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Reino Unido busca ‘community manager’ para tuitear el ‘Brexit’

La representación británica en Bruselas lanza una oferta de empleo "en un momento especialmente emocionante"

Dia del Internauta
Un usuario de Internet.

Si sabes inglés, tienes habilidades de comunicación, experiencia en redes sociales y conoces cómo funcionan las instituciones británicas y europeas, puedes ser el candidato que Londres busca para contar el Brexit en Twitter. La representación británica ante la UE ha publicado una oferta de trabajo con la que pretende encontrar al responsable de comunicación ideal para manejar su cuenta en la red social durante las turbulentas negociaciones para que Reino Unido abandone la UE. Y lo hace descargando el trabajo de estrés y dramatismo: mientras los tabloides británicos amplifican con todos sus recursos la escalada verbal en torno a Gibraltar solo unos días después de que Theresa May activara el Brexit, la narrativa para captar interesados en hacerse con el puesto de tuitero mayor del reino ante Bruselas presenta la responsabilidad de contar en menos de 140 caracteres el presumible choque de trenes entre Londres y los Veintisiete como una experiencia laboral inolvidable, con más aventura que belicismo. "Será un momento particularmente emocionante para unirse a la delegación británica dado que el Reino Unido se prepara para salir de la UE", explica el texto.

Tras el punto y seguido, la descripción matiza que la emoción exige sacrificios. "Se requiere que los candidatos estén dispuestos a ser flexibles y se adapten a sus responsabilidades si es necesario". La oferta está abierta hasta las 23.55 del 17 de abril y el ministerio de Exteriores británico ofrece al elegido un contrato fijo a tiempo completo con un salario de 3.681,66 euros brutos al mes por 36,25 horas de trabajo repartidas en cinco días a la semana. También aquí se adivina un lado oscuro. Una de las preguntas al rellenar el formulario para optar al puesto dice: "¿Es usted capaz de trabajar en horario flexible incluyendo noches y fines de semana tras haber sido avisado con poca antelación?". La sucesión de interminables reuniones entre negociadores británicos y europeos que se atisban en el horizonte bien puede exigir un tuit a horas intempestivas para dejar constancia de un apretón de manos o un desencuentro.

Tras recibir los formularios online, en los que también se pide a cada candidato que explique por qué es la persona adecuada para el puesto en menos de 600 palabras, las autoridades realizarán una primera criba y empezarán las entrevistas. A los que se acerquen a Bruselas atraídos por la emoción del Brexit se les advierte de que deben costear de su bolsillo el viaje para participar en la entrevista, y en caso de seguir adelante en el proceso no solo se revisarán cuidadosamente sus antecedentes penales sino también su trayectoria profesional previa antes de poder sentarse ante el ordenador para publicar en nombre de Reino Unido a mediados de mayo.

Más allá de la lógica obligatoriedad de dominar el inglés a la perfección o la experiencia previa en comunicación, la oferta, una de las 124 que aparecen en la web de Exteriores británica, enumera otras cualificaciones deseables como hablar "francés u otro idioma europeo", saber gestionar páginas web o haber trabajado previamente con medios de comunicación. El trabajo no solo exige tuitear. El elegido también deberá generar contenidos audiovisuales y aconsejar a altos cargos británicos sobre cómo manejar sus cuentas personales de Twitter. Y exige competencias más subjetivas como "tener una visión de conjunto", "liderar y comunicar", o saber trabajar en equipo. No es necesario ser ciudadano británico para acceder al puesto, pero en el contexto del adiós de Reino Unido al club comunitario cuesta imaginar a otro europeo a los mandos de la comunicación de sus redes en Bruselas. Especialmente si se trata de un español en pleno conflicto por la soberanía de Gibraltar.

Pero aunque a priori contar el Brexit en menos de 140 caracteres durante un mínimo de dos años de previsible tira y afloja constante pueda parecer una extenuante labor mezcla de síntesis, corrección diplomática y defensa de las tesis del Gobierno de May para la que no todo el mundo está preparado, el seleccionado podrá presumir de ser un ejemplo de los beneficios del Brexit para el empleo, una rareza mientras se habla de que la salida de Reino Unido de la UE puede hacer peligrar hasta 100.000 puestos de trabajo de la City londinense, el mayor centro financiero mundial.

"La negociación más importante para una generación", como la ha calificado David Davis, el ministro británico del Brexit, no ha hecho más que empezar, pero los mensajes con los que Reino Unido quiere contrarrestar el daño que la votación ha generado a su imagen de comunidad abierta y tolerante ya circulan en la red. "Una Gran Bretaña global. Una sociedad más igualitaria. Una economía más fuerte. Una nación unida", decía uno de los tuits de la cuenta oficial de la primera ministra del que se hizo eco la representación británica ante la UE el día que se activó el Brexit. Con Reino Unido camino de abandonar el mayor mercado del mundo, los derechos de los inmigrantes asentados en el país en entredicho, la multimillonaria factura del Brexit por determinar y Escocia pidiendo un nuevo referéndum de independencia, todo hace indicar que parte del trabajo del nuevo empleado será engrasar uno de los engranajes de la maquinaria propagandística británica. Eso sí, todo en menos de 140 caracteres.

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