Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Macron también divide a la derecha de Los Republicanos

La victoria del líder centrista de En Marche! y el avance del FN ponen bajo presión al partido conservador

Bruno Le Maire en la sede de Los Republicanos en París, a finales de Abril. Ampliar foto
Bruno Le Maire en la sede de Los Republicanos en París, a finales de Abril. AFP

El riesgo de la implosión no es exclusiva de los socialistas. En el polo opuesto del espectro político, el debate es similar dentro de Los Republicanos, presionados a su vez no solo por el éxito del centrista Macron sino también por el avance de la extrema derecha y la falta de un líder tras la dimisión de François Fillon tras su propia debacle electoral.

El partido conservador tiene en Bruno Le Maire un caso similar al del socialista Valls. El exministro, fracasado candidato en las primarias del partido de las que surgió Fillon como candidato presidencial, ha reiterado en los últimos días su disposición a ocupar algún puesto en el Gobierno de Macron. El líder conservador encargado de organizar la estrategia de Los Republicanos para las legislativas de junio, François Baroin, le respondió con una clara advertencia: si Le Maire “entra en el Gobierno, y si es candidato a las legislativas, tendrá que enfrentarse a un candidato conservador". Más conciliador, el ex primer ministro Jean-Pierre Raffarin se manifestó contrario a “sancionar a los que quieren trabajar con Emmanuel Macron”.

La respuesta de Le Maire ha dejado claro que en cualquier caso los ánimos están más que exaltados dentro de Los Republicanos. "Si le expulsan del partido", afirmó, "sus colegas darán una imagen de sectarismo que lamentaría".

El debate es más complicado que formar parte o no del Gobierno de Macron. Los Republicanos no se ponen de acuerdo tampoco en la postura que deben de adoptar ante el nuevo quinquenio. Ante quienes reclaman convertirse en un partido de oposición puro y duro, figuras clave de la formación como Alain Juppé abogan por dejar la puerta abierta al menos un resquicio a la cooperación si no logran su objetivo de lograr la mayoría absoluta en las legislativas. El alcalde de Burdeos, que también se presentó a las primarias conservadoras, se manifestó en contra de realizar “una obstrucción sistemática y una oposición frontal” a un eventual Gobierno en mayoría de Macron porque, advirtió, “hará falta que Francia pueda realizar las reformas que necesita”.

Con 19,9% de los votos, Fillon quedó en la primera vuelta presidencial de abril en tercer lugar y, por tanto, descartado para la reválida que este domingo dio el Elíseo al centrista Macron. El mal resultado del ex primer ministro no hizo sino ahondar una crisis que el partido arrastraba desde principios de año, debido al reguero de escándalos que empezaron a desvelarse en torno a un candidato que, pese a todo, se negó a hacerse a un lado. Al igual que los socialistas, Los Republicanos ven en las elecciones legislativas su última oportunidad de mantenerse como una fuerza clave en el juego político del país. Su problema: Macron ha conseguido atraer a un sector más moderado del partido conservador que, del polo opuesto, tiene la amenaza de un Frente Nacional que ha conseguido implantarse en muchas partes del país y que aspira a convertirse en la fuerza de la derecha ocupada hasta ahora por Los Republicanos.

Más información