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Ecuador elegirá en abril entre el sucesor de Correa y el conservador Lasso

El tenso recuento anticipa una campaña muy polarizada entre dos modelos antitéticos de país

Guillermo Lasso, candidato de la oposición ecuatoriana. HENRY ROMERO (REUTERS) Reuters-Quality

Los ecuatorianos ya tienen la certeza de que el próximo 2 de abril volverán a las urnas. Tres días después de las elecciones presidenciales celebradas el domingo pasado y con el 99,5% de los votos escrutados, la autoridad electoral del país confirmó la noche del miércoles que el sucesor del Rafael Correa ya no tenía margen para alcanzar el umbral del 40% y evitar una nueva votación. Lenín Moreno, exvicepresidente y candidato del Movimiento Alianza PAÍS, se quedó a unas décimas de lograrlo y, aunque en estos comicios se situó más de un millón de votos por encima de su principal contrincante, la segunda vuelta puede cambiar las premisas de esa competición.

Se enfrentará al expresidente del Banco de Guayaquil Guillermo Lasso, político conservador y fundador del Movimiento CREO, que obtuvo el 28% de los apoyos y ahora tiene que buscar el respaldo de los líderes de una oposición muy fragmentada. Cynthia Viteri, la tercera más votada en las presidenciales y aspirante del Partido Social Cristiano, ya se lo ofreció. Sin embargo, tendrá más complicado, según los analistas, convencer a muchos de los votantes del general retirado exalcalde de Quito Francisco Moncayo, quien representaba la opción socialdemócrata.

En cualquier caso, la tensión que ha atravesado a Ecuador desde el cierre de los colegios electorales anticipa el clima de elevada polarización que se espera en las próximas semanas. Después de una campaña de perfil bajo con múltiples referencias a la necesidad de diálogo, los dos candidatos ya han redoblado el pulso y se emplearán en la defensa de modelos opuestos de país. “Estamos listos para la segunda vuelta, porque me da la oportunidad de oír más las inquietudes de los ecuatorianos”, aseguró Moreno en su cuenta de Twitter. Lasso también dio por iniciada la contienda y se dirigió a los votantes que no apoyaron la opción oficialista. “Me comprometo junto a ustedes a hacer de este Ecuador un Ecuador libre”.

Simpatizantes de la oposición se concentraron durante tres días en las principales ciudades frente a las sedes del Consejo Nacional Electoral CNE), que el lunes comunicó el retraso del anuncio de los resultados oficiales. El alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, llamó a la ciudadanía a manifestarse contra un posible fraude. Lasso advirtió de que estaría “vigilante” y daba por hecha públicamente la segunda vuelta, mientras Moreno se mostraba seguro de una victoria más holgada. Una vez confirmada la segunda vuelta, el líder opositor alardeó de la presión ejercida. “Le agradezco a todos los ciudadanos que estuvieron haciendo vigilia en las afueras del CNE, cuidando su voto, en busca de la democracia”, mantuvo. El candidato oficialista aprovechó el comienzo de la nueva campaña para invitar a la tranquilidad. “Nosotros somos gente decente y de paz. El Ecuador de tolerancia y respeto es el que vamos a construir juntos”, dijo.

El escrutinio marcó la misma tendencia desde el domingo por la noche, lo que llevó al portavoz de la autoridad electoral, Juan Pablo Pozo, a reconocer el martes que no habría cambios. Moreno rechazó estas especulaciones, y el miércoles el propio Correa lanzó, durante un encuentro con corresponsales extranjeros, críticas al método de difusión de los resultados empleado por ese organismo porque, en su opinión, alentó las sospechas de los opositores.

La advertencia del presidente en funciones, que aseguró que volverá si gana la oposición, admitiendo implícitamente esa posibilidad, demuestra que Ecuador se prepara para una votación en la que está en juego su legado. Mientras Lasso compara esa herencia con Venezuela, Correa cree que sería “una catástrofe para el país” el triunfo del Movimiento CREO.

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