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Dos policías muertos y tres agresores árabes israelíes abatidos en Jerusalén

Las autoridades israelíes decretan el cierre de la Explanada de las Mezquitas

Un tiroteo este viernes en Jerusalén terminó con cinco muertos: dos policías israelíes de origen druso y los tres árabes israelíes que los dispararon en uno de los accesos a la Explanada de las Mezquitas y que fueron abatidos dentro del recinto sagrado. Las autoridades israelíes decretaron el cierre de la ciudad vieja y prohibieron el rezo del viernes en el complejo, ante un ataque sin precedentes durante la reciente ola de violencia. El lugar permanecerá cerrado al menos hasta el domingo, lo que podría aumentar la tensión en los territorios ocupados.

Agentes retiran el cadáver de uno de los tres árabes israelíes del escenario del ataque este viernes en Jerusalén. ABIR SULTAN EFE EPV/ATLAS

Bañada en sangre quedó este viernes la Explanada de las Mezquitas, en Jerusalén, uno de los lugares más turísticos de la ciudad y que más fricciones despierta entre israelíes y palestinos. Dos policías hebreos murieron tiroteados por tres árabes israelíes que fueron abatidos, poco después por las fuerzas de seguridad.

Según confirma la policía israelí, los tres árabes israelíes, que salían del recinto que alberga la mezquita de Al Aqsa, el tercer lugar más sagrado del islam, armados con dos ametralladoras tipo Carlo Gustav y una pistola, la emprendieron a tiros contra un grupo de policías hebreos que se encontraba en las inmediaciones de la Puerta de los Leones, uno de los accesos a la ciudad vieja, desde el este.

Los disparos alcanzaron de lleno a dos de los agentes —Hayil Satawi de 30 años y Kamil Shnaan, de 22—, que murieron camino del hospital e hirieron levemente a un tercero. Los atacantes emprendieron la huida y buscaron refugio en la Explanada de las Mezquitas donde continuó el tiroteo y fueron abatidos por policías israelíes.

Los tres tenían tarjetas de identificación israelíes y procedían de Umm al Fahm, una de las ciudades del norte de Israel con mayoría de población árabe, según fuentes policiales. Tenían 19, 19 y 29 años. Uno de ellos, poco antes del ataque, supuestamente publicó en su página de Facebook, un selfie junto a otro de los abatidos con la cúpula dorada de fondo y la frase “la sonrisa de mañana será la más bella con la ayuda de Dios”, aparente preludio de sus intenciones.

Durante la primera y la segunda Intifada se produjeron varios atentados protagonizados por residentes árabes israelíes de Umm el Fahem pero desde que comenzara la actual ola de violencia, en 2.015, no se había producido un ataque de estas características.

Fuentes palestinas critican que, tras el tiroteo, las fuerzas de seguridad israelíes retuvieran a todo el personal que se encontraba en la Explanada de las Mezquitas y les confiscaron sus teléfonos móviles. Uno de los fieles, testigo de los sucedido en el recinto religioso, publicó un vídeo en las redes sociales en el que se ve cómo uno de los tres árabes israelíes, herido en el suelo, se levanta, va hacia los policías y trata de huir antes de que varias ráfagas disparadas por los agentes acaben con su vida. “Esto puede tener un impacto mucho mayor porque defender Al Aqsa está en el centro del nacionalismo palestino”, reconocía el analista internacional Ofer Zalzberg a Reuters a la vista de las imágenes.

El jefe de la policía israelí, Roni Alsheich ordenó el cierre de todos los accesos a la ciudad vieja y prohibió la entrada al lugar de los musulmanes para el tradicional rezo del viernes. Una medida excepcional que según fuentes palestinas, era algo habitual hasta 1969, y que Israel aplicó por última vez en el año 2.014, después de que un palestino disparase en el cuello al ultraderechista judío y hoy parlamentario, Yehuda Glick. El cierre de la mezquita en viernes no ocurría desde 1990, según informa el diario israelí Haaretz.

Los imanes pidieron a los fieles que acudieran a rezar al lugar más cercano posible a la Mezquita de Al Aqsa y Jerusalén Este se llenó musulmanes arrodillados en plena calle. Algunos fueron detenidos por la policía para interrogarlos, entre ellos, el gran Mufti de Jerusalén, jeque Mohammed Hussein, que dirigió la plegaria de mediodía a escasos metros de donde comenzó el tiroteo. Según medios palestinos fue liberado horas después.

“La Explanada de las Mezquitas permanecerá cerrada hasta que el domingo por la mañana se tome una decisión. Nuestros investigadores tienen que trabajar en el lugar para esclarecer los hechos”, confirmó a El País, Micky Rosenfeld, portavoz de la policía israelí. Aún desconocen si entraron armados al complejo, de dónde procedían esas armas y si estaban afiliados a algún grupo violento.

Los turistas y no musulmanes solo pueden entrar a la Explanada de las Mezquitas pasando un estricto control de seguridad por la Puerta de los Magrebíes , pero los musulmanes pueden utilizar cualquiera de los accesos existentes donde no existen controles tan exhaustivos.

Netanyahu le aseguró a Abbas que no cambiaría el statu quo

La agencia de noticias palestina Wafa informaba de que el presidente palestino, Mahmud Abbas, llamó al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, para expresar su rechazo y condena por lo sucedido y para pedirle que “termine con el cierre impuesto en el santo lugar”. Abbas se mostró preocupado por “las consecuencias esas medidas podrían tener” así como cualquier cambio en el statu quo del lugar y así se lo hizo saber al líder israelí.

Alusiones a un futuro recrudecimiento de la ola de violencia que desde que comenzó en 2015 con apuñalamientos, atropellos o tiroteos por parte de palestinos se ha cobrado la vida de 38 israelíes, 5 extranjeros y 255 palestinos. De estos, 177 eran atacantes, según las autoridades israelíes.

Por su parte, siempre de acuerdo con la transcripción hecha pública por la agencia palestina, Netanyahu habría hecho un llamamiento a la calma y le habría asegurado a Abbas que “el statu quo no cambiará en el complejo”.

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