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El Parlamento británico aprueba las elecciones anticipadas llamadas a definir los términos del ‘Brexit’

Los sondeos pronostican una cómoda victoria de los conservadores, que daría a May un tiempo extra para construir la relación futura con la UE

El Parlamento apoyó este miércoles, de manera abrumadora, por 522 votos contra 13, la decisión de Theresa May de celebrar elecciones anticipadas el próximo 8 de junio. Pero la práctica unanimidad del apoyo a la primera ministra apenas oculta la profunda división, escenificada en el debate previo entre los diputados, que existe sobre los términos en que el país debe abandonar la UE. La cámara se disolverá el 2 de mayo para dar comienzo oficialmente a una campaña que contribuirá a definir, y obligará a defender ante los votantes, la estrategia del Brexit.

La sesión del Parlamento británico de este miércoles.

“Nos enfrentamos hoy a un nuevo interrogante: cómo asegurar mejor la estabilidad y la certidumbre que necesitamos a largo plazo para alcanzar el mejor acuerdo para Reino Unido en las negociaciones del Brexit”. Con esas palabras trató Theresa May de justificar el cambio de opinión que la ha llevado a solicitar un adelanto electoral que venía descartando públicamente desde que, sin pasar por las urnas, ocupó el puesto que dejó vacante David Cameron el pasado mes de julio. “He llegado a la conclusión de que la respuesta a esa pregunta es celebrar los comicios ahora, antes de que las negociaciones comiencen. Unas elecciones generales son la mejor manera de fortalecer la mano de Reino Unido en la negociación”, añadió. 

Theresa May activó el artículo 50 del Tratado de Lisboa, el mecanismo que abre el proceso de ruptura de dos años, el pasado 29 de marzo. La pelota está ahora en el tejado de Bruselas, que tiene previsto ofrecer un texto definitivo con sus directrices negociadoras a finales de este mes. Las conversaciones formales comenzarán previsiblemente a principios de junio, y a ellas planea May acudir con un renovado respaldo en las urnas. Si los sondeos esta vez no se equivocan, como han hecho en las dos pasadas citas electorales nacionales, la primera ministra podrá ampliar con creces la frágil mayoría de 17 diputados con la que cuenta de facto, a costa del previsible descalabro laborista. “Cada voto al Partido Conservador”, dijo ayer May en el Parlamento, “me hará más fuerte cuando negocie en nombre de Reino Unido con la Unión Europea”. 

Con el apabullante resultado de 522 votos a favor y 13 en contra, Theresa May supera con creces la mayoría de dos tercios necesaria para revocar la ley, introducida por el Gobierno de David Cameron en 2011, que tiene como objetivo respetar la duración integra de las legislaturas. Si su partido obtiene la mayoría absoluta que los sondeos pronostican, May no tendría que convocar elecciones hasta 2022. Ese calendario le proporcionaría un valiosísimo tiempo extra para construir la relación futura con la UE. La primera ministra ya ha admitido que podrá ser necesaria una fase de implementación, tras los dos años de negociación preceptivos, en el que el país aceptaría la libre circulación de personas e incluso la jurisdicción del Tribunal Europeo de Justicia, a cambio de evitar un salto al vacío sin acuerdo. 

El líder de la oposición laborista, Jeremy Corbyn, se apresuró el martes a celebrar la decisión de Theresa May de adelantar los comicios, a pesar de que los sondeos le auguran una histórica perdida de apoyo. Este miércoles, en el debate previo a la votación sobre el adelanto electoral, Corbyn quiso desviar el foco del Brexit hacia la política doméstica, ofreciendo indicios de la que puede ser su estrategia para la inminente campaña. “Estas elecciones son sobre el fracaso del Gobierno para reconstruir la economía y las condiciones de vida de la mayoría”, dijo. El cuestionado líder se sumó a su homólogo liberal demócrata, Tim Farron, en criticar la decisión de la primera ministra de no participar en debates televisivos durante la campaña. El portavoz parlamentario de los nacionalistas escoceses del SNP, Angus Robertson, pidió y obtuvo el compromiso del resto de líderes de la oposición de participar en un debate en televisión y calificó la negativa de May de “insostenible”. 

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