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España ve el ataque de EE UU en Siria una “respuesta medida y proporcionada”

El portavoz del Gobierno justifica el respaldo actual al bombardeo norteamericano en el "hecho diferencial importante del uso de armas químicas contra la población y niños"

Niños y personal médico muestra en Douma (Siria) pancartas contra el ataque químico. En vídeo, el ministro portavoz del Gobierno informa de la postura española ante el ataque estadounidense en territorio sirio.

España fue informada del ataque realizado en la noche del jueves por Estados Unidos contra una base aérea siria cuando ya se había iniciado, pero no fue consultada con carácter previo ni recibió una comunicación directa, a pesar de que los 59 misiles Tomahawk fueron lanzados desde dos destructores, el USS Porter y el USS Ross, que tienen su base en Rota (Cádiz), según fuentes gubernamentales. El portavoz del ejecutivo, Íñigo Méndez de Vigo, ratificó esa posición tras el Consejo de Ministros y aclaró que el cambio de postura de España con respecto al ataque unilateral de Estados Unidos en Siria se debe "al hecho diferencial importante del uso de armas químicas contra la población y contra niños".

La Presidencia del Gobierno español ha difundido este viernes un comunicado en el que califica el ataque estadounidense de "respuesta medida y proporcionada a la utilización por el ejército sirio de armas químicas contra la población civil". La nota asegura que la operación fue "limitada en su ojetivo y medios" y subraya que se dirigió "contra una base militar, no contra objetivos civiles". Moncloa elude el hecho de que el uso de la fuerza no contase con el aval de la legalidad internacional y se limita a señalar que España "mantiene una sólida lealtad con sus aliados, es partidaria de una acción concertada internacional" y "lamenta que el bloqueo del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en el conflicto de Siria no la haya hecho posible".

España ve el ataque de EE UU en Siria una “respuesta medida y proporcionada”

El presidente español, Mariano Rajoy, acudió con el comunicado al Consejo de Ministros de este viernes en La Moncloa y lo leyó para que lo conocieran los demás componentes del Gabinete. No estaba en la reunión el ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, y en su lugar informó de los detalles la titular de Defensa, Dolores de Cospedal. Hubo un debate y Méndez de Vigo aclaró, ya en rueda de prensa, que todos se habían mostrado de acuerdo en su contenido. El portavoz del Gobierno justificó el contundente respaldo en este caso de España a Estados Unidos "en el hecho nuevo" y "muy grave y relevante" de que se hubiera producido un ataque con armas químicas el pasado miércoles en Siria que la mayoría de la comunidad internacional atribuye al Gobierno de Bachar el Asad.

El ministro Méndez de Vigo aclaró también que España había sido alertada como los demás socios internacionales y aliados de Estados Unidos en la OTAN a través del secretario general de esta organización y también por medio de una carta. Y subrayó que el comunicado español se había redactado en la misma sintonía que los de los gobiernos de Francia, Alemania, Gran Bretaña, Japón y Australia. Ya en privado y sin micrófonos Méndez de Vigo dio a entender que esa postura tan similar se había consensuado. El Gobierno de Rajoy destacó que en este caso se había tratado de "una operación limitada a un objetivo militar" y no quiso profundizar sobre el giro constatado en cuanto a la búsqueda de una salida al conflicto sirio ahora al margen de Bachar el Asad frente a la posición mantenida en un reciente pasado en la que se indicaba que no se podría encontrar una solución a esa guerra civil sin contar con ese gobierno.

Respecto a la información recibida, las fuentes consultadas explican que el Pentágono avisó el jueves a los países que forman parte de la coalición contra el Daesh (ISIS por sus siglas en inglés) de que en las próximas horas tendría lugar una operación militar no dirigida contra el Estado Islámico, que controla amplias zonas de Siria e Irak. Fue un aviso genérico, sin detalles, transmitido a los enlaces militares destacados en la base de Tampa (Florida).

Por su parte, el secretario general de la Alianza Atlántica, Jens Stoltenberg, fue advertido previamente por el jefe del Pentágono, James Mattis, pero la comunicación solo llegó a los aliados a través de una carta de la Emabjada estadounidense ante la OTAN tras iniciarse el ataque. Los países que sí recibieron información privilegiada fueron los que participan en los bombardeos sobre posiciones del ISIS en Siria. Entre ellos, según ha reconodido el Pentágono, está Rusia, pero también países europeos como Francia, Reino Unido, Holanda y Dinamarca. La OTAN no participa directamente en el conflicto, pero sus aviones AWACS vigilan el espacio aéreo sirio desde Turquía. Además, bajo mando de la OTAN, España tiene ua batería de misiles Patriot en Adana (Turquía), junto a la frontera siria, cuyo radar también controla el espacio aéreo del país vecino.

Cuando el USS Porter y el USS Ross zarparon de la base naval de Rota, el 7 de marzo y el 3 de abril respectivamente, según informa Javier Martín-Arroyo, al Ministerio de Defensa se le comunicó que se dirigían al Mediterráneo Oriental, pero no que participarían en un ataque que en ese momento aún no estaba decidido. A diferencia de los aviones estadounidenses que operan desde Rota y Morón, los buques cambian con facilidad de misión una vez en alta mar, lo que dificulta que España pueda autorizar o no su salida en función de cuál sea su cometido. En todo caso, el respaldo a posteriori del Gobierno español al ataque obvia la falta de autorización previa. Méndez de Vigo precisó que los destructores que tienen base en Rota habían zarpado de allí hacía días y llevaban tiempo ya patrullando en aguas cercanas a la zona del ataque.

En teoría, los cuatro destructores de la Navy estacionados en Rota forman parte del escudo antimisiles de la OTAN y tienen como función principal la protección de los aliados ante un ataque con proyectiles balísticos de países como Irán. En la práctica, desde que han llegado a Rota --el USS Ross en junio de 2014 y el USS Porter en junio de 2015-- se han dedicado sobre todo a patrullar por el Mar Negro, como forma de disuadir a Rusia ante la anexión de Crimea y la intervención en el Este de Ucrania.