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El exgobernador de Chihuahua César Duarte, otro político priista en busca y captura

El actual gobernador, el panista Javier Corral, asegura que la fiscalía ya ha ordenado su detención por malversación y peculado

César Duarte saluda al presidente Enrique Peña Nieto.

César Duarte, el exgobernador de Chihuahua que acostumbraba a usar helicópteros oficiales para trasladarse con su familia y amigos los fines de semana hasta su rancho serrano, una vasta propiedad equivalente a unos 600 campos de fútbol, ha escapado presuntamente a EE UU para impedir una orden de detención de la justicia mexicana. Así lo confirmó la tarde de este martes el actual gobernador del Estado norteño, el panista Javier Corral, quien desde que llegó a su cargo a finales del año pasado se comprometió a llevar al priista Duarte ante la justicia por supuestos delitos de malversación y peculado.

Acorralado por las acusaciones de corrupción y una vez derrotado en las urnas, Duarte dimitió meses antes de pasar el testigo a su sucesor para concentrarse en defenderse ante su propio partido, el PRI, que le había abierto proceso sancionatorio que puede acabar en su expulsión. “César Horacio Duarte Jáquez ahora es un prófugo de la justicia. Ha huido a la ciudad de El Paso, Texas, para evitar su captura, incumpliendo así su palabra de hacer frente a los señalamientos de corrupción que profusamente se le han venido haciendo a él y a su equipo de colaboradores", anunció Corral en una rueda de prensa.

Duarte fue uno de los tres jóvenes gobernadores a los que hace no tanto el presidente Peña Nieto ponía públicamente como ejemplo de renovación dentro de la vieja maquinaria priísta. Hoy, Javier Duarte, exgobernador de Veracruz, está prófugo y expulsado del partido; el Duarte de Chihuahua también está huido de la justicia y tiene un pie fuera del partido. Mientras que el tercero, el mandatario de Quintana Roo, Roberto Borge, también está a punto de ser desahuciado por el PRI, acusado de contar con una aerolínea propia financiada por dinero público.

El nuevo gobierno había denunciado una red de empresas fantasmas que habrían sido beneficiadas con millonarios contratos públicos 

La Fiscalía estatal ya había comenzado a engrasar la maquinaria al inicio de la semana. El lunes detuvo a tres exfuncionarios del equipo de Duarte. El exsecretario de Obras Públicas, el exsecretario de Hacienda y el director de Vialidad. El nuevo gobierno había denunciado al poco de su entrada al poder toda una red de empresas fantasma que habrían sido beneficiadas con millonarios contratos públicos de manera arbitraria. El jefe de gabinete de la nueva administración, Gustavo Madero, llegó a afirmar que más del 60% de toda la obra se licitó burlando la ley de adquisiciones:“Se asignó de manera directa a los cuates y amigos (del exgobernador)”.

La deuda heredada de la Administración Duarte habría incrementado un 284% según las cifras del nuevo gobierno. La catarata de denuncias durante su mandato abarca desde el uso privado de recursos públicos como los helicópteros, operaciones inmobiliarias tan controvertidas como la construcción de una presa de 3 millones de metros cúbicos dentro de su propio rancho, la sistemática negativa a publicar su patrimonio, una denuncia en España por querer pagar deudas privadas con dinero público y hasta una investigación abierta en la Fiscalía federal (PGR) por las maniobras de un banco en la que él y su esposa entraron como accionistas mientras su secretario de Hacienda era el fundador y director de la entidad.