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Merkel y Peña Nieto reafirman en México su “fuerte compromiso” con el libre comercio

La canciller alemana y el presidente mexicano defienden el medio ambiente y los "derechos humanos", frente a la agenda de Trump

El presidente mexicano y la canciller alemana, este viernes en el Palacio Nacional de la Ciudad de México.
El presidente mexicano y la canciller alemana, este viernes en el Palacio Nacional de la Ciudad de México. AFP

México y Alemania unen sus fuerzas en favor del libre comercio y la defensa del medio ambiente, dos puntos en los que Donald Trump ha puesto en jaque a la comunidad internacional. Una semana después de que el presidente estadounidense decretara la salida de su país del Acuerdo de París contra el cambio climático y a poco menos de dos meses del pistoletazo de salida para la polémica renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, han reafirmado este viernes en la Ciudad de México su "fuerte compromiso" con el libre comercio y el pacto en defensa del medio ambiente.

El encuentro había despertado expectación. Se veían cara a cara los líderes de dos países que son objetivo predilecto de Trump en sus andanadas verbales. Tras meses de continuos ataques al país latinoamericano, este ha pasado a un discreto segundo plano en los últimos meses. El magnate republicano amagó a finales de abril con romper el TLC como método de presión para que echaran a andar las negociaciones, pero el muro y las remesas han desaparecido de sus discursos y tuits. En paralelo, como si de vasos comunicantes se tratase, Alemania pasaba a ser el centro de la diana de la verborrea presidencial. A finales de mayo, el nuevo inquilino de la Casa Blanca puso el foco sobre el "enorme" déficit comercial estadounidense con Berlín. "Además, ellos pagan mucho menos de lo que deberían a la OTAN. Muy mal para EE UU. Esto va a cambiar", tuiteó.

Este viernes, Merkel y Peña Nieto han eludido pronunciar el nombre del magnate estadounidense, su mayor quebradero de cabeza en la esfera internacional. Pero sí han dejado caer mensajes velados. "Ambos países tenemos un fuerte compromiso con el libre comercio y estamos muy unidos en la defensa del medio ambiente", ha afirmado Merkel en referencia a dos puntos en los que la agenda de Trump difiere de la de la práctica totalidad del planeta. "Es un momento crucial para el mundo", ha añadido Peña Nieto. "Es vital defender la democracia, el libre comercio como motor para el desarrollo, los derechos humanos, el respeto al medio ambiente. Y a la Organización Mundial del Comercio (OMC) como eje del sistema multilateral".

Varios analistas internacionales mostraron su extrañeza hace dos semanas por que el documento de conclusiones de la reunión del G7 de Sicilia (Italia) no recogiera ninguna mención a América Latina. Merkel, líder de la primera potencia europea, principal cabeza visible del bloque comunitario y jefa de turno del G20 —el club de las 20 mayores economías del mundo, en el que también está México—, ha tratado de remediar esta desatención con una visita exprés a dos países claves en la región, Argentina –desde donde voló este viernes y México, en el que ha optado por subrayar los muchos puntos en común en sus agendas ante la creciente complejidad geopolítica. "Queremos hacer un aporte de estabilidad en un mundo convulso", ha destacado la canciller alemana.

La visita de Merkel también responde a un intento por llenar el vacío que deja EE UU en un país que será clave en un futuro no tan lejano. Con 130 millones de habitantes, una pirámide poblacional envidiable a ojos europeos —la edad mediana es de 28 años, frente a los 43 de la Unión Europea— y la segunda mayor economía de Latinoamérica, estrechar lazos con México ha sido una prioridad para medio mundo. Menos para Washington. Atrapada por su discurso populista y xenófobo, la Administración Trump ha desdeñado —e insultado— repetidamente a su vecino del sur y ha dejado un espacio libre que otras grandes potencias quieren ahora aprovechar. Y ahí Pekín y Berlín tienen muchas papeletas para salir beneficiadas.

En las dos últimas décadas, Alemania ha sido el sexto país de origen de la inversión exterior en México. Casi 2.000 empresas germanas tienen intereses en el país norteamericano y ya es el cuarto destino de las exportaciones mexicanas, solo por detrás de EE UU y Canadá —compañeros de México en el TLC—, y la propia China. Merkel quiere aumentar esas cifras. "Aquí están pasando muchas cosas", ha destacado. "El esfuerzo de México por diversificarse es una buena noticia, su marco jurídico mexicano es estable y estamos impresionados por las muchas reformas económicas", ha aplaudido. En plenas negociaciones entre la UE y México para la modernización de su pacto comercial firmado hace casi dos décadas, Merkel ha subrayado su voluntad por que este nuevo acuerdo "se firme antes de que termine el año". Con este tratado como aperitivo y el TLC como plato fuerte, el segundo semestre del año será clave para la configuración del comercio mexicano en las próximas décadas. 1,2 millones de dólares por minuto están en juego.

En defensa de la libertad de prensa

Tras los siete asesinatos de periodistas mexicanos en lo que va de año, la canciller alemana, Angela Merkel, ha incidido en la necesidad de que se garantice la libertad de prensa. "Quienes representan la libertad de expresión son los periodistas independientes", ha afirmado. "Ya estamos cooperando en materia de promoción del Estado de derecho y donde podamos ayudar, lo vamos a hacer".