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Líderes conservadores lanzan a Juppé para sustituir a Fillon como candidato

El relevo daría un vuelco drástico a la campaña en perjuicio del favorito Macron

En la volátil campaña francesa se gesta un terremoto que supondría un nuevo reparto de cartas a 50 días de la cita electoral. El círculo más próximo al ex primer ministro Alain Juppé ha lanzado una coordinada operación para convertir a su jefe en candidato de Los Republicanos en sustitución del noqueado y aislado François Fillon. Si logran su objetivo, el favorito Emmanuel Macron perderá apoyos en favor de Juppé.

Alain Juppe en Bordeaux el pasado 1 de febrero. Ampliar foto
Alain Juppe en Bordeaux el pasado 1 de febrero. AFP

En solo dos días, el miércoles y el jueves, la delicada situación de Fillon por el escándalo de los sueldos oficiales a su esposa —será imputado el día 15— ha pasado a ser insostenible por las decenas de dimisiones en su equipo esta semana. Desde que la justicia comenzó a investigarle, algunos militantes comentaron la posibilidad de que fuera sustituido por Juppé, alcalde de Burdeos que quedó en segunda posición en las primarias que Fillon ganó en noviembre.

La posición oficial de Juppé ha sido y es muy clara: “No me prestaré a esa operación contra la voluntad del interesado”. Sin embargo, son los suyos los que están abandonando en masa estos días el barco de Fillon en una obvia estrategia de presión para que se vaya. Del equipo han huido prácticamente todos los hombres del sector de Juppé.

Los últimos en hacerlo han sido su director de campaña, Patrick Stefanini, y el tesorero de la misma, Gilles Boyer, que fue responsable de campaña de Juppé en las primarias. Antes lo hizo el que fuera jefe de gabinete del alcalde, David Teillet. Y la media docena de diputados del ala jupeísta en el cuartel general electoral. En total, más de un centenar de dimisiones, incluidas las de dos directores adjuntos de la campaña o su portavoz, Thierry Solère, organizador de las primarias que ha anunciado en Twitter su dimisión este viernes.

A la larga lista de defecciones se han sumado los seguidores de Bruno Le Maire -como Solère-, otro aspirante de las primarias que perdió ante Fillon pero que le había declarado después su lealtad. Hasta la organización Los Jóvenes con Fillon le piden en un comunicado que se vaya porque ni tiene credibilidad ni sus duras críticas a la justicia se corresponden con un candidato al ElÍseo. A la retirada en cadena se ha sumado France Plurielle, una organización civil de apoyo a Fillon extendida por toda Francia.

La deriva de un candidato desnortado

C.Y.

En las primarias de la derecha en noviembre, François Fillon se presentó como el candidato impoluto. "Se imagina alguien a De Gaulle imputado?", lanzó en un debate a su rival Nicolas Sarkozy, imputado desde 2014. Cuando Le Canard Enchainé destapó el 25 de enero los sueldos de Penelope Fillon como supuesta asistente parlamentaria de su marido, el candidato François Fillon acusó de “misoginia” al semanario. Además, el entonces favorito al Elíseo pidió una investigación rápida y se comprometió a dimitir si era imputado.

Unos días después, cuando la Fiscalía Nacional Financiera registró el Parlamento e interrogó al matrimonio, Fillon se quejó de la “inusitada celeridad” de la justicia en este caso. “No confundir velocidad con precipitación”, precisaron sus abogados. El 9 de febrero, el candidato conservador dijo ser víctima “de una investigación ilegal” porque no se respetaba el principio de la separación de poderes. “Es un proceso más mediático que jurídico”

A mediados de febrero, anunció que no dimitiría aunque fuera imputado y que se remitía “al veredicto de las urnas”. El pasado día 1, al enterarse de que será imputado el día 17, aseguró ser víctima de “un asesinato político”. “Solo el sufragio universal, y no un procedimiento lanzado ad hoc en mi contra puede decidir quién es el presidente de la República”.

“No cederé, no me rendiré, no me retiraré”, dijo ese día. Fue la señal para iniciar la masiva huida de colaboradores de un barco a la deriva con su capitán desnortado.

Solo le quedan al candidato sus más fieles y los representantes de Sens Comun, la organización promotora de la Manif pour Tous (manifestación para todos), el exitoso movimiento contra el matrimonio homosexual.

La otra familia de mayor influencia en Los Republicanos, la del expresidente Nicolas Sarkozy, no se ha definido claramente. No han abandonado en masa al candidato, aunque sí lo han hecho algunos. Gérald Darmanin, colaborador directo de Sarkozy, ha escrito: “Me avergüenzo de mi derecha. Fillon tiene que saber que los franceses ya no le escuchan”. El diputado George Feneche, del ala sarkozista, se ha pronunciado a favor de la candidatura de Juppé para evitar que Fillon les lleve a todos “al abismo”, como ha escrito el ex primer ministro Dominique de Villpein.

Por todo ello, la reiterada afirmación de que no había plan B da paso estas horas a Juppé como la más clara opción. Próximos a Juppé comentan este viernes que su líder está "listo" para presentarse si Fillon se lo pide y si el partido está unido con él. Fillon tendrá que rendirse antes. “Solo habrá plan B si yo depongo las armas y no tengo intención de hacerlo”, ha dicho el candidato a su reducido círculo más próximo.

El cerco se estrecha tanto que Fillon ya solo esgrime en su favor que los votantes conservadores le apoyan. “Mis bases siguen ahí”, repetía el jueves en un mitin en Nimes. Y preguntado por la oleada de dirigentes que abandonan el barco a la deriva, Le Monde cuenta que respondió: “¿Los cargos electos? Bah, lo haré sin ellos”.

Como último recurso, ha convocado a sus seguidores a una manifestación en las calles de París el domingo. Los homófobos de la Manif pour Tous han movido sus resortes para que haya elevada participación. Allí no estarán, sin embargo, los seguidores de Juppé, Sarkozy o Le Maire.

Las opciones son claras: o Fillon se empecina en seguir hasta la debacle final o cede el puesto a favor de Juppé. En el primer caso, la derecha afronta una derrota histórica. Por primera vez en la V República, no estará representada en la segunda vuelta de elecciones, donde el exministro Emmanuel Macron vencería a la extremista Marine Le Pen, según los sondeos.

Una encuesta de este viernes ya sitúa a Juppé como favorito en la primera y en la segunda vuelta de las presidenciales

Si cede, Juppé solo será un sólido candidato si logra una alianza con su histórico rival, Sarkozy. Según fuentes de ambos lados, las llamadas telefónicas entre dirigentes de ambas familias no cesan para lograr un acuerdo a solo 50 días de la primera vuelta. "Esto no puede mantenerse así", ha comentado el expresidente.

Si el moderado Juppé acaba siendo el candidato en lugar del duro conservador Fillon, recogerá muchos de los votos centristas que ahora se inclinan por el social-liberal Macron. Antes de las primarias de la derecha, todas las encuestas daban a Juppé como el candidato preferido de los franceses para llegar al Elíseo. Este viernes, un sondeo de Odoxa señala que Juppé ganaría la primera vuelta con el 26,5% de los votos seguido de Macron (25%) y, en tercer lugar, y por tanto eliminada, Le Pen (24%).

Hace una semana, Macron se disparó en los sondeos porque el centrista François Bayrou le declaró lealtad. Pero durante las primarias de la derecha, Bayrou se comprometió a apoyar a Juppé. Por tanto, si el alcalde de Burdeos se convierte ahora en candidato, “no se descarta” que Bayrou le apoye, como admiten fuentes próximas al dirigente centrista.

Una nueva campaña está a punto de comenzar.

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