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Macri y Vargas Llosa alientan la integración de América Latina ante la nueva era

El presidente argentino y el Nobel defienden profundizar la globalización frente a la ola proteccionista

Mauricio Macri y Mario Vargas Llosa, este jueves en Madrid. FOTO: C. ÁLVAREZ / VÍDEO: EPV

El presidente argentino, Mauricio Macri, y el premio Nobel de Literatura peruano, Mario Vargas Llosa, defendieron este jueves en Madrid profundizar la integración económica de los países ante los vientos proteccionistas que soplan en el mundo tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. “Este desorden mundial es una gran oportunidad para los [países] que están decididos a ir adelante”, sentenció el jefe de Estado en el segundo día de los cuatro que durará su visita oficial a España. Vargas Llosa celebró el acercamiento liderado por Macri entre los bloques comerciales latinoamericanos del Mercosur y la Alianza del Pacífico para avanzar en la integración.

El escritor peruano hizo las veces de Zavalita, el protagonista de la novela Conversación en La Catedral, que se pregunta al inicio de la obra “¿En qué momento se jodió el Perú?”, e interrogó al presidente sobre las razones que llevaron a Argentina a pasar de ser un país con altos índices de desarrollo en la primera mitad del siglo XX a uno con un tercio de su población en la pobreza —según datos del propio Macri—. “¿Qué pasó con ese país maravilloso?”, preguntó Vargas Llosa en un diálogo sobre democracia en Casa América. El punto de inflexión, de acuerdo con el dirigente argentino, fue el Gobierno de Juan Domingo Perón a mediados del siglo pasado, tras cuyo segundo mandato en la década de los setenta “vino un proceso caótico” de grandes oscilaciones económicas.

Macri llegó al poder en diciembre de 2015 después de 13 años de años de Gobierno kirchnerista para iniciar una apertura liberal del país, de la que resaltó el fin del control cambiario impuesto por la Administración anterior y la renegociación de la deuda Argentina con los fondos buitre. Sumado a esto, el jefe de Estado ha iniciado una serie de movimientos internacionales para profundizar la integración comercial del Mercosur (conformado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) así como para impulsar nuevos acuerdos con otros bloques, como la Unión Europea y la Alianza del Pacífico (que integran México, Colombia, Perú y Chile). Para ello se desplazó a Brasil a principios de este mes para conversar con su homólogo Michel Temer y días después a Chile, donde se reunió con la mandataria Michelle Bachelet, presidenta in pectore de la Alianza.

Vargas Llosa y Macri defendieron redoblar la globalización frente a la ola de proteccionismo que se cierne sobre el mundo, concretado en la salida de Estados Unidos del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TTP, por sus siglas en inglés), que abarcaba a las principales economías de la cuenca del Pacífico —excepto China—, y el interés de Washington en renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con México y Canadá. Argentina ya sintió el coletazo de las medidas tomadas por el nuevo inquilino de la Casa Blanca tras su llegada el 20 de enero. En una de sus primeras decisiones, Trump volvió a vetar la entrada de uno de los productos estrella argentinos al gigante norteamericano, el limón, que Macri había logrado destrabar ante Barack Obama.

“Lo que hoy nos recorre es el miedo frente a la incertidumbre de un mundo en cambio”, afirmó Macri, quien subrayó que la desaparición de empleos en el mundo corresponde principalmente a la sistematización del trabajo y no a la globalización. El presidente contrastó la apertura de su Gobierno a la de sus antecesores, que buscaron “aislarse”. “Más que nada recuperamos en la Argentina la ilusión, la esperanza, la libertad de expresarse”, aseguró. “Durante años no tuvimos conferencia de prensa, hubo un apagón estadístico, la inflación la dibujaba un señor…”, criticó.