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Macri convierte su viaje a España en el gran impulso al giro económico de Argentina

Más de 200 empresarios argentinos acompañan al presidente para buscar inversiones y salir de la crisis

La canciller argentina, Susana Malcorra, hija de navarros, que además tiene a su familia viviendo en Madrid, lo dejó claro el jueves en la segunda edición de “Coloquios en la embajda de España”, un ciclo de encuentros que se abre ahora después de años en los que las relaciones España-Argentina estaban reducidas a su mínima expresión tras la nacionalización de YPF por parte de Cristina Fernández de Kirchner. “Los nubarrones del mundo [por la política proteccionista de Trump] muestran que tenemos que volver a las fuentes. Y ahí está Europa y España. Europa tenía como prioridad el acuerdo con EEUU. Todo eso se ha caído ahora. Y aquí estamos nosotros, el Mercosur. Tenemos que terminar el año con un acuerdo político cerrado UE-Mercosur. Y los empresarios españoles tienen que apostar en Argentina. Sí, somos imperfectos. Pero por eso tienen un retorno muy alto. Si fuéramos perfectos, tendrían el retorno de Suiza”.

El Gobierno argentino se está moviendo al completo para lograr que la visita de Estado del presidente Mauricio Macri a España -22, 23 y 24 de este mes-, todo un acontecimiento que dura oficialmente tres días pero que le llevará en realidad cinco con la parte privada del viaje, sea un hito del regreso de Argentina al mundo de las inversiones y del giro económico después de un primer año de mandato muy difícil, con datos muy negativos. A final de año algunas cifras empezaron tímidamente a mejorar y el arranque de 2017 también ha sido algo mejor, aunque aún con muchos problemas en la industria y con una inflación que está bajando pero aún quintuplica las de sus vecinos latinoamericanos. Al otro lado tendrá sin duda el entusiasmo de Mariano Rajoy, un amigo de Macri con el que hizo incluso mítines conjuntos en Buenos Aires cuando buscaba allí los votos de los españoles residentes en Argentina. El PP ayudó mucho a la creación del PRO, la formación del presidente.

Macri quiere convertir la visita en un hito de la inversión extranjera, que está tardando más de lo previsto en llegar. El entusiasmo en Buenos Aires es notable y ya han confirmado que viajarán a España más de 200 empresarios argentinos de diversos sectores, en especial alimentación, energía, infraestructura, laboratorios farmacéuticos, turismo, automotriz, software. Su objetivo es organizar en Madrid encuentros con empresarios españoles –ya hay confirmados más de 500- para lograr negocios a ambos lados del océano pero en especial para convencer a los españoles de que inviertan en Argentina. Habrá además dos grandes encuentros, el Foro Empresario Argentina-España, el 23, y el Foro Invertir en Argentina –organizado por EL PAÍS- el 24, este último inaugurado por Macri.

El viaje tendrá varios momentos clave que muestren el acercamiento de los dos paíse. Macri inaugurará con los Reyes la feria de arte ARCO, que este año tiene como invitado especial a Argentina –Madrid estará lleno de artistas de este país, no solo empresarios-, ya se han realizado varios actos en torno a la gastronomía, como un asado multitudinario en la Plaza Mayor, y el último día de la visita el presidente también hará una gran reunión con deportistas argentinos en España en la que la gran estrella será Messi, que tiene una relación de hace años con Macri, un hombre que viene del fútbol y fue presidente de Boca Juniors durante 12 años.

Tanto Fulvio Pompeo, secretario de asuntos estratégicos y hombre de la máxima confianza de Macri, como Ramón Puerta, embajador en España, coinciden en la importancia de la visita para recuperar unos vínculos históricos que se habían debilitado en los últimos años por motivos políticos. “España está enamorada de Argentina y Argentina de España, después de una década de relación fría volvemos a la normalidad”, explica Puerta, que fue presidente argentino durante tres días en plena crisis de 2001.

España ha sido desde los 90 un inversor clave en Argentina, pero en los últimos años ese flujo se ha frenado. Pasó de ser la primera potencia inversora a la segunda, con 13.145 millones de dólares, el 16% del total de la inversión extranjera. En 2016 la inversión se desplomó, como le pasó a casi todos los países, a la espera de que se normalizara la situación económica argentina y a la expectativa de lo que pudiera hacer Macri. El presidente va ahora a Madrid a explicar que las reformas fundamentales ya están hechas, que Argentina va a volver a crecer este año –se estima que podría llegar al 3%- y que es el momento para volver. Aunque algunos analistas señalan que los inversores quieren esperar a ver si Macri se consolida en las elecciones de finales de año, en las que se renueva buena parte del Parlamento. Las encuestas sitúan al presidente con una buena valoración (50% de apoyo) a pesar de los malos datos económicos del primer año, y políticamente su posición se consolida porque a pesar de estar en minoría en el Congreso ha logrado aprobar casi todos los proyectos relevantes.

El gran conflicto con España en este momento está en Telefónica, el gigante español de las telecomunicaciones, muy enfrentado con el Gobierno de Macri porque considera que ha beneficiado al Grupo Clarín con la nueva ley que abre la competencia en telefonía y televisión por cable. No es previsible que el asunto se resuelva durante la visita, porque la batalla es de fondo, pero sí es posible que se evite, al menos en público, que suponga un nubarrón. La denuncia al CIADI con la que amenaza Telefónica no parece pues inminente. Todo está listo pues para que el viaje sea un éxito que muestre el giro de Argentina y sobre todo para convencer a los empresarios españoles que den el empujón que el país austral necesita.