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Irán acusa a Arabia Saudí de haber atacado su embajada en Yemen

El viceministro para Asuntos Árabes matiza que el bombardeo se produjo en las proximidades de la cancillería

Irán va a llevar ante el Consejo de Seguridad de la ONU los bombardeos saudíes a su embajada en Yemen, según ha anunciado este jueves el viceministro de Exteriores para Asuntos Árabes, Hosein Amir Abdolahian. Horas antes un portavoz acusó a Arabia Saudí de haber atacado de forma “deliberada” la legación diplomática, aunque vecinos de Saná, la capital yemení, desmintieron que hubiese resultado alcanzada a pesar de que los ataques se han intensificado desde la ejecución un clérigo chií en el reino y, en especial, desde la medianoche del miércoles.

“Lamentablemente durante el bombardeo de los cazas saudíes un misil ha caído cerca de la Embajada de Irán en Saná y uno de los guardas de seguridad ha resultado herido de gravedad”, ha declarado Abdolahian citado por la agencia estatal iraní IRNA. El viceministro ha añadido que en las próximas horas su país va a presentar un informe oficial detallado ante la ONU.

La matización es importante porque con anterioridad el portavoz de Exteriores, Hosein Jaberi Ansari, había acusado a Arabia Saudí de atacar de forma “deliberada” la legación y de haber “causado heridas a parte de su personal”, dando a entender que eran varios los heridos. Su denuncia contrastaba no obstante con los testimonios de los yemeníes que se acercaron hasta el recinto.

“La sede iraní no ha resultado alcanzada”, aseguraba un colaborador de EL PAÍS en Saná tras visitar el lugar en el barrio de Haddah, justo enfrente de la cancillería española cerrada desde el pasado febrero. “Los bombardeos han sido a un par de kilómetros de allí, en la zona del palacio presidencial y la sede de la seguridad especial, aunque algún proyectil también ha caído en la plaza de Sabain, algo más cerca”, precisaba la fuente. Al parecer, las esquirlas provocadas por uno de estos habrían herido al vigilante.

Los habitantes de Saná han pasado la noche en vela. Desde primera hora de la madrugada hasta media mañana, los aviones de la coalición que lidera Arabia Saudí no han dejado de atacar posiciones en el centro de la ciudad, con una intensidad sin precedentes desde que hace nueve meses iniciara su campaña para desalojar del poder a los rebeldes Huthi y reinstaurar al impopular presidente Abdrabbo Mansur Hadi. El portavoz de esa coalición, el general Ahmed al Asiri, ha asegurado que van a investigar la acusación iraní, informa Reuters.

No es la primera vez que Irán se queja de que su embajada ha resultado afectada por los bombardeos. El pasado mayo, Irán convocó al encargado de negocios saudí después de que varios cohetes impactaran en las proximidades del edificio diplomático. Entonces la deflagración reventó los cristales de las ventanas tanto de la legación iraní como de la española.

Sin embargo, esta nueva acusación coincide con una peligrosa escalada entre los dos rivales por la hegemonía regional que hace temer un desbordamiento. El pasado fin de semana extremistas iraníes asaltaron la Embajada saudí en Teherán en protesta por la ejecución del jeque Nimr al Nimr y el reino decidió cortar relaciones con la República Islámica. Los sectores ultras intentan utilizar ese caso para fomentar una crisis que debilite al Gobierno del moderado Hasan Rohani. De ahí la necesidad de que este se muestre firme a la vez que intenta limitar los daños.

En la misma línea, el Consejo de Ministros iraní ha anunciado la prohibición de importar productos saudíes o procedentes de Arabia Saudí, en respuesta a un anuncio similar por parte del reino y que constituye una medida más simbólica que otra cosa. Las relaciones comerciales entre ambos países nunca fueron especialmente significativas, salvo por la peregrinación de iraníes a La Meca (medio millón al año) y, en menor medida, la visita de chiíes saudíes a Mashhad. De momento, Teherán mantiene la prohibición decretada el pasado abril del peregrinaje menor (omra), que a diferencia del haj, o gran peregrinaje, puede realizarse durante cualquier momento del año.

“Esperamos que la situación no pase a mayores y que no se cierren las vías de diálogo”, confiaba hace dos días a EL PAÍS un diplomático iraní tras reiterar la “condena sin reservas” por su Gobierno del asalto a la embajada saudí. La fuente sugirió una posible mediación de la UE porque mantiene buenas relaciones tanto con Teherán como con Riad, tras descartar que Rusia vaya a ser aceptada por los saudíes debido a “su enfrentamiento en Siria”. Motivos similares hacen improbables los buenos oficios ofrecidos por Irak (que los saudíes perciben como un satélite de Irán) o Pakistán, a donde hoy ha viajado el ministro de Exteriores saudí para recabar apoyos.

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