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Merkel urge a avanzar en la unión política

La canciller dice que Alemania está lista para actuar por la estabilidad de la zona euro

El primer ministro noruego, Jens Stoltenberg, la canciller alemana Angela Merkel y el primer ministro británico, David Cameron.
El primer ministro noruego, Jens Stoltenberg, la canciller alemana Angela Merkel y el primer ministro británico, David Cameron. REUTERS

La canciller de Alemania, Angela Merkel, quiere “avanzar en la unión política” en la cita europea del próximo día 28. Según explicó el jueves en el matinal de la emisora pública alemana ARD, “Europa no solo necesita la Unión Monetaria, sino también lo que llamamos una unión fiscal, para hacer políticas presupuestarias comunes”. Pero “sobre todo”, ha dicho, “necesitamos la unión política”. Añadió que para eso “es necesario ceder más competencias a Europa, paso a paso”. Merkel se ha asegurado así de que su intervención llega a un gran número de ciudadanos. Ha mantenido un lenguaje sencillo y el deje didáctico que tiende a adoptar en público.

A esa hora de la mañana aún no ondeaba ante la Cancillería la bandera de Reino Unido junto a la tricolor alemana y las estrellas europeas, pero Merkel ha introducido también un recado a su invitado del día, el primer ministro británico David Cameron. Merkel prevé que “va a abrirse más” la horquilla entre los dos grupos “Europa de dos velocidades”. Propone mantenerse abiertos “a que participen los socios que quieran” entrar en el grupo más avanzado, pero advierte de que “no podemos quedarnos quietos solo porque algún socio todavía prefiera no avanzar junto con el resto”. Recurrió al ejemplo de la Eurozona, que incluye a 17 de los 27 socios de la UE. Vestida de verde ante un ventanal que da al edificio del Reichstag donde se reúne la cámara baja del Parlamento (Bundestag), la canciller ha matizado no obstante que no cree “que una sola cumbre europea vaya a servir para dar el empujón” necesario para alcanzar los objetivos de integración que propone para Europa.

Así que la entrevista también fue una réplica a las críticas de Londres y Washington, que solicitan una mayor implicación alemana en la resolución de la crisis europea. Cameron se negó a firmar el pacto fiscal europeo para el que Merkel y el expresidente francés Nicolas Sarkozy se ganaron con dificultad a 25 de los 27 socios de la UE. En Berlín se percibe como una contradicción que el Gobierno del conservador Cameron, reacio al compromiso, reclame ahora mayores esfuerzos de Alemania. El ministro de Economía de Reino Unido, George Osborne, contribuyó a la irritación alemana al explicar que su Gobierno rechazará la unión bancaria que proponen las autoridades europeas.

Alemania, en cambio, avanzó la aprobación parlamentaria del pacto fiscal europeo. La coalición de centro-derecha de Angela Merkel, formada por su Unión Demócrata Cristiana (CDU) y el partido liberal FDP, anunció un principio de acuerdo con los socialdemócratas del SPD. Merkel necesita el apoyo de la oposición para obtener la mayoría de dos tercios necesaria para aprobar el pacto en ambas cámaras parlamentarias. Su Gobierno ha aceptado la introducción de un impuesto europeo a las transacciones financieras, que era la principal condición del SPD para prestarles el apoyo parlamentario preciso. El pacto fiscal tiene visos de ser aprobado este mismo mes en el Bundestag.

Tras la reunión entre Merkel y Cameron, ambos mandatarios destacaron la necesidad de una “mayor integración” entre los 17 socios de la Eurozona. El británico recordó que su Gobierno “no contempla entrar en el euro”, así que tampoco se obliga a cumplir con el pacto fiscal. Merkel, por su parte, recordó que “hay instrumentos para atajar las dificultades actuales” y aseguró que Alemania “tiene la voluntad firme de mantener la estabilidad del euro”. Cameron y el presidente de Estados Unidos Barack Obama ejercen presiones sobre Merkel para que lance “un plan de acción inmediata” contra la crisis.

El rescate bancario español había salido del centro de la atención alemana tras la exitosa (aunque cara) subasta de deuda del jueves. Calmó el debate público de los días precedentes, en los que diversos líderes políticos y varios periódicos habían pedido al Gobierno español que solicite el recate europeo. Los portavoces del Gobierno alemán insisten en las “ambiciosas medidas” de austeridad adoptadas por el Ejecutivo español, abriendo la puerta a la posibilidad de un recate “suave” cuyas condiciones solo afecten al sector financiero. Alemania mantiene su posición legalista respecto a los métodos de pago del rescate y la posibilidad de que se transfiera directamente al Fondo de reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). De momento no la rechazan abiertamente.

En su entrevista de la mañana, Merkel insistió en su mantra: “el crecimiento económico y la consolidación son dos caras de la misma moneda”. La canciller dijo otra vez que “el ajuste de las finanzas públicas es necesario para el crecimiento”, pero admite que con eso “no basta”. También “hay que pensar en la competitividad”, en fabricar productos “que después puedan venderse en todo el mundo”. Aseguró que estas nociones “ya tienen un enorme apoyo en Europa”. Ha dado el ejemplo irlandés, cuyos ciudadanos ratificaron recientemente el pacto en un referendo nacional.

Merkel recordó a los alemanes los “muchos avances europeos que ya damos por sobreentendidos”. Por ejemplo, la supresión de las fronteras: “mucha gente no se puede creer que algunos pretendan reinstaurarlas”. También “los jóvenes se han acostumbrado totalmente a estudiar parte de sus carreras en otros países”. Abundó en el europeísmo mayoritario de la población asegurando que “la convicción más extendida es que, en un mundo de 7.000 millones de personas, los 500 millones de europeos haremos bien en unirnos para preservar nuestra libertad de opinión, de religión y de movimiento, nuestros valores”.