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Sarkozy: "¡Pírate, pobre gilipollas!"

El presidente francés insulta a un ciudadano que le pide que no le toque durante una visita a una feria agrícola

Puede que la caída libre que experimenta el presidente francés, Nicolas Sarkozy, en las encuestas de popularidad le esté pasando factura en el ánimo, bastante enervado últimamente. El último incidente se produjo ayer en el Salón de la Agricultura, una feria de muestras en París, cuando llamó "gilipollas" a un ciudadano, presumiblemente partidario de la oposición, que pidió al presidente que no le tocara mientras éste recorría la feria saludando a diestro y siniestro. Eso sí, sin perder la sonrisa.

El diario Le parisien ha colgado en su edición de Internet un vídeo sobre la visita de Sarkozy al Salón de la Agricultura, un paseo por una feria que debía haber sido un baño de multitudes. Tras pronunciar un discurso en el que pidió incluso que la gastronomía francesa fuera declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO, Sarkozy comienza un paseo por la feria abriéndose paso rodeado de sus guardaespaldas y saludando a izquierda y derecha: "Bon jour, bon jour, merci!" (¡Buenos días, buenos días, gracias!"), repite sin cesar.

En un momento dado, alguien abuchea -o muge- y Sarkozy se acerca a saludar a un ciudadano que, apretado entre la multitud, le pide que no le toque. Sin torcer el gesto, es verdad, Sarkozy se enerva y se produce el siguiente intercambio:

Ciudadano: - Eh, no me toques.

Sarkozy: - ¡Entonces, pírate!.

C: - Que me ensucias.

S: - ¡Entonces pírate, pobre gilipollas!

Sin perder la sonrisa, Sarkozy sigue en este momento su visita, estrechando manos, aunque hay un reflejo de nerviosismo en su expresión.

No es la primera vez que Sarkozy se enzarza con un ciudadano. Hace algunas semanas, durante un viaje a la Bretaña, tuvo otro intercambio con un pescador de Bretaña que desde la distancia le echó en cara la diferencia de sus salarios y le vituperó con un insulto de contenido sexual. Entonces Sarkozy se indignó e invitó al pescador a bajar a decírselo a la cara, pero el marinero no accedió: "si voy te pego en la cara, así que mejor que no".