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Nuevos indicios de la interferencia rusa en las presidenciales de EE UU

La agencia Reuters apunta a que un 'think tank' controlado por Putin trató de favorecer a Trump. Moscú desmiente la información

El presidente ruso, Vladímir Putin, este jueves en el Kremlin.
El presidente ruso, Vladímir Putin, este jueves en el Kremlin. Getty Images

Un think tank del Gobierno ruso, controlado por el presidente Vladímir Putin, desarrolló un plan para favorecer a Donald Trump en las pasadas elecciones estadounidenses y debilitar la confianza en el sistema electoral del país, según han asegurado tres funcionarios y cuatro extrabajadores de la Administración norteamericana en exclusiva a la agencia Reuters. Estas fuentes han mencionado que dos documentos confidenciales, elaborados por el Instituto Ruso de Estudios Estratégicos, proporcionaron el marco y el fundamento de lo que las agencias de inteligencia de EE UU acabaron considerando como un intenso intento de Moscú para interferir en los comicios del pasado 8 de noviembre. Los funcionarios de inteligencia estadounidenses consiguieron los documentos después de las elecciones.

Este instituto está dirigido por altos funcionarios de inteligencia jubilados y designados directamente por la oficina de Putin. El primero de los documentos mencionados era un estudio estratégico, preparado el pasado junio, que circulaba en los niveles más altos del Gobierno ruso y que recomendaba que el Kremlin lanzara una campaña en las redes sociales y en los medios de comunicación oficiales para animar a los votantes estadounidenses a elegir a un presidente que adoptaría una línea más suave hacia Rusia con respecto a la administración del entonces presidente Barack Obama.

Moscú niega las acusaciones

Tanto el Kremlin como el Instituto Ruso de Estudios Estratégicos no contestaron a las preguntas de Reuters antes de la publicación del reportaje. Este jueves, sin embargo, el think tank ha publicado una declaración en la que asegura que los informes mencionados por la agencia son falsos. "Parece que, en su percepción conspirativa, los autores de estas soberbias no compararon la realidad con sus fantasías codiciadas, para llamar una vez más la atención sobre el tema", ha afirmado el director del Instituto, Mikhail Fradkov.

El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, también ha restado importancia al asunto y ha dicho que la gente no debería prestar atención a informes basados en fuentes anónimas. "No sé nada de esto, sólo puedo decir que siete fuentes anónimas no hacen ni una real", ha comentado este jueves.

El segundo documento, redactado en octubre, advertía de que era probable que la candidata demócrata Hillary Clinton ganara las elecciones. Por esa razón argumentaba que era mejor que Rusia pusiera fin a la propaganda a favor de Trump y, en su lugar, intensificara los mensajes sobre el fraude electoral para debilitar la legitimidad del sistema estadounidense y dañar la reputación de Clinton. Esto es lo que han afirmado los siete funcionarios consultados por Reuters, quienes hablaron bajo la condición de anonimato y se negaron a aclarar cómo Estados Unidos consiguió los documentos. Las agencias de inteligencia estadounidenses tampoco quisieron dejar comentarios, informa la agencia.

Estos documentos fueron determinantes para que la Administración Obama concluyera que Rusia montó una campaña de noticias falsas y lanzó ataques cibernéticos contra el Partido Demócrata y en particular contra la candidatura de Clinton. "Putin siempre tuvo este objetivo en la cabeza, y pidió al instituto que dibujara una hoja de ruta para conseguirlo", ha dicho una de las fuentes consultadas por Reuters, un antiguo alto funcionario de inteligencia de EE UU.

Cuatro de los funcionarios entrevistados por Reuters han asegurado que el enfoque esbozado en el primer documento del think tank ruso no era otra cosa la ampliación de otro estudio que la Administración de Putin ya había lanzado en marzo de 2016. Ese mes, el Kremlin dio instrucciones a los medios de comunicación oficiales, incluyendo las plataformas internacionales Russia Today y Sputnik, para que empezaran a publicar noticias positivas sobre la carrera de Trump a la presidencia.

Russia Today no ha contestado a las preguntas de Reuters. Por otro lado, un portavoz de Sputnik ha negado que su medio participara en una campaña del Kremlin para influenciar las elecciones en EE UU y ha dicho que se trataba de "un montón de mentiras". "Por cierto, no son las primeras mentiras que escuchamos que salen de los círculos oficiales estadounidenses", ha añadido en un correo electrónico dirigido a Reuters. 

‘Bloggers’ Pro-Kremlin

Russia Today y Sputnik publicaron artículos que desacreditaban a Clinton mientras bloggers pro-Kremlin preparaban una campaña en Twitter que cuestionaba la legitimidad de una victoria anticipada de la candidata demócrata, según un informe del pasado enero de las agencias de inteligencia de EE UU. El vídeo más popular de Clinton publicado en Russia Today y titulado Cómo el 100% de los 'donativos' de Clinton de 2015 ha ido... a ellos mismos acumuló nueve millones de vistas en las redes sociales, según el informe. 

El análisis de la inteligencia estadounidense concluía que Russia Today y Sputnik "se refirieron repetidamente al presidente electo [Donald] Trump como el objetivo de una cobertura injusta librada por los medios de comunicación tradicionales". El informe añade que las agencias de inteligencia no valoraron si la acción de Moscú había favorecido la victoria de de Trump en los comicios presidenciales, ya que no "analizan los procesos políticos de Estados Unidos ni la opinión pública estadounidense". 

Ciberataques

Ninguno de los documentos del Instituto Ruso de Estudios Estratégicos mencionaba que el envío de los correos electrónicos pirateados del Partido Demócrata hubiese interferido en las elecciones de Estados Unidos, de acuerdo con cuatro de los funcionarios entrevistados por Reuters. Estas fuentes han dicho que el ciberataque fue una operación encubierta de inteligencia que se llevó a cabo por separado, fuera del Kremlin.

Pero sí que la propaganda abierta y los ciberataques se reforzaron entre sí, según los funcionarios. Tanto Rusia Today como Sputnik insistieron fuertemente para que se publicaran los correos electrónicos pirateados del Partido Demócrata, que a menudo contenían detalles embarazosos.

Cinco de los funcionarios consultados por Reuters describieron el Instituto Ruso como el centro de estudios interno de la política exterior del Kremlin. El director del organismo hasta enero, Leonid Reshetnikov, fue promovido a teniente general después de 33 años a servicio de la inteligencia rusa, según informa la página web del instituto. Putin nombró a Mikhail Fradkov como su sucesor, quien fue director del servicio de inteligencia extranjero de Rusia entre 2007 y 2016. 

Reuters no pudo determinar si Reshetnikov o Fradkov estuvieron directamente involucrados en la redacción de los documentos.  El instituto se describe a sí mismo en su página de Internet como un organismo que proporciona "valoraciones de expertos", "recomendaciones" y "materiales analíticos" a la oficina del presidente ruso, al Consejo de Ministros, al Consejo de Seguridad Nacional, los Ministerios y el Parlamento. 

El 31 de enero, la página web de la oficina de Putin y el Instituto colgaron una foto y una transcripción de una reunión entre Reshetnikov, su sucesor Fradkov y Putin en el Kremlin. Putin le agradeció a Reshetnikov por su servicio y dijo a Fradkov que quería que el Instituto proporcionara información y análisis objetivos. "Hemos hecho lo mejor durante casi ocho años para implementar su concepto de política exterior", contestó Reshetnikov a Putin. "La política de Rusia y la política del presidente de Rusia han sido la piedra angular de nuestra operación".