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Una larga mediación llena de obstáculos

El expresidente Zapatero resultó clave en los contactos para lograr la salida de la cárcel de López

El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y Nicolás Maduro, en 2016. Atlas-Quality

La concesión del arresto domiciliario al líder opositor venezolano Leopoldo López se produce después de una larga mediación liderada por el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero y los exmandatarios Leonel Fernández (República Dominicana) y Martín Torrijos (Panamá). Ese trabajo, que comenzó en mayo del año pasado y que fue objeto de críticas por la ausencia de resultados inmediatos, continuó de forma discreta después del fracaso de las conversaciones entre el Gobierno de Nicolás Maduro y la oposición venezolana a finales de 2016.

Zapatero, que volvió a viajar a Venezuela esta semana, mantuvo en los últimos meses tres reuniones decisivas con López en la cárcel de Ramo Verde. En dos ocasiones le acompañó la excanciller Delcy Rodríguez y en una se sumó su hermano Jorge Rodríguez, alcalde del municipio Libertador de Caracas, dos figuras prominentes del régimen. La posibilidad de aplicar la medida de casa por cárcel se reactivó a principios de abril, poco después de que el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela decidiera dejar sin competencias al Parlamento, encendiendo la mecha de una nueva oleada de movilizaciones que aún no ha cesado.

Presión de la oposición y de la comunidad internacional

La salida de Leopoldo López de la cárcel se produce cuando se cumplen 100 días de las protestas de la oposición venezolana, encabezada por dirigentes como Henrique Capriles que consideran crucial, además de la liberación de todos los presos políticos, la celebración libre de elecciones. La presión ejercida en los últimos tres meses por los líderes opositores, la sociedad de Venezuela en las movilizaciones y por la comunidad internacional, especialmente de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de su secretario general, Luis Almagro, se ha sumado a la mediación para allanar el camino a la liberación del máximo representante de Voluntad Popular.

En medio de un clima de elevada presión social, la mediación estuvo muy cerca de conseguir que López saliera de prisión, pero finalmente el chavismo decidió retrasar la que, en cualquier caso, ha sido una decisión unilateral. López es uno de los símbolos de la oposición a Nicolás Maduro desde que en febrero de 2014 se entregara a la justicia, que le acusaba de alentar unas protestas que culminaron con 43 muertos. Desde entonces, el exalcalde del municipio caraqueño de Chacao estuvo recluido en la cárcel militar de Ramo Verde, en la que apenas se le permitía ver a sus familiares y donde recientemente denunció que estaba siendo sometido a torturas a través de un vídeo difundido en las redes sociales por su esposa, Lilian Tintori.

Nuevos gestos

Maduro busca un balón de oxígeno ante la creciente presión social y, cuando faltan tres semanas para la celebración de unas elecciones constituyentes, que la oposición y la fiscal Luisa Ortega Díaz rechazan con rotundidad, es posible que se produzcan nuevos gestos del Gobierno. Mientras tanto, López encara esta nueva etapa con voluntad de dar la batalla política, pero también en busca de la reconciliación a través del diálogo.

Los contactos entre las partes han pasado por momentos muy delicados, aunque la mediación nunca se interrumpió. La pregunta crucial tiene que ver ahora con el futuro de esas conversaciones. ¿Es posible avanzar? Esta misma semana, partidarios de Maduro asaltaron la Asamblea Nacional, hiriendo a varios diputados, y la oposición no está dispuesta a ceder y ha anunciado nuevas manifestaciones. En opinión de Zapatero, no obstante, la concesión del arresto domiciliario supone “un paso muy positivo instado por el Gobierno del presidente Maduro, en el marco de la comisión por la verdad, que debería permitir avanzar en favor de la paz y de la convivencia democrática en beneficio de todos los venezolanos”. El expresidente socialista manifestó su deseo de que “todas las fuerzas políticas intensifiquen su esfuerzo en la búsqueda de soluciones concertadas”. El panameño Martín Torrijos opinó que "se abre espacio para continuar trabajando en [una] solución pacífica y construcción de una convivencia democrática entre los venezolanos".

Zapatero agradeció también a través de un comunicado “el apoyo institucional prestado por el Gobierno de España”. El jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, había conversado con él y estaba informado de la excarcelación de Leopoldo López, informa Miguel González. “Aunque”, dijo desde Hamburgo, donde participó en la cumbre del G-20, “no tenía, como nadie, ni la fecha ni la hora exacta”. Rajoy reconoció la tarea del exmandatario y aseguró que “ha contribuido” a la salida de la cárcel del dirigente opositor, aunque consideró insuficiente la concesión del chavismo.

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