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Paraguay se sume en una violenta crisis política

La situación política en Paraguay se ha descontrolado con disturbios masivos y un muerto a manos de la Policía

La situación política en Paraguay se ha descontrolado con disturbios masivos y un muerto a manos de la policía después de que una parte del Partido Colorado del conservador presidente Horacio Cartes haya impulsado una reforma de la Constitución para permitirle la reelección en 2018. Una maniobra que ya intentó en 2016, que fue rechazada en el Congreso y que levantó mucha polvareda en un país que abandonó la dictadura más larga de Sudamérica en 1992.

Lo más insólito es que para aprobar la reforma, Cartes se ha aliado con el progresista Frente Guasú de Fernando Lugo, el expresidente que fue destituido en 2012 en un juicio político rápido que fue tildado de “ruptura democrática” por el Mercosur y otros organismos internacionales. Lugo respalda la reforma que también le permitiría presentarse a las elecciones de 2018. Además, Cartes destituyó el sábado al ministro del Interior, Tadeo Rojas, y al comandante de la Policía Nacional, Críspulo Sotelo, justo un día después de las protestas.

Tras una votación entre 25 senadores en las dependencias parlamentarias del Frente Guasú, y sin la presencia del resto de legisladores y del presidente del Senado, Roberto Acevedo, el proyecto de reforma fue aprobado desatando la ira de los opositores.

Un millar de personas asaltaron el Congreso en la noche del viernes y prendieron fuego a su salón principal. Mientras ardía y algunos manifestantes entraban y salían llevándose desde ordenadores hasta sillas y carteles, otros se enfrentaban con la Policía en casi cada esquina del centro de Asunción. Barricadas de contenedores y de vehículos quemados detenían el paso de los coches en distintos frentes. Una batalla campal que duró hasta casi el amanecer con más de 200 detenidos y medio centenar de heridos.

“Nosotros protestábamos pacíficamente con senadores disidentes pero los cascos azules empezaron a reprimir y como venía una patrullera contra nosotros, le rompimos el parabrisas”, aseguraba ayer Sebastián Navarro, joven militante del Partido Colorado que salió a protestar a las calles. Reinaldo González, de 29 años y con heridas en la cabeza y la espalda, prendía fuego a unas cajas de madrugada. “Vine a defender la democracia. No queremos que siga esta dictadura, soy nacionalista, de ningún partido, que renuncie Horacio”, clamaba.

Los enfrentamientos tuvieron su momento más trágico cuando la Policía antidisturbios irrumpió en la sede del opositor Partido Liberal persiguiendo a algunos manifestantes. Los agentes realizaron disparos en el interior del local y Rodrigo Quintana, de 25 años, de las juventudes liberales, cayó al suelo herido. Murió al poco tiempo mientras era trasladado al hospital. El fiscal general del Estado, Javier Díaz Verón, informó de que el cuerpo del joven presentaba nueve balas de metal de un solo disparo de escopeta y que un agente fue detenido como presunto responsable.

Horacio Cartes no compareció, llamó a la calma a través de un comunicado y acusó a los medios de comunicación y a los manifestantes de promover el vandalismo en el Congreso. El Frente Guasú lamentó los hechos y el fallecimiento del joven en otro comunicado y también lo hizo el presidente del Partido Colorado, Pedro Alliana. Alliana fue más allá y aseguró que los actos violentos fueron “premeditados y estructuralmente organizados” por la oposición.

 

La OEA insta a los partidos a respetar la democracia

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, ha instado a las diferentes fuerzas políticas de Paraguay a velar por la paz y respetar la democracia tras los disturbios registrados la pasada noche en la capital paraguaya de Asunción tras conocerse la votación del Senado, que facilita la reelección del presidente, Horacio Cartes.

Almagro, que ha manifestado su más profundo pesar por la muerte del líder político juvenil Rodrigo Quintana a manos de un policía en el marco de las protestas, ha hecho un llamamiento al Gobierno y la Justicia paraguaya para que investiguen la muerte de Quintana, que falleció tras recibir un disparo en la cabeza.

'La violencia no es una forma de resolver los conflictos políticos en democracia. Si no hay garantías para un joven dirigente, eso significa que se está erosionando el respeto a los Derechos Humanos y las libertades fundamentales', ha aseverado en un comunicado Almagro, que ha solidarizado con los familiares del político.