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Londres propone a Quito abrir “conversaciones” sobre el caso Assange

Londres intenta buscar una solución a la situación del activista Julian Assange

El intento de retomar las negociaciones tambien intenta "calmar los ánimos"

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AP

En la décima semana de la acogida de Julian Assange en la Embajada de Ecuador en Londres, el Gobierno británico ha dado un primer paso, tímido aunque conciliador, con vistas a desbloquear el punto muerto diplomático y político del caso. El Foreign Office remitió ayer una carta a la legación del país latinoamericano proponiendo una reanudación de las “conversaciones” bilaterales, alarmado ante el vaticinio del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, de que el fundador de Wikileaks podría permanecer en la sede “varios meses, incluso años”.

Los responsables del Ministerio de Exteriores británico siguen sin contemplar la concesión de un salvoconducto a Assange, opción que, según Correa, cerraría “mañana mismo” el conflicto porque siguen adhiriéndose al compromiso de extraditar al sospechoso de cuatro delitos sexuales a la justicia sueca, tal como prescribe su condición de miembro de la UE. El Foreign Office considera, sin embargo, que la carta remitida ayer por escrito a la Embajada ecuatoriana ante Reino Unido puede contribuir a “calmar los ánimos” y a hacer llegar el mensaje de que “estamos comprometidos con una solución diplomática”.

La misiva tiene una incidencia limitada mientras los dos grandes antagonistas en el conflicto, las autoridades de Ecuador y Suecia, no modifiquen sus posiciones. El pulso se resume en la negativa de Estocolmo a proclamar de forma explícita que nunca accederá al traslado del exhacker australiano a Estados Unidos si la justicia de ese país lo reclama, extremo que hasta la fecha no se ha producido. Pero el Gobierno de Londres se ha visto forzado a un gesto de concordia después del traspié que supuso su amenaza, hace una semana, de asaltar la legación diplomática ecuatoriana para detener a Assange.

A pesar de las promesas esgrimidas en los últimos días por el jefe de la diplomacia británica, William Hague, de que una acción policial para entrar en la sede no se producirá, la Embajada de Ecuador en Londres sigue “sorprendida” ante la falta de una retractación oficial de aquella amenaza. Esa fue su respuesta de ayer ante la rama de olivo tendida por el Foreign Office, junto a la revelación de que 50 policías británicos accedieron al edificio donde se encuentran sus instalaciones, horas antes de que el pasado día 16 Correa anunciara la concesión de asilo político a Julian Assange.