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Obama deja en manos de los cubanos el cambio político en la isla

El presidente se reunirá con la oposición durante su visita oficial

Un coche clásico en las calles de La Habana. AP

Cuando solo quedan nueve días para el histórico viaje que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, va a hacer a Cuba, la Casa Blanca ha querido lanzar un mensaje claro a los ciudadanos de la isla y al exilio, concentrado principalmente en el Estado de Florida. El Gobierno de Estados Unidos no va a interferir en los asuntos domésticos de Cuba y el cambio político en este país debe venir de la mano de los cubanos. La idea la ha lanzado este viernes Ben Rhodes, viceasesor de la Casa Blanca en Seguridad Nacional, en un encuentro con jóvenes cubanoamericanos en Miami. “Los cubanos tienen que cambiar Cuba”, afirmó.

Rhodes es uno de los arquitectos de la reanudación de las relaciones diplomáticas entre ambos países, una tarea que le encomendó Obama y que cumplió con discreción y eficacia durante meses. El Gobierno de EE UU está cuidando todos los detalles de la visita y sabe que la comunidad cubana de Miami está muy atenta a todos los pasos que se están dando. A su favor cuenta con el hecho de que las nuevas generaciones de cubanos son partidarias de la política de apertura hacia Cuba que ha emprendido Obama y que el número de los que se oponen a cualquier concesión al régimen de Raúl Castro tienen cada vez menos peso entre los exiliados.

En el debate con los jóvenes cubanos, la mayoría de los cuales ha mostrado su sintonía con el fin de las hostilidades entre los dos países, Rhodes ha subrayado que estaba abierto a cualquier sugerencia para el viaje oficial de Obama, el primero que un presidente de Estados Unidos hace a la isla desde 1928.

Rhodes subrayó que estaba abierto a cualquier sugerencia para el viaje oficial de Obama

Una de las principales preocupaciones de los estudiantes fue el futuro de la ley de ajuste cubano, una ley migratoria excepcional en el mundo que permite a los cubanos obtener la residencia en Estados Unidos al año y un día de pisar suelo americano. Tras la reanudación de las relaciones diplomáticas, anunciada el histórico 17 de diciembre de 2014, se ha producido un repunte de cubanos que escapa de la isla hacía EE UU por temor a que esta ley desaparezca. Rhodes ha insistido en que la Casa Blanca no tiene intención de cambiar de momento esta ley, un mensaje que la Administración de Obama ha reiterado pero que no ha frenado la oleada de exiliados.

Asimismo, Rhodes ha recalcado que durante su visita oficial a la isla, el próximo 21 y 22 de marzo, Obama se reunirá con representantes de la oposición al Gobierno de Raúl Castro, un gesto de la máxima importancia para la comunidad de exiliados. El asesor de Obama añadió que el presidente sabe que los pasos que se han dado son arriesgados, pero que tras años de aislamiento, esta es la mejor salida para mejorar la prosperidad del pueblo cubano, sumido en una profunda crisis de escasez de bienes básicos. “El Gobierno de Cuba estaba cómodo con su oposición a Estados Unidos”, aseguró Rhodes, que abogó también por una “reconciliación” de los cubanos y el reconocimiento a la tarea que han cumplido los cientos de miles de personas que se han exiliado de la isla en el último medio siglo. También ha subrayado su deseo de que Cuba evolucione en el respeto de los “derechos humanos”.