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Un hombre con antecedentes por homicidio secuestra y asesina a su expareja en Bogotá

El agresor tomó como rehén a la mujer en el lugar de su trabajo antes de dispararle. En menos de 24 horas, otras dos mujeres fueron asesinadas

Claudia Rodríguez
En mayo del año pasado, un grupo de mujeres se manifestó contra la violencia de género en el centro de Bogotá.

Claudia Rodríguez, de 40 años, hizo lo que se supone que se debe hacer cuando la vida está en peligro. Denunció ante las autoridades que su expareja la amenazaba y la hostigaba. También huyó de Medellín para buscar seguridad. Tenía miedo. Creyó estar a salvo en Bogotá, pero Julio Reyes, su exesposo, la persiguió. La buscó en el almacén en el que trabajaba en un centro comercial en el norte de la capital colombiana y la mató.

De nada sirvieron las denuncias, ni huir. Tras mantenerla como rehén por casi tres horas, le disparó en el pecho. Las autoridades habían llegado al local minutos después del aviso de los comerciantes del lugar. En poco menos de una hora el centro comercial, uno de los más grandes de la capital colombiana, había sido parcialmente evacuado, pero la víctima seguía retenida por el hombre que había denunciado semanas atrás. Las siete puertas que dan ingreso y salida a la gente fueron cerradas, mientras un helicóptero de la Policía sobrevoló el sector, pero cuando los uniformados ingresaron al local, especializado en venta de lentes, la mujer ya había fallecido.

La escena, que fue seguida por redes sociales con impotencia, terminó con la muerte del agresor. Las autoridades decidieron reaccionar tras el asesinato de Claudia. El comandante de la Policía de Bogotá, general Hoover Penilla, reveló que el agresor tenía antecedentes penales por un homicidio cometido en 2006, por el que pagó “algunos meses” de prisión, pero quedó en libertad después de que se comprobara problemas de “perturbación mental”.

La pareja se había separado hace unas semanas y tenía un hijo. Aunque Claudia había denunciado, las autoridades solo habían decretado medidas de protección en la vivienda de la mujer. Un protocolo común en Colombia, a pesar de que las cifras demuestran que la violencia de género es uno de los grandes puntos negros en el país. Nada más en Bogotá en los dos primeros meses de este año, 1.466 mujeres fueron violentadas por sus pareja. De enero a abril, 24 murieron tras ser agredidas. Según cifras de Medicina Legal, durante el 2016 fueron asesinadas 902 mujeres en Colombia, 343 en espacios públicos y 300 en su vivienda. En 122 casos, los atacantes fueron sus parejas.

Con la etiqueta #todossomosClaudia en redes sociales, se ha unificado el reclamo por medidas efectivas y justicia. La ciudadanía y movimientos de derechos humanos exigen que se explique por qué el agresor estaba libre a pesar de haber cometido un homicidio en el pasado y por qué el clamor de Claudia no fue suficiente para garantizar su protección. Tras conocerse su caso, organizaciones civiles reportaron dos más. En Medellín y en Barranquilla, dos mujeres, como Claudia, fueron asesinadas en las últimas horas a manos de sus exparejas. Elcy Yamile Olaya, de 34 años, sufrió al menos 10 heridas con arma cortopunzante en su cuerpo. No resistió y falleció. Nayis del Carmen Monterrosa Castro, de 30 años, fue asesinada por su pareja a cuchillazos dentro de su casa.

“No hay fiscalías, ni jueces, ni policías especializados en investigar, mitigar, ni frenar violencias contra las mujeres”, reclaman esta mañana desde la organización Casa de la Mujer. A la protesta que busca volver a poner en debate las medidas de protección para quienes denuncian violencia de género, se unió también la exsenadora y líder política Piedad Córdoba. “El problema es que el país aún no entiende que el machismo causa feminicidios, aquí se lo tolera y hasta se lo condecora”, escribió en Twitter.