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El aumento de casos de Guillain-Barré alerta a Brasil

El síndrome neurológico está vinculado al virus del zika, según la OMS

Un repunte de casos en Río de Janeiro del síndrome neurológico Guillain-Barré ha aumentado la preocupación sobre las consecuencias de contraer el virus del zika. En lo que va de año, el hospital Universitario Antonio Pedro ya ha atendido a 16 pacientes con esta enfermedad, considerada rara —en circunstancias normales el hospital recibe cerca de cinco casos anuales—. La Organización Mundial de la Salud (OMS)vincula el síndrome al virus del zika, transmitido por el mosquito Aedes Aegypti, y que ya ha infectado a, por lo menos, 500.000 personas en Brasil, el país más afectado hasta ahora.

El síndrome Guillain-Barré ataca al sistema nervioso y llega a paralizar los músculos y, en casos extremos, los músculos responsables de la respiración, como el diafragma, paran de funcionar. Aunque la mortalidad de esta enfermedad es considerada baja —cerca del 5% de los casos—, el Gobierno de Colombia ha confirmado tres muertes relacionadas con el virus del zika en portadores del síndrome Guillain-Barré.

“La gente se preocupa mucho por la microcefalia [con casi 3.900 casos en Brasil] y creo que es lógico, pero existe una enfermedad que puede afectar a individuos de cualquier edad y que, en algunas situaciones, puede ser grave”, explica Osvaldo Nascimento, profesor e investigador de neurología. “Solo en el mes de enero internamos a seis pacientes y atendimos en el ambulatorio a cerca de 10 con síntomas leves del síndrome. Todos habían padecido el virus del zika”, relata Nascimento, que trabaja en el hospital Antônio Pedro. “Necesitamos inversión de las autoridades para investigar y estudiar los casos porque si comenzamos a recibir pacientes, no tenemos medios para atenderlos”, alerta el médico, preocupado por la grave crisis que vive el sistema de salud en el Estado de Río de Janeiro, donde, a seis meses de los Juegos Olímpicos, faltan medicamentos en sus hospitales.

Los especialistas establecieron los primeros lazos entre el virus del zika y el síndrome Guillain-Barré en 2013, durante el primer brote del virus en la Polinesia Francesa, que coincidió además con un brote de dengue. Como allí, las autoridades sanitarias brasileñas también han observado un aumento de personas portadoras del síndrome.

Datos oficiales

El Ministerio de Salud no cuenta con datos oficiales de la enfermedad porque su notificación no es obligatoria, pero un reportaje del portal de noticias G1 constató que en por lo menos seis Estados brasileños los casos habían aumentado significativamente. En Pernambuco, por ejemplo, considerado el foco del brote de microcefalia y que vive hoy en estado de emergencia por el virus del zika, se registraron el año pasado los casos de 130 pacientes con el mal de Guillain-Barré, frente a los nueve de 2014.

El síndrome, que comienza con un hormigueo y alteración de la sensibilidad en las extremidades, afecta a personas de cualquier edad y no tiene cura específica. El tratamiento busca apaciguar los síntomas mediante la inyección de inmunoglobulinas, un tipo de anticuerpo, y plasmaféresis, técnica para sustituir el plasma infectado. La parte más crítica del tratamiento es mantener el cuerpo del paciente funcionando mientras se recupera, porque en algunos casos es necesario conectar al enfermo a un respirador automático o controlar constantemente la actividad del corazón.

La mayoría de los pacientes, según el National Institute of Neurological Disorder and Stroke (Instituto Nacional de Desórdenes Neurológicos y Derrames), recupera la movilidad tras un año de contraer la enfermedad, pero cerca del 30% mantiene secuelas tres años después.