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Brasil y Alemania presentan en la ONU una resolución de espionaje

La propuesta no alude a EE UU y pretende sentar nuevas bases para garantizar la privacidad en Internet

Los promotores eluden el Consejo de Seguridad para evitar el veto de Washington

Los presidentes Dolma Rousseff, Barack Obama y Angela Merkel, en la cumbre del G-20-
Los presidentes Dolma Rousseff, Barack Obama y Angela Merkel, en la cumbre del G-20- AP

Brasil y Alemania han inscrito este viernes en la Asamblea General de Derechos Humanos una resolución para limitar el espionaje masivo en Internet y garantizar la privacidad de las comunicaciones. La iniciativa es la primera respuesta internacional a las últimas filtraciones sobre la vigilancia a líderes mundiales llevada a cabo por la Agencia Nacional de Seguridad de EE UU, y aunque se hace alusión a las prácticas de recopilación indiscriminada de datos personales, en ningún momento se cita a ese país, en un ejemplo de que las naciones promotoras persiguen sumar el mayor número de adhesiones.

Los promotores de la resolución han evitado intencionadamente presentar la propuesta ante el Consejo de Seguridad, cuyas votaciones tienen carácter vinculante, para evitar el veto de EE UU. Despojada de la gravedad que impone una decisión adoptada por los 15 miembros del Consejo de Seguridad, un potencial respaldo mayoritario de los 193 integrantes de la Asamblea General tendría, no obstante, un poderoso simbolismo. Aunque las denuncias ante este organismo sobre la violación de derechos humanos por parte de EE UU son comunes, no es normal que países aliados y de la entidad de Alemania sean quienes las planteen. Además, las resoluciones de la Asamblea General suelen tener un enorme peso moral y político.

Los promotores de la resolución han evitado intencionadamente presentar la propuesta ante el Consejo de Seguridad, cuyas votaciones tienen carácter vinculante, para evitar el veto de EE UU

El texto incide en que “la vigilancia ilegal de las comunicaciones, su interceptación y la recopilación ilícita de datos personales es una actividad intrusiva que viola el derecho a la privacidad y la libertad de expresión y puede poner en riesgo las bases de la sociedad democrática”, y hace un llamamiento a los Estados para que “adopten medidas para poner fin a esas violaciones de los derechos” y “revisen sus procedimientos, prácticas y legislación sobre la vigilancia de las comunicaciones y la recopilación de datos personales de modo que respeten el derecho a la privacidad y los ejecuten de acuerdo con la ley internacional y los derechos humanos”.

Aunque las presidentas de los dos países promotores de la resolución, la alemana Angela Merkel, y la brasileña, Dilma Rousseff, han sido víctimas directas del espionaje de EE UU y han manifestado su malestar, Merkel ya señaló en junio, mucho antes de que se conociera que la NSA había intervenido su teléfono móvil, su interés por una revisión de la legislación que regula la protección internacional de datos. La nueva oleada de revelaciones ha provocado que se acelere ese proceso. Este mismo martes, la canciller propuso a Washington un acuerdo sobre espionaje entre Alemania y Francia para antes de final de año, advirtiendo de que esperaba del presidente Barack Obama “acciones” y no solo “palabras de disculpas”.

Rousseff, que en septiembre canceló su esperado viaje oficial a EE UU previsto para octubre en respuesta a las informaciones de que la NSA había accedido a su correo electrónico personal, también planteó la necesidad de una regulación internacional de Internet durante su intervención en la Asamblea General de la ONU.

Es difícil augurar cómo puede responder cada país a la aplicación de restricciones en Internet, pero el borrador de la propuesta, que se ha difundido esta semana entre varios países, cuenta con el respaldo de una veintena de países europeos y americanos, entre ellos Francia y México

Es difícil augurar cómo puede responder cada país a la aplicación de restricciones en Internet, pero el borrador de la propuesta, que se ha difundido esta semana entre varios países, cuenta con el respaldo de una veintena de países europeos y americanos, entre ellos Francia y México (ambos víctimas del espionaje de la NSA).

EE UU no se ha pronunciado de manera abierta sobre el sentido de su voto en el que caso de que la resolución llegue hasta la Asamblea General, pero, preguntada hace una semana por la propuesta liderada por Brasil y Alemania, la portavoz del Departamento de Estado sostuvo que no es una iniciativa a la que se “opongan en principio”.

Los promotores de la propuesta esperan que ésta se vote a finales de noviembre. En todo caso su presentación oficial ante el pleno del comité de Derechos Humanos de la Asamblea General está prevista para finales de la semana que viene, según fuentes diplomáticas consultadas por este diario. El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Guido Westewelle, escribió a sus homólogos de la Unión Europea, en una carta revelada por Deutsche Welle, que la intención de su país es “al artículo 17 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1976 se le añada un protocolo que garantice la privacidad en la era digital”. De momento, la resolución impulsada con Brasil sólo exige que las prácticas de vigilancia respecten ese tratado.

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