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La CIDH vuelve a la casa del horror argentina 38 años después

El pleno de la comisión cierra en Buenos Aires otro período de sesiones extraordinarias

Eguiguren Praeli, en el centro, acompañado del ministro Garavano (d) y el secretario Avruj (i). Ampliar foto
Eguiguren Praeli, en el centro, acompañado del ministro Garavano (d) y el secretario Avruj (i). Museo Sitio de Memoria ESMA

“La Comisión ha llegado a la conclusión de que, por acción de las autoridades públicas y sus agentes, en la República Argentina se cometieron durante el período a que se contrae este informe –1975 a 1979– numerosas y graves violaciones a los derechos humanos”. Así comienza el documento firmado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que resume las observaciones de la histórica visita de 1979. En aquella ocasión, entre otras cosas, comprobaron el estado de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) y otros centros de detención; se entrevistaron con el entonces presidente Jorge Rafael Videla y también con unas jóvenes Madres de Plaza de Mayo. El hecho significó un duro traspié para los militares, que tres años después se vieron obligados a dejar el poder porque en diciembre de ese año se presentó un informe que fue censurado en Argentina y que criticaba duramente el “estado de excepción” que existía en el país al tiempo que denunciaba varias desapariciones.

“Es emocionante e importante para la CIDH volver a la ESMA. En el año 79 hubo una visita histórica que marcó un antes y un después en la relación del pueblo argentino con la comisión”. con esas palabras, el actual presidente del organismo, Francisco José Eguiguren Praeli, cerró una nueva visita, 38 años después, al predio en el que desde 2012 funciona el Espacio de la Memoria. En la puerta del recinto donde hablaron los comisionados (el archivo de la memoria), un grupo de residentes venezolanos los recibió con pancartas antichavistas.

Los enviados fueron guiados por familiares de detenidos desaparecidos, autoridades de la exESMA y cargos gubernamentales como el ministro de Justicia, Germán Garavano, y el secretario de Derechos Humanos Claudio Avruj, entre otros. El sobreviviente Carlos Muñoz pudo contar ante los Comisionados y Comisionadas que estuvo detenido-desaparecido en ese lugar en 1979 y que fue trasladado a la isla El Silencio, mientras en el edificio del Casino se hacían modificaciones edilicias para deslegitimar las denuncias. “Es un orgullo para mí estar aquí, que era un sitio espantoso donde desaparecieron 5.000 compañeros y hoy es un Sitio de Memoria, un lugar de Memoria, Verdad y Justicia”.

“El sentido histórico de esta visita en 2017 tiene mucho que ver con la comprensión de la importancia de la memoria para el proceso civilizatorio. La idea de que es siempre necesario tener un compromiso fuerte con las denuncias, ser vocero de las víctimas, saber de las más graves violaciones a los derechos humanos, es la base ética de nuestras sociedades. Para la CIDH visitar la ESMA, este edificio, es también un alimento para continuar con el trabajo de construir un sentido latinoamericano por una justicia internacional que condene los crímenes de lesa humanidad y reafirme su imprescriptibilidad”, reflexionó Paulo Abrão, actual Secretario Ejecutivo de la CIDH.

En enero, el organismo decidió involucrarse en un tema muy delicado para la política argentina como es la detención de la dirigente social kirchnerista Milagro Sala, encarcelada desde enero de 2016 en la provincia de Jujuy (a 1.500 kilómetros de Buenos Aires). El organismo se sumó a la solicitud del grupo de trabajo de Naciones Unidas e instó al Gobierno argentino a liberar a Sala para que afronte en libertad las investigaciones que hay en su contra. Sin embargo, la líder del movimiento Tupac Amaru cumple 500 días de detención. Este sábado, los representantes del organismo internacional cerraron en Buenos Aires su 162 período de sesiones extraordinarias con una rueda de prensa en el antiguo Centro de detención de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), en el que confirmaron que visitarán a la dirigente en su celda en las próximas semanas.

La rueda de prensa fue encabezada por el presidente de la CIDH, Francisco José Eguiguren Praeli, y también participaron Paulo Abrao, Secretario ejecutivo; José de Jesús Orozco Henríquez, comisionado; Margarette May Macaulay, primera vicepresidenta; Esmeralda Arosemena de Troitiño, segunda vicepresidenta; Luis Ernesto Vargas Silva, Comisionado; Elizabeth Abi-Mershed, secretaria ejecutiva adjunta y Edison Lanza, relator especial para la libertad de expresión. En la exESMA, donde se detuvo clandestinamente y se reprimió a cientos de detenidos, funciona desde 2012 el Espacio Memoria y Derechos Humanos. Jorge Taiana, excanciller argentino, y Horacio Verbitzky, del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) también estuvieron presentes. “Más temprano que tarde la CIDH va a ir a Jujuy a visitar a Milagro Sala”, había adelantado Taiana a Radio Cooperativa días atrás.

“Recibimos una invitación formal del Estado argentino para que visitáramos a la señora Milagro Sala para fines de diciembre pero sabiendo que tendríamos este periodo de sesiones, aceptamos la visita pero consideramos que debía ser después de esta visita. Hoy podemos confirmar oficialmente que visitaremos a la señora en Jujuy. Vamos a conversar, conocer las condiciones de detención, su estado físico y emocional, el trato que recibe y todo lo vinculado a su privación de la libertad”, anunció Eguiguren Praeli.

También se condenó el uso excesivo de la fuerza durante las protestas en Brasil. “Instamos al Estado brasileño a redoblar sus esfuerzos para promover el diálogo y proteger el derecho a la manifestación pacífica”, dijo el representante para América del Sur del ACNUDH, Amerigo Incalcaterra. En el mismo contexto, se expresó la profunda preocupación por el agravamiento de la violencia en Venezuela. “Instamos de manera urgente y enfática al Estado de Venezuela a cesar el procesamiento de civiles en jurisdicción militar”, expresó el presidente y relator de la CIDH para Venezuela, el comisionado Francisco Eguiguren. El presidente también expresó que “no es acorde involucrar en tareas de control y represión a la sociedad civil de las fuerzas armadas. No están en la mejor preparación para enfrentar el control del pueblo. Ha habido resultados lamentables en ese sentido”.

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