El fiscal Nisman analizaba pedir el arresto de la presidenta de Argentina

La investigadora de su muerte confirma que existía un borrador con esa idea

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, escucha al ministro de Economía, Axel Kicillof, en una reunión en la Casa Rosada el 30 de enero. REUTERS

El fiscal argentino Alberto Nisman, que fue hallado muerto el pasado enero, un día antes de presentar en el Congreso presuntas pruebas contra la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, se planteó pedir su arresto. Nisman solicitó la imputación penal contra Fernández, su ministro de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman, y uno de sus diputados, Andrés Larroque, por supuesto encubrimiento de funcionarios y exfuncionarios iraníes acusados por el atentado terrorista contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) de 1994 en Buenos Aires, en el que murieron 85 personas. Un documento encontrado en casa del fiscal revela ahora que Nisman redactó un borrador en el que solicitaba, además, el arresto de Fernández, según ha confirmado este martes la fiscal Viviana Fein, que investiga la muerte de Nisman. Fein aclaró que finalmente la petición de detención no fue incluida en la acusación que el fiscal presentó ante la justicia antes de morir.

El domingo, el periódico Clarín publicó que la policía había hallado en un cesto de residuos de casa de Nisman el borrador con la solicitud de arresto, y que el documento constaba en la causa de su muerte. La fiscal Fein y el Gobierno de Fernández desmintieron la información publicada por el diario, enfrentado al Kirchnerismo. Este lunes, en su rueda de prensa diaria, el jefe de Gabinete de ministros, Jorge Capitanich, rompió en público las dos páginas de Clarín en las que se daba la noticia. El polémico gesto fue repudiado por parte de la prensa y la oposición.

Este martes, la fiscal se ha desdicho, y ha dado la razón a los periodistas que firman el artículo, Nicolás Wiñazki y Daniel Santoro. Fein reconoció un “error de interpretación”. Dijo que en realidad ella había desmentido que la petición de arresto figurara en la imputación que el fiscal presentó antes de morir, pero acabó confirmando que el borrador existía y que estaba incorporado en su investigación. Es decir, aparentemente Nisman evaluó la posibilidad de pedir la detención de Fernández, Timerman y Larroque, pero finalmente desistió.

El jefe del Gabinete argentino, Jorge Capitanich, hace trizas dos páginas del diario 'Clarín' el 2 de febrero, en una rueda de prensa. EFE

Con sus palabras de este martes, la fiscal ha dejado mal parado a Capitanich y su gesto contra los periodistas que escribieron la información. Uno de ellos, Santoro, es un profesional que ha sido galardonado con premios como el Rey de España, el Moors Cabot y el de la Fundación García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano. Sus investigaciones acabaron con el arresto domiciliario por unos meses en 2001 del expresidente argentino Carlos Menem (1989-1999) por presunto contrabando de armas.

Nisman presentó su imputación contra Fernández, su ministro, el diputado del colectivo juvenil kirchnerista La Cámpora y otras cuatro personas cuatro días antes de morir. Sin embargo, juristas que analizaron su acusación consideran que las escuchas telefónicas, palabras de funcionarios, citas de artículos periodísticos y hechos que cita y en los que se apoya difícilmente podrán convertirse en prueba de un delito, según ha reconocido un artículo publicado por La Nación, otro periódico crítico con el kirchnerismo.

El secretario general de la Presidencia y uno de los siete candidatos presidenciales kirchneristas para las elecciones primarias de agosto próximo, Aníbal Fernández, criticó este martes a Fein por sus versiones contradictorias: "Lo de la fiscal me preocupa porque lo de hoy es un papelón". En cambio, el fiscal del tribunal de apelaciones del caso Nisman, Ricardo Sáenz, defendió a Fein: dijo que se atreve a contradecir a la propia Fernández y opinó que el kirchnerismo la quiere "sacar de la causa". Frente a sus declaraciones, la fiscal reaccionó negando condicionamientos: "Nunca ejercieron presión en mi actividad ni el Gobierno, ni ninguno. Yo soy una persona independiente. Y el día que sufra alguna presión voy a ser la primera en decirlo".

Este miércoles se espera una manifestación en Buenos Aires para reclamar por el esclarecimiento del atentado contra la AMIA y la depuración de los servicios de inteligencia de Argentina, bajo sospecha desde entonces y hasta la muerte de Nisman. Marcharán desde el palacio del Congreso a las 17 hasta la Plaza de Mayo la Central de Trabajadores de Argentina (CTA) Autónoma, la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, el Servicio Paz y Justicia (Serpaj) del Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, la Fundación La Alameda y legisladores, dirigentes y partidos de izquierda, entre otros organizadores.

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