Los familiares de las turistas argentinas no creen la versión oficial

Los parientes de Marina y María José tratan de reconstruir las últimas horas de vida de las jóvenes

Las dos jóvenes asesinadas en Ecuador.

Las pesquisas por el asesinato de las turistas argentinas Marina Menegazzo y María José Coni continúan en Ecuador. Pero mientras la Fiscalía se concentra en las versiones de los detenidos —el supuesto autor confeso, Segundo P., ha cambiado su declaración inicial—, los familiares de las víctimas tratan de desmontar la versión oficial y cada día tienen nuevas pistas. La última es el testimonio de otro argentino, que conocía a las chicas, y que las vio la noche de su desaparición, el 22 de febrero, en compañía de dos hombres de tez blanca.

La madre y el hermano de María José y el hermano y cuñado de Marina están entre Montañita y Guayaquil tratando de reconstruir sus últimas horas de vida. Ellos consiguieron hablar con la dueña del bar donde fueron vistas por última vez. Esta les contó que estuvieron fuera de su negocio, entre las dos y media y las ocho de la tarde, intentando parar un coche que les llevara hasta Guayaquil. Allí —según la propietaria del bar— fueron abordadas por Segundo P. y Eduardo R., alías El Rojo, y se marcharon con ellos.

Un taxista asegura que las llevó hasta la casa de Segundo P., en una zona alejada del balneario, donde supuestamente las mataron. El Fiscal General del Estado, Galo Chiriboga, y el ministro de Interior, José Serrano, aseguraron el sábado que no dejarán el doble crimen en la impunidad.

Pruebas de ADN

Los familiares de Marina y María José desconfían de la identificación de los cadáveres hallados en bolsas plásticas y trasladaron sus dudas al Fiscal General, quien dispuso que se hagan análisis de ADN y aceptó la asistencia de cuatro peritos argentinos. Tomarán muestras del cadáver de Marina para cotejarlas con el perfil genético de su madre y otro equipo hará lo mismo en Ecuador para identificar a María José.

Los familiares del supuesto autor confeso también muestran sus dudas. El pasado fin de semana comparecieron ante la prensa con su abogado, Héctor Vanegas. La madre y hermanos del detenido dijeron no creer en su culpabilidad y denunciaron su aislamiento. Vanegas dijo que le extraña que haya dado tres versiones distintas. “En una se culpa, en otra culpa al otro, en otra lo exculpa”, dice y asegura que seguirá una pista que le ha dado su familia: “Dicen que tenía problemas con algunos colombianos que se dedican al microtráfico en la zona, que lo habían amenazado”.

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