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China presenta su primer portaaviones de fabricación nacional

El buque cuenta con mayor espacio de hangar y de cubierta que su predecesor, el Liaoning

Varias embarcaciones escoltan al primer portaaviones chino de fabricación nacional, este miércoles en su presentación.

China ha presentado oficialmente su primer portaaviones de fabricación nacional, y el segundo de su flota, este miércoles, en medio de fuertes tensiones en la península coreana en torno al programa de armamento del régimen de Kim Jong-un. El buque, que según han adelantado medios locales quedará bautizado como Shandong, se botó en una ceremonia por todo lo alto en el puerto de Dalian, en el noreste del país. De 315 metros de largo por 75 de ancho, el portaaviones desplaza 50.000 toneladas y alcanzará una velocidad de crucero de 31 nudos (alrededor de 60 kilómetros por hora), según ha indicado la agencia de noticias china Xinhua. El buque, la gran joya de la corona de las fuerzas armadas chinas y que tendrá una tripulación de mil personas, no está aún terminado: aún es necesario completar su equipamiento interior y sus motores, así como dotarlo de armamento. No se espera que entre en servicio hasta 2020.

En una muestra de la importancia que Pekín adjudica al Shandong, la ceremonia de botadura estuvo presidida por el número dos de la jerarquía castrense china -solo por debajo del presidente Xi Jinping-, el vicepresidente de la Comisión Militar Central, el general Fan Changlong.

La presentación, en la que el Shandong se exhibió decorado con cintas rojas -el color de la buena suerte en China- y se estrelló una botella de champán contra su casco, “demuestra que el diseño y la construcción nacional de un portaaviones propio ha alcanzado, paso a paso, grandes resultados”, ha asegurado Xinhua.

China se encuentra inmersa en una profunda modernización de su Ejército, que ha implicado la reducción en 300.000 soldados de una fuerza de 2,3 millones y la reestructuración de sus mandos. Quiere agilizar su fuerza y abandonar un modelo tradicional de defensa terrestre y más basado en un gran número de soldados para potenciar su tecnología de misiles, su fuerza aérea y, sobre todo, una potente flota operativa en aguas profundas. Una flota que desarrolla mientras aumenta la firmeza de sus reclamaciones de soberanía en aguas de los mares del sur y este de China. Xi Jinping ha exigido al Ejército que dé los pasos necesarios para convertirse en una fuerza “capaz de combatir y de ganar guerras”.

Pero hasta ahora, este país solo contaba con un portaaviones, el Liaoning, que se fabricó remodelado un antiguo buque ucraniano, el Varyag, comprado en 1998. El Liaoning entró en servicio en 2012 y se ha dedicado, esencialmente, a tareas de adiestramiento.

El Shandong, que empezó a desarrollarse en 2013 y que Pekín confirmó que construía en 2015, basa su estructura en ese predecesor, aunque incorpora mejoras técnicas. Tiene más espacio de hangar para acoger un mayor número de cazas J-15, y mayor superficie de cubierta para helicópteros y otros equipos. Mantiene la rampa de salto similar a la del Liaoning.

China aún se encuentra muy por detrás de EE UU, el país que más gasta en defensa del mundo, en el desarrollo de estos buques. La mayor potencia militar cuenta con una flota de 10 portaaviones nucleares Nimitz, que desplazan hasta 100.000 toneladas. El Shandong cuenta con motores convencionales. “Aunque el nuevo barco será una versión muy mejorada del Liaoning, no estará tan avanzado como los portaaviones estadounidenses, incluidos los nucleares de tipo Nimitz o los más novedosos, los de tipo Gerald Ford, en lo que respecta a tamaño, escala o capacidad de combate”, ha apuntado el analista del Instituto de Estudios Militares Navales del Ejército chino Li Jie, en comentarios al periódico “China Daily”.

Pekín ha dejado claro que no piensa conformarse con un solo portaaviones más. Es tanto una cuestión deestrategia como de prestigio: India, uno de sus grandes rivales regionales, cuenta con dos y espera recibir un tercero el año próximo. En comentarios que fueron rápidamente censurados en internet cuando se confirmó la construcción del Liaoning, funcionarios chinos mencionaron que el país aspira a contar con un mínimo de cuatro portaaviones. Expertos militares de este país han apuntado la posibilidad de llegar a seis.

China es el segundo país que más invierte en Defensa del mundo. Este año ha incrementado su presupuesto oficialmente en un 7%, el menor aumento de los últimos siete años, aunque los analistas calculan que las cifras publicadas no incluyen todo el gasto real.

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