La rama libia del Estado Islámico decapita a 21 cristianos coptos egipcios

El presidente Al Sisi promete venganza por la matanza y exige una respuesta internacional

Una captura de un vídeo difundido por el EI, en la que se ve supuestamente a los rehenes coptos. AFP

La rama libia del Estado Islámico (EI) difundió este domingo un vídeo que supuestamente muestra la decapitación de 21 cristianos coptos que habían sido secuestrados en Libia, el último capítulo por el momento de una macabra lista de brutales asesinatos por parte de la organización islamista. Las víctimas habían sido capturadas en la ciudad de Sirte, en la costa libia, en dos incidentes aislados, en diciembre y enero. A pesar de la inseguridad y el caos que padece Libia, allí viven miles de egipcios que han dejado su país ante la falta de expectativas.

En el vídeo, colgado en una cuenta de Twitter de una web afín al califato y cuya autenticidad no ha podido ser verificada, se puede ver a varios militantes conduciendo a un grupo de personas vestidos con un mono naranja —los secuestrados— hasta una playa. Allí les obligan a arrodillarse y los decapitan. Uno de los terroristas se dirige a la cámara, cuchillo en mano, y afirma: “La seguridad, cruzados, es algo que solo podéis desear”. En la pantalla aparece impreso un mensaje que reza: “El pueblo de la cruz, seguidores de la iglesia hostil de Egipto”.

En declaraciones a la prensa, el Ejecutivo egipcio reconoció el sábado que desconocía el estado de los rehenes o su localización. Además, ofreció a todos aquellos expatriados la opción de ser evacuados de Libia si lo deseaban. Pero esta noche la agencia estatal egipcia Mena difundió la versión del portavoz de la Iglesia copta que confirmaba la muerte de los 21 rehenes. El presidente del país, Abdelfatá al Sisi, prometió de inmediato vengar su muerte. “Egipto se reserva el derecho a responder de la manera adecuada” al asesinato, dijo Al Sisi en un discurso emitido por la televisión estatal. El mandatario añadió que ha encargado a su ministro de Exteriores que viaje a Nueva York y exija una reacción internacional tras las pertinentes reuniones en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Esta no es la primera vez que un grupo yihadista libio asesina a inmigrantes cristianos coptos. Hace aproximadamente un año, fueron hallados en una playa los cadáveres de siete coptos, una minoría que representa aproximadamente el 10 % de la población egipcia.

La mayoría de las víctimas procedía de la provincia de Minia, situada al sur de El Cairo. Durante las últimas semanas, sus familiares protagonizaron diversas manifestaciones para presionar al Gobierno de Egipto a actuar con mayor determinación para liberarlos. La preocupación se disparó a partir del pasado viernes, cuando la edición inglesa de la revista del EI, la milicia yihadista que controla una amplia franja de territorio en Siria e Irak, publicó las fotografías de los rehenes.

En la citada publicación, llamada Dabiq, se justifica la acción como una venganza por el supuesto secuestro y asesinato de dos mujeres cristianas coptas, que se habrían convertido al islam en 2010, por parte de miembros de su comunidad. Aunque nunca se ha probado que estos hechos se produjesen realmente, algunos grupos extremistas egipcios están convencidos de que así fue. Las noticias sobre supuestas conversiones, tanto entre cristianos como musulmanes, ocasionan con frecuencia reyertas sectarias en Egipto.

Tras la guerra civil de 2011, que terminó en la caída del régimen de Muamar el Gadafi, el Gobierno central de Libia perdió el control del territorio, en manos de multitud de milicias. Algunas de ellas profesan una ideología extremista islámica, como la que domina Derna, una ciudad portuaria situada al este de este país árabe.

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