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El Papa nombra cardenal al arzobispo de Barcelona, Juan José Omella

El nuevo purpurado será el cuarto español con derecho a voto y el número 49 elegido por Francisco durante su papado

El arzobispo de Barcelona y nuevo cardenal, Juan José Omella.
El arzobispo de Barcelona y nuevo cardenal, Juan José Omella.

El papa Francisco ha anunciado al final del rezo de Regina Coeli del domingo por la mañana que nombrará a cinco nuevos cardenales el próximo 28 de junio en un Consistorio. Entre los nombres, figura el del arzobispo de Barcelona, Juan José Omella (Cretas, Teruel, 1946) que ya fue elegido para ese cargo por el actual Pontífice en sustitución del cardenal Luis Martínez Sistach.

La última vez que el Papa anunció un Consistorio también lo hizo al final del rezo dominical. En esta ocasión, ha sacado un papel y lo ha comunicado de este modo. "Deseo anunciar que el próximo miércoles 28 de junio celebraré un consistorio para nombrar a cinco nuevos cardenales: su procedencia de varias partes del mundo manifiesta la catolicidad de la Iglesia difundida en toda la tierra y la asignación de un título o diaconía de una parroquia testimonia la pertenencia de la diócesis de Roma, que preside". El 29 de junio, fiesta de San Pedro y Pablo, se celebrará la misa con los nuevos cardenales.

Omella es una figura cercana al actual Pontífice y posee un perfil parecido al de Jorge Mario Bergoglio: austeridad, cercanía, vocación pastoral. Un hombre próximo a la calle, hábil y listo, señalan quienes le conocen. Fue nombrado sacerdote en 1970, con 24 años. El Arzobispo de Barcelona, que no es catalán, pero habla catalán y posee una cierta sensibilidad para entender la relación de Cataluña con España pese a no ser nacionalista, tiene el apoyo de otros importantes cardenales como Ricardo Blázquez, Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, Manuel Monteiro o Beniamino Stella. Con este nombramiento hay ya 12 cardenales españoles. Sin embargo, en un hipotético próximo cónclave, serían solo cuatro los que tendrían derecho a voto. El último en ser elegido por Francisco para entrar en este selecto club fue el cardenal Carlos Osoro.

El anuncio ha pillado por sorpresa a casi todo el mundo. Se esperaba un consistorio, incluso que Omella pudiese formar parte de los nuevos nombramientos, pero no antes del mes de octubre. En esta ocasión, además del español, los nuevos cardenales serán el arzobispo de Bamako, en Mali, Jean Zerbo; el obispo de Estocolmo, Anders Arborelius; el vicario apostólico de Pakse, en Laos, Louis-Marie Ling Mangkhanekhoun, y el obispo auxiliar de San Salvador, Gregorio Rosa Chavez. Todos ellos tienen menos de 80 años y tienen capacidad de voto en el próximo cónclave.

De este modo, Francisco prosigue con la transformación de la Iglesia que prometió a su llegada y asegura su legado con un número cada vez más alto de cardenales afines, o al menos, escogidos por él. Con los nuevos purpurados, habrá nombrado ya a 49 electores de los 120 que forman el grupo. Una cifra que le acerca ya a la mayoría y que, a todas luces, facilita que las reformas emprendidas durante estos años tenga una continuidad cuando se elija a un nuevo Papa. Para ello se necesita, al menos, 80 votos de sus homólgos: dos tercios del cardenalato.

Desde que Jorge Mario Bergoglio fue elegido Papa ha convocado ya cuatro consistorios. Una cifra bastante alta para los cuatro años de su papado, pero no tan amplia en cuanto a los nombramientos que han permitido cada uno. De hecho, Juan Pablo II fue quien tuvo más actividad en este sentido y que incorporó más miembros al colegio cardenalicio.