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“El 95% de los medios turcos está en coma”

Yavuz Baydar, periodista exiliado desde el intento de golpe de Estado, denuncia el colapso de la libertad de prensa en Turquía

Desde el intento fallido del golpe de Estado en Turquía el 15 de julio de 2016 más de 45.000 personas, entre ellas 162 periodistas, han sido encarceladas y 160.000 funcionarios han sido despedidos. El Gobierno celebrará un referéndum el próximo 16 de abril con la intención de reformar la Constitución y otorgar más poderes a Recep Tayyip Erdogan. La Comisión de Venecia, que asesora al Consejo de Europa, ha afirmado que los cambios propuestos en la Constitución turca colocan al país "en el camino hacia una autocracia y un régimen unipersonal". Para tratar la inestabilidad en la relación entre la UE y Turquía y la deriva autoritaria de Ankara, el Parlamento Europeo ha reunido a periodistas, politólogos y parlamentarios en el foro 'Turquía, un vecino lejano' este lunes en Madrid.

El periodista Yavuz Baydar este lunes en Madrid.

Para el periodista turco exiliado Yavuz Baydar el 15 de julio de 2016 supuso el más trágico final para los que aún soñaban con una Turquía moderna. El fallido intento de golpe de Estado acabó con todas las expectativas que había generado el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) desde que llegó al poder en 2002, según Baydar. "Ese día el Gobierno de Erdogan evidenció que el islamismo y la democracia no son compatibles y que la paz tardará mucho en llegar", explica el periodista. 

"El 95% de los medios de comunicación turcos están en coma", denuncia Baydar. El Gobierno ha cerrado unos 190 medios de comunicación en el país, lo que ha sido criticado por la UE como un ataque directo a la libertad de expresión y una violación de la Convención Europea de los Derechos Humanos.  "Existe un enorme muro entre la verdad y el público", afirma el periodista. Según Baydar, ese muro está personificado por la censura del Estado y la autocensura de los peridistas por miedo a represalias. El periodista afirma que la solución no pasa, sin embargo, por la mediación de la Unión Europea, cuyo poder de influencia sobre Turquía está desgastado por un proceso de adhesión congelado —iniciado hace 12 años— y un acuerdo migratorio sobre el cual el Tribunal General de la Unión Europea se declara carente de competencia. "La sociedad civil es la que debe respaldar los derechos humanos en Turquía. La democracia muere en la oscuridad", afirma Baydar.

El camino hacia el menoscabo de las libertades individuales y colectivas podría culminarse si ganara el Sí en el referéndum del 16 de abril, según el periodista turco Cengiz Çandar. Compara la coyuntura actual de su país con la Alemania de la década de 1930. "Las represión en Turquía es igual a la de un régimen dictatorial", afirma. Ankara justifica las detenciones masivas como una respuesta a los golpistas y como una lucha necesaria contra los diferentes “grupos terroristas” que amenazan al país. El periodista opina que el referéndum tiene probabilidades de retrasarse si Erdogan pierde una posición dominante en las encuestas. Y teme que el presidente turco busque un pretexto para apelar a la unión nacional frente a la democracia. "Nunca en mi vida había visto una guerra tan poco escrupulosa contra los kurdos", afirma Çandar. Además de los enfrentamientos violentos de las fuerzas del Estado en las ciudades de mayoría kurda del este del país 59 diputados del partido prokurdo HDP están encarcelados.

¿Qué consecuencias reales tendrá el referéndum? La politóloga Ilke Toygur considera tres escenarios posibles: que gane el Sí, que gane el No, o que se posponga la cita en las urnas, tal y como apuntan Çandar y Baydar. Si gana el Sí, habrá una transición de un sistema parlamentario a uno presidencialista. "Supondría el cambio más drástico desde la instauración de la República de Turquía", afirma la politóloga. El presidente aglutinaría todavía más poder y los críticos advierten que el poder judicial podría perder independencia. El periodo de reelección pasará de cuatro a cinco años y Erdogan podrá presentarse en 2019 y ser reelegido en 2024. "Si gana el Sí la represión tras el autogolpe será validada por el pueblo", apunta Baydar. La politóloga muestra preocupación respecto a la campaña: "En un Estado de emergencia las autorizaciones para manifestarse están en manos del Gobierno por lo que este tiene la llave del referéndum". En caso de que gane el No, Toygur apunta que ir a elecciones sería un escenario probable al que la oposición acudiría extremadamente debilitada.

La relación entre la UE y Turquía está deteriorada por el eterno proceso de adhesión y por el fracaso del acuerdo migratorio firmado el 18 de marzo de 2016 por la Comisión Europea y Ankara. "La UE ya no tiene credibilidad para los turcos", explica Toygur. Pero la politóloga advierte que es una relación inevitable. Baydar añade que la UE ha tenido falta de estrategia en temas fundamentales como el conflicto con Chipre, la turbulenta relación del país con Francia, y la prohibición del uso del velo. Para Çandar la UE tiene que ser clara con Turquía: "Aunque mañana mismo cumpliéramos las condiciones no creo que entremos en la UE hasta dentro de diez años". Y concluye: "No somos un 'vecino lejano', somos un candidato firme a entrar en la UE".

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