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Estados Unidos 2016: ¿Las elecciones de Snapchat?

La aplicación es una protagonista más en la carrera presidencial

Selfie colectivo con Bernie Sanders.
Selfie colectivo con Bernie Sanders. REUTERS

Con cada convocatoria de elecciones en las que Estados Unidos ha elegido a un nuevo presidente el mundo de la tecnología y la información ha buscado también el instrumento más innovador e influyente en ese ciclo electoral. En los últimos años, ninguno de esos ganadores ha sido “reelegido”. La rapidez con la que surgen nuevas herramientas no solo ha acortado el ciclo de vida de la información en las campañas y la capacidad de reacción de los candidatos, también ha dejado enterrada, de una convocatoria a otra, a la página, la red social o la aplicación que más influyó en las últimas elecciones. Desde el correo electrónico en la década de los 2000 hasta la consolidación de Twitter en la última convocatoria, este es el trono que este año puede alcanzar Snapchat.

2000: Email

Hace doce años el correo electrónico irrumpió para sustituir al fax y permitir que los candidatos compartieran sus comunicados casi de manera instantánea con los medios de comunicación. Radios, televisiones y periódicos todavía ejercían como principal filtro entre esa información, los aspirantes a la Casa Blanca y los ciudadanos. Pero esta nueva herramienta comenzó a acelerar un ciclo de producción de noticias relacionadas con las elecciones que en la actualidad se ha reducido a su más mínima expresión, con la superioridad de la información en directo e instantánea.

2004: Web-log

Sí, así se conocía a los blogs antes de que se consolidaran popularmente en la red gracias, en parte, a su uso durante las elecciones en las que George W. Bush consiguió un segundo mandato en la Casa Blanca. Como el email cuatro años antes, y como cada herramienta incorporada después, los blogs transformaron principalmente la manera en que la información viajaba de las campañas a los medios de comunicación y a los usuarios. Con una novedad: los primeros blogs anuncian un futuro en el que las publicaciones tradicionales ya no serán la única fuente de noticias y tanto los candidatos como los ciudadanos podrán crear sus propias plataformas.

2008: Facebook

La red social con más usuarios del mundo ya llevaba varios años rompiendo récords cuando la campaña del candidato demócrata Barack Obama decidió contratar a uno de sus creadores, Chris Hughes, para lanzar su estrategia online. Obama llegó a la Casa Blanca con una demostración de lo que un candidato puede hacer si adapta su campaña para dirigirla allí donde están los usuarios de internet. Era una novedad entonces pero hoy es imprescindible. La irrupción de Facebook abarca desde la manera de difundir los mensajes de la campaña, la manera de interactuar con los votantes e incluso cómo recaudar dinero.

2012: Twitter

La campaña de reelección de Obama, que se enfrentó al republicano Mitt Romney en noviembre de 2012, fue la primera considerada 100% digital. Y a pesar de que el electorado de Estados Unidos sumaba casi los mismos usuarios de Facebook en el país, estas fueron las elecciones de Twitter. Fue gracias a la irrupción de publicaciones exclusivamente digitales como Buzzfeed que a golpe de tweet aceleraron el ritmo de la campaña electoral. Los medios de comunicación y los candidatos habían logrado hacer de Twitter un punto de encuentro con los usuarios. Este mensaje de Obama en la noche de su victoria batió el récord de retweets ese año.

2016: ¿Snapchat?

La aplicación de los mensajes efímeros, lanzada hace tres años, ha sido adoptada tímidamente por los medios de comunicación estadounidenses y por sus candidatos, pero están todos los protagonistas. En los últimos meses varias publicaciones han entrado en el debate de si estas serán las elecciones de Snapchat o no. El último ha sido The New York Times, con una parábola entre la influencia de esta aplicación, consultada por más de un tercio de los adolescentes y veinteañeros de Estados Unidos, y la rapidez con la que esta campaña salta de una polémica causada por Donald Trump hasta la siguiente, a la misma velocidad a la que uno puede pasar de pantalla en Snapchat: con un clic.

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