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México es el país más corrupto de la OCDE

El país se mantiene por detrás de las economías más consolidadas y de sus principales competidores económicos

México es el país más corrupto de los 34 que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). En el índice de la Percepción de la Corrupción 2015 elaborado por Transparencia Internacional, México se mantiene por detrás de las economías más consolidadas y de sus principales competidores económicos. Los escándalos en la opinión pública como la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, la cuestionada Casa Blanca de la esposa del presidente Enrique Peña Nieto y las diversas acusaciones contra gobernadores por casos de corrupción, no han permitido que el país avance en la materia.

Al igual que el año anterior, el país volvió a ubicarse en el último lugar de las 34 economías que integran la OCDE y le separan 86 y 79 lugares de sus principales socios económicos –Canadá y Estados Unidos. Además, de acuerdo al informe, Brasil, cuya calificación empeoró 10% respecto a la del 2014, se encuentra 19 lugares arriba de México.

Diversos estudios de Transparencia Mexicana, quien también colaboró en la elaboración del índice, prueban que la corrupción es el impuesto más regresivo en el país y un obstáculo directo para el acceso a los servicios más elementales para el desarrollo, como salud, educación, seguridad y justicia. A nivel de puntuación, México obtuvo 35 puntos en una escala que va de cero (altos niveles de corrupción) a 100 (bajos niveles de corrupción). En la edición anterior del índice obtuvo el mismo resultado.

El análisis elaborado por Transparencia Mexicana resalta que a pesar de que en 2014 y en 2015 el Congreso de la Unión aprobó las reformas constitucionales que crearon los Sistemas Nacionales de Transparencia y Anticorrupción, ha sido imposible que dichos cambios tengan un efecto positivo en el Índice de Percepción de la Corrupción. Esto debido a los escándalos en los que se ha visto envuelto el Gobierno federal y los mandatarios de los Estados. En entidades como Sonora, Coahuila, Nuevo León, Tabasco y Guerrero, los gobernadores han sido involucrados en diversos casos de corrupción y han enfrentado señalamientos de enriquecimiento ilícito.

Al igual que el año anterior, el país volvió a ubicarse en el último lugar de las 34 economías que integran la OCDE

La organización dedicada al combate de la corrupción apunta que para reducir los niveles de impunidad y corrupción, México debe avanzar en una agenda legislativa que vaya más allá de la ley del Sistema Nacional Anticorrupción., tiene que aplicar con efectividad la ley antilavado que busca desmantelar las redes financieras del crimen organizado, y el poder judicial tiene que poner de su parte e implementar medidas que garanticen la independencia de los jueces. “México sólo podrá mejorar su calificación en este índice si se implementan las reformas en materia de transparencia y anticorrupción y muestran ser eficaces”, agrega.

La corrupción en Latinoamérica

En el continente americano, el país que obtuvo la mejor puntuación es Canadá. En Latinoamérica, el país con la calificación más alta es Uruguay, mientras que la más baja fue para Venezuela y Haití. En los resultados de este año destaca el caso de Brasil como el país que más posiciones ha descendido en el índice mundial, al empeorar cinco puntos respecto a la evaluación anterior. Estos bajos resultados se atribuyen al escándalo de Petrobras, que empujó a la población a salir a las calles en 2015.

Otro país latinoamericano que bajó ocho posiciones en el ranking es Guatemala tras la caída del presidente Otto Pérez Molina. El índice contempla la percepción de corrupción en el sector público en 168 países y se elabora a partir de las opiniones que emiten los expertos. Los países en las últimas posiciones del ranking se caracterizan por conflictos y guerras, gobernabilidad deficiente, instituciones públicas frágiles como la policía y el poder judicial, y falta de independencia en los medios de comunicación.

Entre los países que han tenido un mayor descenso en sus posiciones durante los últimos cuatro años se incluye a Libia, Australia, Brasil, España y Turquía. Los que han mostrado mejoras más sustanciales son Grecia, Senegal y el Reino Unido. A nivel global, Corea del Norte y Somalia mostraron el peor desempeño, con apenas 8 puntos cada uno, mientras que Dinamarca ocupó el primer lugar por segundo año consecutivo en el índice, ubicándose como el menos corrupto.

Los países en las primeras posiciones del índice presentan características comunes que son clave para obtener buenos resultados, como altos niveles de libertad de prensa, acceso a información sobre presupuestos que permite al público saber de dónde procede el dinero y cómo se gasta, altos niveles de integridad entre quienes ocupan cargos públicos, y un poder judicial que no distingue entre ricos y pobres, y que es verdaderamente independiente de otros sectores del gobierno.