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Obama: “Creo que Trump no será presidente. Esto no es un ‘reality show”

En una rara intervención en la campaña electoral, el presidente en ejercicio critica al favorito del partido rival en las primarias

Es un tipo de intervención en campaña poco habitual para un presidente en ejercicio. Barack Obama dudó este martes de la capacidad del favorito en las primarias republicanas, Donald Trump, para ejercer el cargo de presidente. Además, criticó la retórica de los candidatos de ese partido al tiempo que evitaba tomar partido en las primarias demócratas, pero sin dejar de opinar. “Sigo pensando que Trump no será presidente”, dijo Obama en una rueda de prensa en Rancho Mirage, en el sur de California. “La razón es que tengo mucha confianza en el pueblo americano. Ser presidente es un trabajo serio. Esto no es presentar un talk-show o un reality show”.

El empresario y estrella de telerrealidad Donald Trump quedó segundo en las primarias de Iowa, la primera cita de los partidos para decidir su candidato a presidente, y ganó las de New Hampshire. Es el primero en las encuestas en las de Carolina del Sur, que se celebran el 20 de febrero, y en las de Nevada, que se celebran el 23.

“No se trata de promoción ni de márketing. Es [un trabajo] duro. Hay mucha gente que cuenta con nosotros para hacer las cosas bien”, dijo Obama. “Cualquiera que ocupe el sitio en el que yo estoy ahora tiene consigo los códigos de las armas nucleares, puede ordenar a jóvenes de 21 años que abran fuego y se tiene que asegurar de que el sistema bancario no se hunde, y a menudo no solo es responsable de los Estados Unidos de América, sino de otros 20 países que tienen grandes problemas, o que se están desintegrando, y nos miran a nosotros para que hagamos algo”.

Obama hablaba durante una rueda de prensa posterior a la cumbre de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático, ASEAN, la primera que se celebra en suelo norteamericano. Pero el verdadero contexto de sus palabras es la batalla política abierta por la repentina muerte del juez conservador del Tribunal Supremo Antonin Scalia el pasado viernes. Apenas habían pasado unas horas cuando los candidatos republicanos y la mayoría republicana en el Senado aseguraban que bloquearán cualquier intento del presidente de nombrar un sustituto para Scalia. Una persona de perfil progresista cambiaría los equilibrios en el tribunal en un momento delicado en el que decisiones del presidente dependen de la interpretación del Supremo.

“La Constitución es muy clara sobre lo que tiene que suceder ahora. Cuando hay una vacante, el presidente debe nombrar a alguien y el Senado debe considerar esa nominación”, explicó Obama. “Históricamente, esto es algo que no se ha cuestionado”. Los republicanos argumentan que hay tradición de no nombrar en el año anterior a unas elecciones. “Me divierte ver a gente que se autoproclama intérprete estricto de la Constitución de repente interpretando una serie de condiciones que no están ahí”. El golpe deja en evidencia al candidato republicano Ted Cruz, abogado del Estado de Texas ante el Tribunal Supremo y que se proclama, como Scalia, un originalista, en el sentido de aplicar la Constitución en su literalidad del siglo XVIII sin adaptar su contenido a los tiempos.

Obama seguramente tampoco le hizo ningún favor al senador Marco Rubio cuando recordó que fue uno de los proponentes de una reforma migratoria integral que él mismo apoyaba pero que nunca logró pasar la Cámara de Representantes. “Ahora huye de ella tan rápido como puede”. Rubio lleva toda la campaña tratando de defenderse por este flanco, ya que los demás candidatos le acusan de haber cambiado de opinión en inmigración.

El presidente aseguró que nombrará a alguien “indiscutiblemente cualificado” para el puesto vacante del Supremo. A una pregunta expresa, rechazó que la feroz oposición republicana sea un incentivo para nombrar a alguien de marcado perfil progresista.

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