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Le Pen embarra la campaña con ‘falsas noticias’ sobre Macron

La candidata del FN, como Trump ante Clinton, lanza insinuaciones sin pruebas para denigrar al rival

La candidata del Frente Nacional, Marine Le Pen, el día después del debate con Emmanuel Macron.

La campaña francesa entra en su fase más americana. Al estilo de Donald Trump, Marine Le Pen intenta embarrar el terreno con noticias falsas similares a las que envenenaron la campaña de Estados Unidos en otoño. Le Pen ataca a su rival, Emmanuel Macron, insinuando sin pruebas que evade impuestos. Tras recibir una denuncia de Macron, la fiscalía de París abrió el jueves una investigación. Macron y Le Pen se enfrentan el domingo en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.

El fenómeno de las noticias falsas, muchas de ellas perjudiciales para la candidata demócrata, Hillary Clinton y beneficiosas para el republicano Trump, perturbó las elecciones de 2016 en EE UU. También han sobrevolado la campaña presidencial francesa, hasta ahora con menor intensidad.

El miércoles por la noche, durante el último debate televisado, cuando Le Pen sorprendió a Macron con la siguiente afirmación: “Espero que no nos enteremos de que usted tiene una cuenta offshore en las Bahamas. No lo sé. Yo no tengo ni idea”, dijo. “Esto es una difamación”, replicó Macron.

La afirmación no era tajante, ni la acusación directa. Trump, en campaña, hacía lo mismo. “Hay algo raro aquí…” o “la gente anda diciendo…”, solía afirmar para amplificar rumores destructivos para sus rivales, como la relación de Clinton y el presidente Barack Obama al Estado Islámico, o la implicación —falsa, también— del padre de un rival republicano en el asesinato de Kennedy. Trump se lavaba las manos, porque sólo citaba a terceras personas, pero la insidia ya estaba en circulación.

Le Pen parece aplicar en el manual de Trump. En una entrevista radiofónica el jueves con el periodistas Jean-Jacques Bourdin, se defendió: “¿Vamos a descubrir cosas, quizá demasiado tarde, que afectan a Emmanuel Macron”, dijo. “¿Ya no tenemos derecho a hacer una pregunta?” Unas horas después llegó la denuncia de Macron, no contra Le Pen sino contra la persona o personas desconocidas en el origen del rumor por “propagación de falsa noticia”, informa la agencia France Press.

Macron ha tenido que dar explicaciones durante la campaña sobre la fortuna que acumuló cuando era banquero de inversiones. “No”, zanjó el jueves en la cadena France Inter. “Yo no tengo una cuenta en las Bahamas”.

Un documento difundido por la campaña de Macron detalla la secuencia de acontecimientos. Especialistas independientes como Nicolas Vanderbiest, de la Universidad de Lovaina, también han documentado la operación. Le Pen no lanzó su insinuación en el vacío.

El debate comenzó a las 21.00 horas. Dos horas antes, a las 19.00, apareció un mensaje anónimo en el foro de internet 4chan. El mensaje adjuntaba dos documentos que aparentemente demostraban la evasión fiscal de Macron en el Caribe. El mensaje animaba a usar la palabra clave, o hashtag en inglés, #MacronCacheCash (un juego de palabras entre Macron esconde dinero y Macron juega al escondite) para “desanimar a los electores franceses” a votar por él.

En los siguientes minutos, varias cuentas de la red social Twitter —algunas abiertamente pro-Trump o prorrusas, otras cercanas a la extrema derecha francesa— empezaron a viralizar los documentos. “Fuerte, si es verdad”, decía uno. “Si es verdad, se acabó Macron”, escribía otro.

La misma noche, en uno de los intercambios más intensos del debate, Macron dijo que el FN era el “partido de los escándalos”. Le Pen respondió: “Cuidado con lo que usted dice, señor Macron. Espero que en unos días o semanas no nos enteremos de algo…”

“He aquí como una fake news [noticia falsa, en inglés], nacida en las redes de Internet de Trump y de Putin, hace su camino en unas horas hasta el corazón de la campaña presidencial francesa…”, se lee en el documento del equipo de Macron. El texto señala la falsedad de los documentos difundidos —la firma del interesado en los documentos bancarios está mal copiada, por ejemplo—, y concluye: “Esta tentativa de desestabilización ha movilizado medios importantes y se apoya en una preparación minuciosa”.

Y es así como las fake news alcanzaron su hora de gloria en Francia, en horario de máxima audiencia, en un debate del que Macron salió reforzado en su condición de favorito, y Le Pen, debilitada. Sus ataques personales, sus gestos sarcásticos, su vocabulario vulgar y el tono burlón hicieron el efecto de una regresión. Tras meses, incluso años, en los que Le Pen había intentado normalizar al FN, alejarlo de sus orígenes ultraderechistas, volvía la retórica bronca de su padre, Jean-Marie Le Pen, patriarca ultra y fundador del partido. O la del presidente de EE UU.

El estilo de Marine Le Pen en este fin de campaña —explosivo y faltón— y el método —la insinuación para ensuciar la imagen de contrario— son puro Trump.

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