% de los votos, está en la cárcel.

En estas circunstancias, el país se dispone a votar el próximo abril un referéndum sobre una reforma constitucional que implantaría un fuerte sistema presidencialista. Según los críticos, una dictadura elegida.

En una entrevista concedida en Madrid a cuatro diarios españoles, Mevlüt Çavusoglu, ministro de Exteriores turco, rechaza de plano las acusaciones de abuso de poder en la represión, sostiene que la reforma constitucional es equilibrada y lanza dos claros mensajes a Bruselas: “La Unión Europea tiene que decidir si nos quiere o no”, reclama, en referencia al inerte proceso de adhesión de Turquía al club, “y debe cumplir con todos los compromisos asumidos en el pacto migratorio. Todavía no lo ha hecho”. De forma sibilina, apunta a que su Gobierno sabe que “algunos servicios secretos apoyan a los gülenistas”, la red del clérigo Fetulá Gülen, al que Ankara considera responsable del golpe.

Çavusoglu, de 49 años, sostiene que la reacción de las autoridades al golpe ha respetado el Estado de derecho y que los afectados están vinculados con la trama golpista. “Usted con razón pregunta cómo hemos podido en tan poco tiempo detectar esa cantidad de personas. Puedo decirle, por ejemplo, que en la judicatura teníamos un listado de estas personas que por actividades previas habían sido detectadas”. Eso, sostiene, se debe a que ya desde 2013 las autoridades investigaban las presuntas tramas gülenistas. Hasta entonces, el partido del presidente Recep Tayyip Erdogan y el gülenismo habían sido aliados.

“Es verdad, en un primer momento nosotros apoyamos esta organización. No nos habíamos dado cuenta de que tenían una agenda oculta. No sabíamos que lo que querían era apropiarse del Estado. Nos dimos cuenta en 2013. Desde entonces estamos luchando contra ellos, no desde el golpe. Pero desafortunadamente nuestros compañeros, especialmente europeos, no se dieron cuenta de esta lucha y nos han responsabilizado a nosotros de cosas que hacían ellos. También sabemos que hay servicios secretos que apoyan a esta organización”.

—¿Europeos?

—Algunos servicios secretos, reafirma el ministro, eludiendo precisar.

En cambio, los mensajes de Çavusoglu hacia Europa son claros. “La UE nos tiene que dar una respuesta. La UE tiene que decidir si nos quiere o no”.

—¿Y usted qué cree?

—Tiene que preguntarles a ellos. La mayoría de los Estados miembros aprecia el papel de Turquía para Europa. Incluso los países que están en contra de la adhesión lo aprecian. El problema es que no quieren compartir el poder. Y nos lo dicen cuando nos reunimos y no están los medios. Somos un país grande. Tendríamos el mayor número de diputados. Cooperaríamos con otros actores.

El otro mensaje que expresa con claridad Çavusoglu concierne al pacto migratorio, con el que Europa ha logrado frenar la llegada de migrantes a través de los Balcanes. “Nosotros hemos cumplido completamente este pacto”, dice. “Pero la UE no ha cumplido del todo. Según el pacto, al bajar las llegadas a Grecia, la UE debería haber activado el sistema de reasentamiento voluntario. No es el caso. En cuanto a los 3.000 millones de euros prometidos para ayuda humanitaria, solo han llegado 700. No se han abierto nuevos capítulos de la negociación de adhesión; no ha llegado la liberalización de los visados. Los europeos nos piden seguir cumpliendo el acuerdo. Pero esto no puede ser una cosa unilateral, necesitamos avanzar juntos. La UE debe cumplir sus compromisos, no lo ha hecho todavía”.

Çavusoglu también tiene un mensaje claro para la Administración de Trump: “Estoy en contra de vetos como el decretado por Trump. No puedes prohibir el acceso a gente inocente solo porque proceden de ciertos países o son musulmanes. No es justo. Estados Unidos trabaja en un nuevo plan. Espero que sea razonable”.