Colombia replica a HRW por atacar el acuerdo de justicia con las FARC

El Gobierno de Santos teme que las críticas de la organización dañen su imagen en EE UU

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Más de dos semanas después de que Human Rights Watch (HRW) cargase duramente contra el acuerdo sobre justicia alcanzado entre el Gobierno de Colombia y las FARC, el presidente, Juan Manuel Santos, ha salido al paso y este jueves ha criticado la postura de la organización de derechos humanos. El mandatario cree que las argumentaciones de HRW, que consideraba el acuerdo “un cúmulo de cosas vacías” responden a “comentarios hechos con falta de información” que propician, en su opinión, que se incurra “en este tipo de errores”.

A través de una extensa carta firmada por el Alto Comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo, y dirigida a la Junta Directiva de HRW, el Gobierno de Colombia precisa algunas de las críticas del organismo, cuyo director para las América, José Miguel Vivanco, aseguró: "No creemos que se pueda pretender fundar una reconciliación o un proceso de paz sobre la base de la injusticia. Y lo que este acuerdo esconde es eso, injusticia”.

“Sabemos que no es un acuerdo perfecto, como no lo es ningún acuerdo de paz, pero los conocedores del tema y los expertos internacionales coinciden en que es el mejor acuerdo de justicia transicional que se ha hecho hasta ahora en la historia”, asegura el final de la misiva firmada por Jaramillo. Unas palabras que ha repetido este jueves Santos tras la primera de las dos jornadas de reuniones que mantiene con la delegación de negociadores del Gobierno en La Habana, los asesores internaciones y los altos mandos militares en Cartagena de Indias, tras el periodo vacacional para encarar la recta final del proceso de paz.

La posición de HRW ha incomodado al Gobierno de Colombia toda vez que Vivanco goza de prestigio entre algunas voces del Congreso de Estados Unidos, en especial en la bancada demócrata. Fuentes conocedoras de cómo se ha gestado la respuesta creen que miembros de la Cámara y el Gobierno pueden dar credibilidad a las tesis de HRW y considerar veraces lo que, en su opinión, son imprecisiones. El surgimiento de voces disonantes, ante la cercanía de la firma del final del acuerdo y en vísperas de la visita de Santos a la Casa Blanca el 4 de febrero, es algo que el Ejecutivo colombiano quiere evitar a toda costa.

El Gobierno de Estados Unidos ha respaldado en todo momento el proceso de paz que desde hace más de tres años se desarrolla en La Habana. Hasta ahora, las críticas más furibundas hacia el proceso de paz siempre han venido desde la oposición colombiana, encarnada por el expresidente Álvaro Uribe, por otra parte, enemigo acérrimo de Vivanco durante su mandato debido a las críticas que contra él vertió HRW.

Vivanco ya criticó con dureza el acuerdo pocos días después de que Santos y Timochenko se estrechasen la mano el 23 de septiembre en La Habana. “Perpetúa la impunidad”, llegó a decir en una entrevista con este diario. Entonces, el Gobierno colombiano no salió al paso de las declaraciones. Tras conocerse el acuerdo final, la organización de derechos humanos encargó a una decena de abogados de diversos países el análisis del contenido. El resultado fue demoledor, lo que ha propiciado esta vez sí la réplica del Gobierno colombiano. A lo largo del texto, Jaramillo, uno de los artífices del pacto alcanzado con las FARC, argumenta que no se trata solo de un acuerdo de justicia, sino de la creación de un mecanismo jurídico hasta ahora inexistente. Además, concede a HRW que hay “una serie de temas abiertos a la interpretación que de estos haga la Jurisdicción Especial para la Paz”.