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Una caseta pop de cinco estrellas en la playa de Tel Aviv

La ciudad israelí decora un puesto de socorristas como suite de lujo para impulsar el turismo invernal

Suite familiar de lujo en medio de la playa con vistas privilegiadas al mar, jacuzzi, servicio de habitaciones a cargo de una reconocida cadena de hostelería israelí, seguridad privada y todas las comodidades de un hotel de cinco estrellas concentradas en una torre de vigilancia para socorristas. Esto es lo que han encontrado las alemanas Izabella Meczykowski y Sandra Lechner, las primeras turistas en disfrutar de la experiencia piloto puesta en marcha en Tel Aviv para promocionar el turismo de invierno.

No hay dinero suficiente para pagar este alojamiento sin parangón en el Mediterráneo. Para convertirse en huésped de la caseta de cinco estrellas hay que participar en un concurso online a través de la web hotels.com, y enviar un selfie en el que aparezcan ataviados con ropa de playa y con un cartel con el hagstag #TAKEME2TELAVIV. El premio será para los más creativos y cuyas fotos resulten virales. La recompensa consistirá en un viaje de cuatro días a la gran metrópolis costera del Estado hebreo. La primera noche la pasarán en la caseta de cinco estrellas.

“Lo que más nos ha sorprendido es que el interior es muy lujoso, con un diseño muy agradable. Aunque lo mejor sin duda es estar ahí de noche cuando no hay nadie y solo se escucha el murmullo del mar. Es una experiencia muy recomendable”, reconocía el miércoles Izabella Meczykowski tras haber dormido en la torre de vigilancia.

Creado expresamente para la ocasión, el original alojamiento ha sido decorado por la diseñadora de interiores israelí Aline Langlieb. Su llamativa apariencia exterior, de marcado estilo pop, es obra del pintor ruso afincado en Tel Aviv Edgar Rafael. “A pesar de ser algo temporal, quería que fuese impactante y que captase realmente el alma de esta ciudad de la que, para mí, emana luz y mucha vida”, asegura este artista plástico. Los llamativos colores de su paleta han convertido la estructura de madera, desde donde habitualmente los socorristas vigilan a los bañistas, en el centro de atención de la playa Frishman, una de las más populares de la ciudad israelí.

La conocida Torre del Reloj de Jaffa –de la época otomana–, un edificio de estilo Bauhaus de Tel Aviv, el sol y, por supuesto, una de las mujeres características de la obra de Rafael, decoran la fachada pop de la renovada caseta de la playa. También puede leerse en inglés el lema de la urbe: “Tel Aviv, la ciudad que nunca para”.

No había vigilantes en la torre, pero sí dos agentes de seguridad que han evitado durante toda la noche que la gente merodease por el lugar. “Hemos dormido muy tranquilas. Por la mañana hemos tenido alguna visita de curiosos que pretendían ver el alojamiento por dentro o que simplemente trataban de averiguar qué hacíamos aquí. Pero no ha habido ningún problema”, explicaba entre risas Izabella.

Ella y Sandra han sido las primeras en probar la lujosa caseta. Pero no han participado en el concurso. Han sido invitadas por el Ministerio de Turismo israelí para que desarrollen su trabajo en el portal turístico alemán www.beach-inspector.com/, especializado en la evaluación de playas a escala mundial. Aseguran que pronto lanzará una versión en español para Baleares y Canarias, dos de los destinos favoritos de los viajeros germanos. Los primeros ganadores del concurso empezaran a pernoctar en la particular suite pop playera en los próximos días, en una innovadora experiencia que se prolongará hasta el cuatro de abril.