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Detenido por revelar el secreto de una de las salsas más populares de China

Un ex empleado de la compañía Laoganma se enfrenta a entre tres y siete años de cárcel por haber filtrado información comercial a la competencia

Las salsas de la empresa Laoganma son ubicuas en los supermercados y restaurantes en China. La picante, la más popular entre todos los condimentos que produce la empresa, fue creada por Tao Huabi, una mujer de origen humilde que logró crear un imperio de la alimentación y cuyo rostro aparece en todas las etiquetas de sus productos. Su preciada receta, sin embargo, podría haber caído en manos ajenas después de que supuestamente un anterior empleado de su compañía haya filtrado información sobre cómo elaborarla a la competencia.

Salsa de Laoganma en un supermercado de Pekín.
Salsa de Laoganma en un supermercado de Pekín.

La policía de la ciudad de Guiyang, capital de la provincia china de Guizhou —región en la que se produce la famosa salsa— anunció esta semana la detención de un hombre de apellido Jia, sospechoso de haber revelado a otra empresa la fórmula secreta de la salsa, según informan los medios locales. De ser declarado culpable de filtrar secretos comerciales, el acusado se enfrenta a una pena de entre tres y siete años de cárcel.

Las sospechas de Laoganma comenzaron en mayo del año pasado, cuando la empresa detectó que en el mercado habían aparecido productos muy similares a los suyos. Seis meses después decidieron explicar el caso a la policía, que tras una investigación concluyó que, al menos en el caso de la famosa salsa picante, una empresa de la misma ciudad la había elaborado "de acuerdo con las mismas técnicas secretas de Laoganma".

Tras rastrear el historial de varios empleados de la compañía, los investigadores arrestaron a Jia y encontraron "secretos comerciales" de su antigua empresa en un disco duro. Jia había trabajado durante 12 años en Laoganma, hasta 2015, como técnico de control de calidad e ingeniero. Su contrato incluía una cláusula de confidencialidad que le impedía revelar cualquier secreto de la compañía o trabajar en el mismo sector una vez dejara la empresa. Según los investigadores, el sospechoso fichó por un fabricante de condimentos de la misma región justo después de terminar su contrato con Laoganma.

Si el juez le declara culpable, además de la pena de prisión, Jia —y la empresa que se benefició de la información— se enfrentan a una multa considerable. Laoganma asegura que el chivatazo le ha causado un perjuicio económico valorado en 10 millones de yuanes (1,32 millones de euros).

Laoganma significa literalmente "vieja madrina", un apodo que —según los medios locales— la fundadora Tao Huabi se ganó en sus comienzos, cuando regentaba un puesto de fideos con salsa y daba comida gratis a los estudiantes más pobres. Al darse cuenta de que entre los clientes triunfaba más su salsa que los fideos, decidió crear una empresa en 1997 para producirla en grandes cantidades. Desde entonces, el ascenso ha sido meteórico. La compañía facturó el año pasado por valor de casi 600 millones de euros y ofrece una amplia gama de salsas y otros condimentos. Tao, septuagenaria y apartada ya de la gestión diaria de la empresa, tiene actualmente una fortuna valorada en más de 1.000 millones de dólares, según Forbes.