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Los republicanos cambian las reglas del Senado para ratificar al candidato de Trump al Supremo

En una decisión sin precedentes, la mayoría republicana opta por una medida radical para evitar que el presidente deba retirar a su nominado

Neil Gorsuch
El líder republicano en el Senado Mitch McConnell se dirige a la votación este jueves. AP

Los senadores del Partido Demócrata votaron este jueves en contra del nombramiento del juez Neil Gorsuch, elegido por el presidente Donald Trump para ocupar un cargo vitalicio en el Tribunal Supremo. El rechazo de los demócratas abre un antes y un después en el Senado estadounidense. Los republicanos, en respuesta, han roto radicalmente con la tradición de consenso y en un gesto histórico sin precedentes han cambiado las reglas para que Gorsuch pueda llegar a la Corte con una mayoría simple. La segunda votación está prevista para este viernes.

En la primera convocatoria, el juez federal ha recibido 55 votos a favor —52 republicanos y tres demócratas— y 45 en contra. El resultado es una dura derrota para Gorsuch, que a pesar de haber sido presentado como un candidato intachable, se convierte en el primero de los últimos 16 jueces del Supremo que no recibe el apoyo de ambos partidos. Los demócratas han destacado además que 25 de los últimos 26 jueces nombrados para este cargo vitalicio han conseguido más de 60 votos en el Senado.

Pero la obstrucción a Gorsuch es también consecuencia de la división creada por Donald Trump. El presidente republicano prometió durante la campaña electoral que elegiría a un juez ultraconservador dispuesto a revocar derechos fundamentales consolidados en la ley estadounidense. Gorsuch también se ha visto afectad por el hecho de que Trump esté siendo investigado por el FBI y porque los republicanos se negaron hace un año a celebrar las audiencias para considerar al nominado del entonces presidente, Barack Obama.

La profunda brecha entre demócratas y republicanos ha derivado en una situación aún más grave. El líder de la mayoría republicana, el senador Mitch McConnell, ha aprovechado su superioridad numérica para cambiar el funcionamiento del Senado que está en vigor desde después de la Segunda Guerra Mundial. Los republicanos —con 52 senadores— carecen de una mayoría de 60 votos necesaria para ratificar el puesto de Gorsuch, por lo que han modificado las reglas para que Gorsuch pueda ser ratificado por una mayoría simple de 51 senadores. El total de 48 senadores demócratas han votado en contra de esta propuesta.

La falta de consenso se había interpretado hasta ahora como la imposibilidad de sacar adelante un nombramiento, por lo que el siguiente paso era retirar al nominado o retrasar la votación hasta negociar suficientes apoyos. El pasado fin de semana, el líder de la minoría demócrata explicó que “cuando un nominado no consigue los 60 votos, no deberías cambiar las reglas, deberías cambiar al nominado”. Chuck Schumer añadió que los republicanos “deberían presentar a un candidato más moderado”.

El juez Gorsuch durante su audiencia de confirmación.
El juez Gorsuch durante su audiencia de confirmación. REUTERS

La decisión de ratificar a un nominado al Tribunal Supremo por mayoría simple se conoce como “opción nuclear” y nunca se había utilizado hasta ahora por estar considerada una ruptura radical con las reglas de funcionamiento del Senado. Los republicanos, sin embargo, han optado por utilizar su mayoría en la cámara alta para imponer un cambio fundamental que marcará un antes y un después en su historia.

“Dentro de 20, 30 o 40 años recordaremos tristemente este día como un giro histórico para el Senado y el Tribunal Supremo, el día en que nos alejamos irrevocablemente de los principios de estas instituciones: el bipartidismo, la moderación y el consenso”, declaró este jueves el senador Schumer. "Estamos en una situación terrible", añadió el senador republicano y excandidato presidencial John McCain. "Me temo que esto tendrá consecuencias enormes y que algún día nos vamos a arrepentir".

El republicano McConnell ha explicado que la tensión actual no tiene “nada que ver” con el nominado. “La oposición a este candidato en particular está más relacionada con el hombre que le nominó y el partido que representa”. Los senadores del Partido Demócrata han solicitado estas semanas que se detenga el proceso para confirmar a Gorsuch hasta que se resuelva la investigación del FBI sobre la posible colaboración de Trump en el caso de espionaje ruso durante las elecciones.

En los últimos días, los demócratas también han debatido si forzar este cambio por parte de los republicanos, ya que abre la posibilidad de que los presidentes apuesten por candidatos de ideología más radical en un futuro, ya que no necesitarán del consenso político en el Senado para sacarlos adelante. La llegada de Gorsuch al Supremo no cambiará el equilibrio ideológico que existía hasta ahora, ya que sustituye al conservador Antonin Scalia, pero sí permitirá que Trump deje su huella en la máxima autoridad judicial del país.

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