Boko Haram provoca un millón de desplazados en Nigeria, según la ONU

El grupo terrorista ha matado a miles de personas desde 2009

Niños juegan en un campo de desplazados en el estado nigeriano de Adamawa, el pasado 15 de enero. REUTERS

Más de un millón de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares en el norte de Nigeria por la persecución y la violencia del grupo terrorista Boko Haram en los últimos cinco años, según un informe elaborado por Naciones Unidas.

En un comunicado, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha advertido de que los ataques de los terroristas podrían provocar un mayor número de desplazamientos, tanto dentro del país como hacia Camerún, Níger y Chad, lo que podría desestabilizar la región. "Estamos preocupados por el impacto de la crisis en la región y las posibles amenazas a la paz y la seguridad de los países vecinos, en caso de que se extienda la insurgencia de Boko Haram", ha afirmado el director de Operaciones de la OIM, Mohamed Abdiker.

El grupo terrorista nigeriano, que trata de instaurar un estado islámico en el norte del país, ha matado a miles de personas desde 2009, en lo que se percibe como la mayor amenaza a la seguridad en el principal productor de petróleo de África.

En sus últimos ataques perpetrados en enero, los milicianos de Boko Haram perpetraron su ofensiva más letal en el noroeste de Nigeria, causando 2.000 muertos en una semana. Una niña de 10 años atentó con una bomba en un mercado del noreste del país.

Esos ataques provocaron el desplazamiento de 13.000 residentes, muchos de los cuales han buscado refugio en islas del Lago Chad, donde las organizaciones de ayuda humanitaria tienen muchos problemas para encontrarlos. Algunos de los desplazados murieron ahogados cuando huían.

En otro informe revelado este martes, UNICEF ha advertido de que los niños están sufriendo directamente las consecuencias del conflicto en Nigeria, perdiendo sus hogares y su educación y arriesgando sus vidas. En el norte de Camerún, los niños suponen el 60% de los 25.000 refugiados nigerianos que viven en el campamento de Minawao, donde un reciente estudio reveló una tasa alarmante de malnutrición, según la agencia de Naciones Unidas.

El director regional de UNICEF, Manuel Fontaine, ha denunciado la existencia de una crisis humanitaria que se ha desarrollado en las últimas semanas. "'Necesitamos hacer todo lo que podamos para evitar el efecto de contagio de la violencia en Nigeria a otros países de la zona", ha explicado.

En su informe, la OIM ha alertado de que unos 120.000 nigerianos han huido a países vecinos. En este contexto, el presidente nigeriano, Goodluck Jonathan, buscará su reelección en los comicios del 14 de febrero, después de haber llegado al poder tras la muerte del presidente Umaru Yar'Adua, un líder musulmán del norte.

Jonathan, un cristiano del estado sureño de Bayelsa, fue presidente en 2011, rompiendo una norma tácita en la política del país que implica que en el país los mandatarios deben alternarse entre el norte y el sur. Los ataques de Boko Haram comenzaron en 2009, pero el número y el alcance de sus atentados aumentaron en 2014 después de que Jonathan impusiera el estado de emergencia en tres estados del norte del país.