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La OTAN desplegará más tropas en el Este para disuadir a Rusia

Aumentará el número de soldados, armamento y ejercicios de una fuerza multinacional

La palabra elegida es disuasión. El objetivo: Rusia. Los 28 países miembros de la OTAN han sellado este miércoles el acuerdo para reforzar la presencia militar de la Alianza en su frontera este, la que colinda con el gigante ruso. “Enviaré una señal clara”, dijo el secretario general, el noruego Jens Stoltenberg, desde la sede de la organización en Bruselas, “la OTAN responderá como una sola a cualquier agresión en contra de un aliado”. A falta de conocer el detalle del nuevo plan de la Alianza frente a la amenaza de Moscú, que analizan ahora las autoridades militares, el acuerdo sienta las bases para aumentar el número de soldados, armamento y ejercicios militares coordinados a través de una fuerza multinacional desplegada en la franja oriental europea, desde los países bálticos (Estonia, Letonia y Lituania) hasta Polonia –pasando previsiblemente por Rumania y Bulgaria. Rusia señaló que la decisión adoptada por la OTAN es un factor de desestabilización para la zona.

Casi dos años después de que Rusia se anexionase Crimea, y tras décadas de recortes en gasto militar y despliegue en la zona derivados del fin de la Guerra Fría, la Alianza ha dado un pequeño paso en el refuerzo de su flanco este. Pequeño porque la OTAN insiste en definir así la nueva fuerza multinacional. El objetivo, según manifestó Stoltenberg a preguntas de la prensa, es doble: por un lado, tener una “presencia [militar] avanzada” mejorada y rotativa; por otro, contar con la “flexibilidad” y “habilidad” para reforzar el contingente de forma rápida si es necesario, esto es, si existe una amenaza o agresión a cualquiera de los 28 países miembros.

En este mismo sentido, el ministro de Defensa español, Pedro Morenés, señaló que lo que hace la Alianza es “reaccionar” ante las amenazas rusas. “Hemos comprobado”, apuntó Morenés, “que el mundo es más inestable de lo que lo era”. España ya lidera la misión de vigilancia aérea de la OTAN en el Báltico con base en Lituania, tiene el mando en las operaciones de patrulla en el Báltico y Mar Negro a través de la fragata Álvaro de Bazán y mantiene las baterías de misiles Patriot en el sureste de Turquía.

Según el pacto de 1997, la Alianza tiene el compromiso con Rusia de no desplegar fuerzas militares de forma permanente en su frontera este. Moscú mantiene que la fuerza multinacional contravendría este acuerdo. Para cuidarse las espaldas, la OTAN habla de una presencia militar en el Este “persistente” o “duradera” –lo que, según fuentes de la Alianza significaría que tiene un principio y un fin--, en lugar de permanente.

El acuerdo alcanzado en Bruselas llega unos días después de que EE UU se comprometiese a gastar 3.400 millones de dólares en la defensa de Europa posicionando en países de la franja Occidental –aprovechando emplazamientos utilizados en el pasado-- nuevas fuerzas mecanizadas, infraestructuras, efectivos y llevando a cabo ejercicios militares en la zona. Según señaló Stoltenberg, muchos de los 28 aliados se han comprometido a poner su granito de arena a esta fuerza multinacional, sin especificar cuánto o cómo. “Necesitamos desplegar tropas y barcos para disuadir agresiones como las que hemos visto”, manifestó el ministró de Defensa británico, Michael Fallon. La prensa británica cifra en cinco los buques de guerra que tendría previsto enviar Londres al mar Báltico en el marco de este refuerzo defensivo aprobado por la OTAN.

Desde la invasión de Rusia a Crimea, la OTAN se ha movido para reforzar su aparato disuasorio. La Alianza ha puesto en marcha la fuerza de reacción rápida, con unos 40.000 efectivos (unos 4.000 como punta de lanza), y ha activado para su despliegue media docena de cuarteles militares en el Este, con base de coordinación en Lituania. Preguntado por los límites de la nueva fuerza multinacional, Stoltenberg apuntó que la OTAN incrementará su presencia en el Este “tanto como sea necesario”.