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Chile, Perú y México cortejan a los inversores chinos

Los tres países respaldan el nuevo Tratado de Libre Comercio impulsado por China

El presidente chino y la mandataria chilena, en Pekín el 12 de noviembre Getty

Los tres países latinoamericanos que han participado en la recién terminada cumbre de la APEC en Pekín han mostrado una buena sintonía con el país organizador. El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, la chilena Michelle Bachelet y el peruano Ollanta Humala han aprovechado la cumbre para realizar sendas visitas de Estado o de trabajo con el objetivo de firmar acuerdos con el gigante asiático y mejorar las relaciones bilaterales. No en vano, el país fue en 2013 el primer socio comercial de Chile y Perú y el segundo de México, tras Estados Unidos.

Los mandatarios han respaldado la puesta en marcha del estudio sobre una zona de libre comercio entre todos los miembros de la APEC –un área que aglutina el 57% del PIB mundial y el 44% del comercio–, el gran proyecto planteado por China durante la cumbre. En Pekín, Bachelet mostró su “firme apoyo” a la iniciativa: “Estamos apostando por un futuro en el que América Latina y la Cuenca del Pacífico, la región más dinámica del siglo XXI, puedan realizar su potencial y crear nuevas oportunidades y beneficios para todos sus ciudadanos”, aseguró la presidenta chilena durante los encuentros multilaterales, según informaron fuentes oficiales a la agencia Efe.

Chile fue, de hecho, el primer país de América Latina que estableció un Tratado de Libre Comercio con el gigante asiático, en 2006, y Perú siguió sus pasos en 2010. Desde entonces los intercambios bilaterales se han multiplicado en ambos casos. Hasta ahora las relaciones entre China y la región han estado mucho más centradas en el comercio que en la inversión. Para fomentar esta última, los tres líderes han animado tanto a las autoridades como a empresarios del país a invertir en sus respectivos territorios, especialmente en infraestructuras y energía.

En este sentido, el presidente mexicano Peña Nieto inició su visita de Estado con un sabor agridulce. El primer ministro chino, Li Keqiang, le pidió explicaciones por la reciente decisión de anular el jugoso contrato de la línea de alta velocidad entre Ciudad de México y Querétaro, un proyecto por valor de 4.800 millones de dólares que se había adjudicado a un consorcio liderado por la compañía estatal China Railway Construction Corporation (CRCC). Según detalló la agencia oficial Xinhua, Li pidió “un trato justo” para las empresas chinas que quieren invertir en México y Peña Nieto le respondió que, a pesar del contratiempo, la inversión china “sigue siendo bienvenida” en el país. El líder mexicano se reunirá el jueves con su homólogo chino, Xi Jinping.

Tanto Humala como Bachelet fueron recibidos el miércoles por Xi en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín. El primero arrancó el esperado compromiso por parte de China de avanzar en el proyecto de una vía ferroviaria que comunique la costa atlántica brasileña con la pacífica peruana. Se acordó la creación de un grupo de trabajo trilateral (Perú, Brasil y China) que acelere el corredor, que necesita de una inversión de alrededor de 10.500 millones de dólares. “China participará activamente en la construcción de esta infraestructura”, aseguró Xi.