El Gobierno mexicano rechaza haber gestionado la liberación de Moreira

Una investigación de EL PAÍS reveló que el Ejecutivo de Enrique Peña Nieto volcó a su embajada en España en apoyo del expresidente del PRI

El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, ha asegurado que el ejecutivo mexicano no realizó ninguna gestión para ayudar a la puesta en libertad de Humberto Moreira, expresidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI). “Negamos categóricamente y estoy convencido que no habrá ninguna prueba que pueda validar que hubo gestión para su liberación ", afirmó.

Una investigación de EL PAÍS reveló el pasado lunes que el Gobierno mexicano empleó la maquinaria diplomática y legal de su embajada en España para asistir al exgobernador de Coahuila, después de su detención en enero en el aeropuerto de Madrid por los supuestos delitos de blanqueo de capitales, malversación de caudales, cohecho y presuntos vínculos con Los Zetas.

En un acto en Ciudad Juárez (Chihuahua), Chong admitió que el Gobierno mexicano hizo preguntas para conocer la situación que enfrentaba Moreira en España, por ser mexicano, pero negó que Moreira recibiese trato de favor. Se solicitó "información de ese ciudadano como de cualquier otro" en situación de detención, reiteró. "Es una obligación del Estado mexicano ver cómo se encuentran ciudadanos en otros países del mundo”, añadió.

La embajada de México en España también se pronunció sobre el caso. A través de un comunicado, negó "categóricamente" haber gestionado la liberación del también expresidente del PRI, y aseguró que la investigación y la resolución judicial sobre las imputaciones que se le hicieron son responsabilidad "única y exclusiva" de las autoridades españolas.

La representación diplomática se sumó a lo dicho por Osorio Chong en el sentido de que los servicios prestados a Moreira son los que se prestan a cualquier mexicano en el extranjero, que la asistencia consular que recibió "responde a cánones establecidos y consagrados en el marco jurídico nacional" y que no responden a situaciones particulares.

Humberto Moreira fue detenido el 15 de enero por la policía española cuando llegaba al aeropuerto de Madrid-Barajas y liberado una semana después. El 21 de enero, un día antes de que se celebrara la vista en la que el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz acordó la puesta en libertad del político mexicano, se realizó la gestión de mayor nivel. Arely Gómez González, procuradora general de la República, telefoneó a su homóloga española para interesarse por el caso y conocer la posición de los fiscales españoles. La investigación de EL PAÍS mostró también que los funcionarios de la Embajada de México en España recibieron órdenes de que buscaran los abogados más prestigiosos para llevar la defensa del priísta. Otros fueron instruidos para que ayudasen a su esposa e hijas, quienes se alojaron en un hotel que mantiene un convenio con la embajada y donde se alojan las autoridades mexicanas que visitan el país europeo.

El apoyo logístico fue total. Un chofer de la embajada se trasladó al aeropuerto madrileño para recoger a Ulricht Richter, el abogado mexicano de Moreira. “Toda la embajada estuvo volcada en Moreira como nunca había ocurrido con otros detenidos” afirmó una fuente cercana al caso.

Legisladores mexicanos han pedido la comparecencia de la secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu y de la procuradora Arely Gómez para que expliquen sobre las gestiones que se realizaron en España a favor de Moreira.