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Lo que esconden las sonrisas de los candidatos al Elíseo

Descodificamos los nuevos carteles electorales de Emmanuel Macron y Marine Le Pen

Los nuevos carteles electorales de los candidatos franceses al Elíseo.
Los nuevos carteles electorales de los candidatos franceses al Elíseo. AFP

Sin llegar a contener tantos mensajes escondidos como una novela de Dan Brown (El Código Da Vinci), los nuevos carteles electorales de los candidatos a la segunda vuelta presidencial francesa, el centrista Emmanuel Macron y la líder de ultraderecha Marine Le Pen, tienen sus buenas dosis de referentes subliminales, con los que intentan atraer un voto aún demasiado incierto como para no recurrir a cualquier recurso. Descodificamos algunos de estos mensajes cifrados tras las sonrisas de los candidatos.

¿Dónde están los partidos?

Ni en el cartel de Macron ni en el de Le Pen aparecen los nombres de los movimientos por los que son candidatos. Macron apenas se permite un pequeño guiño, al terminar su lema “Unidos, Francia!” con un signo de exclamación al final, igual que el nombre de su partido, En Marche!

La candidata de ultraderecha va más allá y no solo borra al Frente Nacional de su afiche, algo que ya hizo en la primera vuelta, sino que vuelve a optar por poner solo su nombre, Marine, sin rastro del apellido Le Pen que le pueda vincular a su padre y fundador del partido, Jean-Marie Le Pen. Se trata de un paso más en el proceso de “desdiabolización” o lavado de imagen de una formación que intenta desembarazarse de cualquier vestigio racista, antisemita o fascista que sigue evocando el nombre de Le Pen. Y hasta de la propia formación, proceso que inició esta semana con su anuncio de que se daba temporalmente de baja como presidenta del FN para ser “la candidata de todos los patriotas”.

Y ahí reside exactamente ese esfuerzo compartido por borrar cualquier identificación partidaria demasiado fuerte. Pese a su ventaja en los sondeos, que le dan un 60% de intención de votos, Macron, que construyó su movimiento como una fuerza “ni de izquierda, ni de derecha”, sabe que aún necesita convencer a un electorado muy misceláneo —tanto de izquierda, como de derecha— para imponerse con claridad en las urnas. Lo mismo le sucede a Le Pen, que además de cortejar el voto más conservador que en la primera vuelta se fue al candidato de Los Republicanos, François Fillon, intenta seducir a una parte del electorado del candidato de la izquierda alternativa Jean-Luc Mélenchon, con el que dice compartir un profundo rechazo por la “globalización salvaje”.

La pierna de Marine, el guiño a la derecha de Macron

Lo que más ha sorprendido a los expertos en comunicación del nuevo cartel de Le Pen, más allá del evidente retoque que la hace parecer más delgada (la foto de Macron también está retocada, advierten los expertos), es su pose tan femenina, sentada sobre una mesa con las manos entrelazadas, vestida con una chaqueta azul combinada con una falda negra tan corta que deja ver parte de una pierna. “Es la primera vez en la comunicación política que vemos la pierna de una candidata”, resalta Philippe Moreau-Chevrolet, presidente de la agencia de comunicación MCBG, en un análisis para Libération.

Y es la primera vez, al menos en esta campaña, que Le Pen se pone una falda, se puede añadir. Para el experto, es un intento de mostrar su lado más apaciguador y femenino, algo a lo que recurrió también repetidamente durante la primera vuelta, en la que se presentó como una “madre de familia” (tiene tres hijos y está dos veces divorciada). Pero una fuente de la campaña del FN confió a L’Express una lectura más a la ya famosa falda corta de Le Pen: “Es un mensaje subliminal en relación con el islam”, reveló un estratega de campaña a la revista. La idea: En Francia, las mujeres “se visten como les da la gana”. Le Pen ha vinculado constantemente durante la campaña el islam con la radicalización y el terrorismo. La foto de Marine esconde otro mensaje subliminal más: posa delante de una estantería repleta de libros, una imagen que suelen hacerse los presidentes una vez conquistado el Elíseo, no antes.

Aunque menos obvio, el afiche de Macron también tiene sus dosis de guiños, sobre todo a la derecha, el voto que más se disputa con la líder del FN.

El nuevo lema de campaña del candidato de En Marche! ha recordado rápidamente a otros clásicos de las campañas de la derecha. Sobre todo la de la segunda vuelta de 2002, la primera vez que el FN llegó a la final, de la mano del padre de Marine Le Pen. Su rival, el conservador Jacques Chirac, eligió como lema “La France ensemble”, la Francia unida. El eslogan de Macron, "Ensemble, la France!", es casi una frase espejo de la de Chirac. Otro conservador, Nicolas Sarkozy, también usó un lema similar en 2007: “Ensemble, tout devient possible” (Unidos, todo es posible). Además, todo en el cartel de Macron, un retrato de cerca en el que asoma una leve sonrisa, tiene tintes azulados. Azul, recuerda Moreau-Chevrolet, es un color conservador, generalmente asociado con la derecha.

La France, la France

Los dos lemas de campaña de los candidatos son extremadamente cortos: “Ensemble, la France!” de Macron y “Choisir la France” (elegir Francia) de Le Pen. Solo tres palabras cada uno, pero una en común: Francia. Según los expertos, su inclusión en el lema es normal en el caso de Le Pen, que vende la idea del patriotismo exacerbado frente a la amenaza de la globalización. Pero en el caso de Macron, sería un elemento nuevo elegido expresamente para rebatir la idea de que la defensa del país es solo cosa de su rival, apunta el semiólogo François Jost en el descifrado de Libération. Macron “se vuelve a apropiar del nombre de Francia porque no se lo quiere dejar a Marine Le Pen”.

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