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¡Que vivan (libres) las mujeres!

Más de 90 artistas y creadoras se unen para combatir y denunciar la violencia de género en una exposición que se podrá visitar en el Centro Cultural de España en México hasta el 13 de agosto

Una colaboradora de 'Vivan las mujeres' sujeta una pegatina contra la violencia machista.

"Ojalá que esta exposición no existiera", dice Clarisa Moura, una de las curadoras de Vivan las mujeres, un coro de voces femeninas que denuncian con la palabra y la ilustración la violencia de género a nivel global y en Iberoamérica de manera concreta, promovido por Amnistía Internacional y Vértigo Galería. "Queríamos hablar de violencia, violaciones, trata... de manera diferente, y encontramos mucha respuesta en el mundo de las narradoras, las creadoras, las periodistas... Buscamos que las colaboraciones fueran pequeños detonantes para que la gente quiera cambiar. Algunas son denuncias, otras son explicaciones de por qué se provoca esta violencia, otras son propuestas que buscan cicatrizar heridas abiertas y plantear qué hacer para seguir adelante y construir una sociedad diferente", explica Moura.

La exposición Vivan las mujeres muestra cómo la violencia machista viaja en el vagón del metro de todas las ciudades, chifla (silba) y acosa en las calles de Santiago, Buenos Aires o Madrid; se cuela en las casas, en los colegios, en las familias, en los puestos de trabajo y puede acabar siendo tan brutal como para asesinar a siete mujeres al día en México. La compilación del trabajo de 95 escritoras e ilustradoras forma de manera visual y creativa un mosaico de agresiones universales que requieren de una denuncia en coro por parte de la sociedad. Acciones urgentes para medidas urgentes que a través del arte pretenden generar un impacto y una reflexión profunda tanto en hombres como en mujeres. "La importancia de esta exposición radica en el intento de visibilizar aún más el problema y sobre todo señalar que es un problema real, acuciante y que hay que buscarle una solución", comenta Carlos Ruiz, director del Centro Cultural de España.

Cuando este tipo de agresiones se vuelven universales y tocan a cualquier mujer que camina por la calle, que viaja en transporte o que sale de su casa sin distinción, las alarmas saltan: "No nos pueden seguir matando, violando o desapareciendo. Tenemos que tomar la voz de las que ya no están (...) Yo trabajo para que mi hijo entienda que hombres y mujeres somos iguales. En la construcción de igualdad es donde vamos a poder solucionar el problema, acabar con la violencia", dice Clarisa Moura. "Desde la ciudadanía debemos alzar la voz para visibilizar los casos de mujeres asesinadas, por ejemplo, el de Karla Pontigo para que se encuentre justicia", explica Raquel Aguilera de Amnistía Internacional.

Una de las piezas de la exposición.
Una de las piezas de la exposición.

"Las historias que escucho a diario en México me recuerdan a las historias que escuchaba de pequeña cuando los militares masacraban a diario a las mujeres en mi país", dice Alejandra Moffat, escritora y guionista chilena que participa con un texto en la muestra. "Una de las cosas que me mueven es que todas las muertas se transforman en números. Después de ser desaparecidas, quemadas, enterradas... acaban siendo solo estadísticas. Por eso mi poema habla de que las fantasmas van al Palacio Nacional a exigir justicia", añade.

"Una de las cosas que esperaría es que con esta exposición deje de haber tanta negacion del problema de la violencia de género, que no se vea el feminismo como una agresión a nadie, sino como una defensa de las mujeres como personas", explica Abril Castillo. "Vivan las mujeres es una mezcla entre una celebración y un reclamo de que nos dejen seguir vivas. Y para ello hace falta mucha empatía por parte de la sociedad", comenta.

El trabajo de todas estas creadoras refleja sororidad, apoyo y respeto mutuo. Mujeres unidas, autónomas y empoderadas que construyen y crean juntas, exigiendo con una sola voz respeto, justicia y libertad. "Después de ver la exposición montada me di cuenta de que la violencia contra nosotras no se trata de hechos aislados y de que estamos mucho más cerca unas de otras de lo que pensamos", concluye Castillo.

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