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El Ejército israelí levanta el bloqueo al acceso a Ramala

La restricción se ha aplicado este lunes después de que un guardaespaldas palestino disparara contra soldados israelíes

El Ejército de Israel ha informado a última hora de este lunes de que ha revertido su decisión de restringir parcialmente el movimiento en y desde la ciudad de Ramala, medida impuesto durante la jornada después de que el domingo un guardaespaldas palestino disparara contra soldados israelíes. En un escueto comunicado, precisó que "tras una valoración de la situación los cruces hacia y desde Ramala han regresado a la actividad normal", informó la agencia France Presse.

Los palestinos de los territorios que no sean residentes en Jerusalén Este o en la capital de la Autoridad Palestina han tenido este lunes muy complicado salir y entrar desde Ramala a Jerusalén, y viceversa. Israel mantiene férreos controles en el paso de Qalandia la principal vía de acceso entre las dos ciudades donde, a pesar de estar abierto, el Ejército israelí sigue aplicando ciertas restricciones a los palestinos “por motivos de seguridad”.

El que sí ha permanecido cerrado todo el día es el paso militar de Beit El, el acceso a Ramala por el norte donde este domingo Amjad Ghasser Sukari, un antiguo miembro de las fuerzas de seguridad palestinas que trabajaba como guardaespaldas y conductor del fiscal general palestino, la emprendió a tiros con los soldados israelíes que custodiaban el paso. Tres resultaron heridos, uno grave, otro moderadamente y el tercero leve. Sukari conocido como Abu Omar tenía licencia de armas de la Autoridad Palestina y estaba autorizado por Israel a pasar por el llamado control VIP del paso, donde fue abatido a tiros por los compañeros de los heridos.

Menos de una hora antes de llevar a cabo el ataque, el guardaespaldas palestino se hizo un selfie y lo colgó en su cuenta de Facebook en la que escribió “nada justifica vivir mientras haya una ocupación que mata a nuestros hermanos”. Su imagen, con los ojos llorosos y dentro del coche en el que conduciría hacia su muerte, ha corrido como la pólvora por las redes sociales.

Se trata del tercer palestino con licencia de armas que lleva a cabo un ataque de este tipo. El anterior fue a principios de diciembre cuando un miembro de las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina, Mazen Aribe, protagonizó un episodio similar también en un control militar israelí. El caso de Aribe fue más sonado porque además se trataba de un sobrino del que fuera negociador palestino, Saeb Erekat. Su presencia en Jericó junto a su hermana en su funeral fue muy criticada en Israel donde se interpretó como un apoyo de un alto cargo palestino a la oleada de atentados que desde hace cuatro meses ha dejado 26 israelíes muertos, un judío norteamericano y 170 palestinos.

El domingo, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, recriminaba una vez más a la Autoridad Palestina su silencio. “El terrorista que ha disparado hoy a 3 soldados en Beit El era un oficial palestino. Mahmoud Abbas no ha condenado el ataque”, escribía Netanyahu en su cuenta de Twitter.

Desde el Gobierno palestino se insiste una vez más en que “se trata de casos aislados” y que en ningún caso las instituciones palestinas tienen “nada que ver con las decisiones particulares de estas personas que toman decisiones desesperadas oprimidos por la ocupación”, aseguran fuentes oficiales consultadas.

Al margen del tira y afloja que mantienen uno y otro lado a cuenta de la condena de los atentados, los soldados israelíes han sido conminados por sus superiores a extremar las precauciones y no bajar la guardia ni siquiera con quienes tienen autorización de paso VIP, como era el caso de Sukari.

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